Próximo Destino: Caos - Tercera Parte

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Próximo Destino: Caos - Tercera Parte

Mensaje por Danknestl el Jue Mayo 07, 2015 7:45 pm

Hola amiguitos :´)
Pues (después de hacerle un par de cambios al inicio) comienzo el fic. Este será mi último fanfiction de bionicle, concluyendo mi proyecto más largo que es PDC. Quise jugar un poco con los tiempos y esas cosas (muchas cosas raras que se irán explicando conforme avanza la trama)
Este es mi último gran intento c: de concluir con tantos años. Agradecería mucho que si tuviesen tiempo leyeran y comentaran al respecto, que siempre se agradece la crítica y así c:
También es un intento de experimentar con muchos conceptos y técnicaswea dentro de mi intento de hacer una historia lo mejor posible :v y gracias de nuevo a Mexbot por el poster del fic







Próximo Destino: Caos

Tercera Parte: El Día de la Muerte




Historia 1- Traumatismo

Primera Parte


Imagina que un día una criatura nace y comienza a crecer, pero nunca se detiene porque simplemente no puede. Finalmente su propia inmensidad la hará morir

En el inicio hubo una expansión, una explosión de dimensiones infinitas, una energía tan grande y tan poderosa que contenía en su interior todos los elementos, toda la materia, todo el tiempo y todo el espacio, todas las dimensiones y partículas. Todas las posibilidades del presente, del pasado y del futuro, de todo lo que pudiese llegar a ocurrir alguna vez.

En esos primeros días, en medio de oscuras energías; la materia yacía muerta, todos los átomos de materia y antimateria se habían aniquilado hasta lograr un predominio de la materia que conocemos. El universo se encontraba en equilibrio. Pero entre aquellas tinieblas inertes hubo algo que causó caos, el caos nuclear; haciendo cambiar a todo el universo. Aquel cambio presente en absolutamente todo, imparable, que crea sólo para después degradar. 

Y es entonces cuando Irnakk llegó de lo negro, de las tinieblas del tiempo antes del tiempo; una terrible fuerza creativa. Le dijo a los Gripzork, a los Drakonianos, a los Grandes Seres y a diversas vidas primigenias que había sido él quien había causado el nacimiento de los mundos, y de la vida misma.

Pero desapareció, en algún punto, y su historia quedó oculta y olvidada a lo largo de los eones de tiempo que siguieron. Pero se dice que, a lo largo de galaxias y dimensiones alternas, Irnakk se ha comunicado con seres, con personas al azar. Aquellos que no perdieron su cordura, se convirtieron en los profetas; en aquellos que cuentan la historia de un ser mayor, habitante supremo, aquél que controla el destino y que lo ve todo y a todos. Con el tiempo estos relatos se fueron desvirtuando, fueron distorsionados, y se crearon múltiples cultos y creencias.

Al menos eso logré que me dijeran los Gripzork.


Arkmay y yo corríamos tomados de la mano, sobre la desgastada vegetación fría de los montes a las afueras de Nueva Atero.

Desplegué mis grandes alas sombrías, mientras a través del visor de mi Ignika comencé a observar la devastación, el exterminio de Spherus Magna.

Mientras los titánicos Drakonianos azotaban el suelo con sus pisadas, se alejaban hacia el horizonte, destrozando la energía, absorbiendo la vida, drenando las almas y la fuerza vital de los habitantes. Reptaban y volaban, lanzando llamaradas de fuego de sus grandes fauces, mientras sus ojos rojos se iluminaban, a cada paso, al ir absorbiendo la energía misma de la materia. De sus sucias fauces caían restos de armaduras Matoran y Agori que aún no paraban de gritar.

Y así a través de los universos y de las galaxias, los Drakonianos iban dando defunción al universo. Irnakk regresaba a su gloria, mientras se aferraba al Universo, parasitándolo, canibalizándolo , adquiriendo el conocimiento de la psique de la toda la creación. Adquiriendo las pesadillas de cada ser pensante alguna vez vivo.

Seres tan poderosos, tan imposibles, desde mucho antes de nuestra existencia, sin concepto del bien y el mal, sin limitaciones morales, fuerzas implacables de la naturaleza.


Usando mi Kanohi dimensional, yo y Arkmay nos transportamos de nuevo, hacia la sala blanca del ser plateado. Observamos, conmocionados, a través de los ventanales.

Vimos, escuchamos y sentimos un enorme ojo reptiliano formarse a través de todo el firmamento, repleto de destellos verdes y rojizos, simulando la bóveda celeste, simulando un sol y una luna, comenzando a destrozar los rascacielos y elevándolos violentamente en medio de nebulosas estelares formadas de entre el destello de aquella inmensa figura, aquella mirada fija y eterna, como viendo en mi interior desde la oscuridad de las interminables sombras del vacío espacio ya muerto.

- Yo iba a estar contigo por siempre…nosotros íbamos a ser felices- Logró murmurar Arkmay, mientras de sus ojos caían lágrimas de tristeza. Yo la abracé con todas las fuerzas que mis heridas me permitían. La vi a los ojos, sabiendo que todo había salido mal una vez más.

Finalmente fui capturado, fui destruido y devorado como otro más de los habitantes de Spherus Magna, sin más. Y mi cadáver aún consciente fue a parar a la interminable maquinaria del presentimiento. Y sólo así es que me intentaron salvar…porque lo que había vivido había sido demasiado.

“…Si regresan una vez más será lamentable, ya lo han de ver…”

Pero… tan sólo desearía que nadie se hubiese esforzado tanto en salvar el mundo. Desearía que la criatura nunca hubiese nacido.





Historia 1- Traumatismo

Segunda Parte


Sé que estoy condenado ya desde hace mucho tiempo. Avanzo corriendo lo más que mi cuerpo me permite. Avanzo y veo mi sucia Antidermis caer y desparramarse a través del frío metal despedazado. ¿Vale la pena realmente? Ni siquiera importa, pero realmente…no sé qué otra cosa hacer. Ya no hay nada, ya no hay nada más.

- Darkness…- Suena entonces el murmullo suave- ¿Donde has estado?- La escucho decir, con su moribunda voz artificial. Escucho estas palabras y hacen eco en el ambiente, disolviéndose en una memoria cada vez más inexistente. Kandrahk está ya tan lejana, tan perdida, que no puedo sino ahogar mi desesperación en mí mismo. 

Levanto la mirada, y sigue, como si esto no fuese a acabar nunca. Veo a las infinitas redes deformes de realidad revolverse a nuestro alrededor, sacando violentas chispas y ráfagas que llegan hasta las nubes tóxicas y comienzan a fragmentar el cielo de cenizas.

- Acéptalo, hoy es el día ¡Hoy es el día de la muerte definitiva, Kandrahk!- Le respondo, a esa indiferencia, tratando de contener mi ira.

Y está sucediendo finalmente, que en medio de las ráfagas de un portal dimensional se comienza a hacer tangible. La encorvada figura de armadura anaranjada, y de máscara destellante, que como ocaso comienza a oscurecerse: El Turaga, aquél antiguo guerrero llega, finalmente agobiado por el dolor y el cansancio; me observa con su fosforescente mirada. Y ahora lo sé, sé que todo ha resultado mal

- Aún puedes cambiar el pasado, Darkness- Logra contar, mientras comienza a desplomarse sobre el suelo metálico. Su mirada se vuelve pálida y su pálida armadura comienza a hacerse polvo en medio del aire de Protodermis.

Observo de nuevo a Kandrahk, mientras yo me me acomodo al rostro aquella vieja máscara; y comienzo a activar mi Kanohi Interdimensional. 

Y mientras las estrellas comienzan a sucumbir ante la aberración de la realidad, y las violentas supernovas quiebran el firmamento entero, sé que al fin ha llegado el momento. Comienzo a retroceder dentro de mis pensamientos.

Veo el rencor y la muerte, recuerdo entonces el desastre artificial, y la inminente profecía, recuerdo las batallas y los engaños, recuerdo las perturbadoras fallas, el falso renacer. Veo cada instante de cada segundo que me han hecho llegar hacia este punto.

Regreso dentro de mis pensamientos y emociones, y finalmente creo haber olvidado. Del presente al pasado puedo sentir cómo mis palabras pierden coherencia. 

Sueño con tener otra oportunidad.



Historia 2- Reencuentro

Primera Parte


Cayendo, cayendo precipitadamente al vacío eterno.

En el final de Spherus Magna, el cause de las posibilidades había sido consumido y resucitado por una fuerza mayor, una sensación incómoda subyacente dentro de la mente de cada ser viviente, proveniente de una fábrica del presentimiento.

Me encontraba acomodando artefactos dentro de una de los cuartos de mi fortaleza a las afueras de Nueva Atero, mientras las dañadas luces del lugar iluminaban de forma intermitente. Una habitación descuidada con repisas y fragmentos de piezas mecánicas desparramadas en el piso, conectada con una puerta a otro de los cuartos metálicos.

- ¿Cuánto tiempo más debemos estar haciendo esto?- Me preguntó Luna, mientras ella acomodaba cuidadosamente un cilindro mecánico en una de las repisas polvosas.

- Fue tu idea, así que supongo que debemos hacer esto hasta que el amigo con tu rostro se nos aparezca.

- No es gracioso, oscuro.

- Bueno, da igual entonces.

Y mientras decíamos esto, se desencadenó. Se comenzaron a escuchar acercarse los pasos veloces y reptantes del experimento que se me había escapado. El pequeño cristal de la puerta del lugar salió volando, mientras la lanza metálica del Rahkshi intentaba canalizar sus poderes y atacarnos. Luna lanzó un grito nervioso.

- ¿¡Qué quieres que hagamos ahora!?

Y entonces, un dispositivo de comunicación radial que había en el suelo comenzó a timbrar. Luna lo levantó y contestó.

- Buenas tardes, llamo para avisarles que voy en camino- Dijo una voz burlesca, que me resultaba tan familiar, pero no recordaba con certeza.

- Sí, ¿Quién habla?- Dijo Luna confusa, mirándome y al Rahkshi que asomaba de entre los cristales rotos alternadamente.

- El Emperador, el gran y poderoso, el serenísimo Toa del…- Luna me lanzó el artefacto. Se cayó al suelo, y lo volví a levantar rápidamente.

- ¿¡Quién!?- Contesté sorprendido, pero entonces el Rahkshi que intentaba entrar lanzó una ráfaga de Materia Oscura contra nosotros. Luna y yo saltamos de improviso hacia los muros del lugar y esquivamos el ataque. Cuando me di cuenta, se había cortado la llamada y una repisa de instrumentos había sido reducida a escombros.

- Parece que tenemos visitas, Darkness.

Me asomé por una ventana a mis espaldas y lancé una risa corta…un ejército de Rahkshi gruñendo y chirriando, acercándose cada vez más desde los montes de frío césped. 

Comencé a preocuparme, no contaba en que sucediese tan rápido. La mezcla criogénica de Kraata debía preservarse para una emergencia.
Las garras afiladas de un Rahkshi que había llegado repentinamente comenzaron a arañar el cristal de la ventana. Chirriaba y la Kraata que se asomaba de su cabeza se retorcía violentamente.

De pronto aquél otro furioso Rahkshi derribó la puerta de la habitación. Las mandíbulas de su armadura negra se abrían y sus ojos brillaban purpúreos.

- ¡Luna…!- Dije, mirando detenidamente las fauces y garras- Quiero que tomes el Contender de la repisa y en cuanto salte a atacarnos lo abras en su dirección; quedará sellado y… comprimido.

- ¿Y…por qué no lo haces tú? El consejo de Nueva Atero te hizo responsable de tus cosas que te encargó.

- Porque…está bien, lo haré- Dije, mientras ella me pasaba el Contender- Adiós, estúpido experimento de la mitad de mi presupuesto...

Repentinamente una espada plateada atravesó el cuerpo del Rahkshi, tirando al suelo su cuerpo espinudo. La retorcida Kraata se esforzó por salir, pero también fue acuchillada por el puño anaranjado que blandía la espada.

Toa Lih Nit nos veía, sonriente. Se acomodó su capa negra al cuello mientras limpiaba su espada con la otra mano.

- ¡Nadie es más malvado que yo!


Última edición por Danknestl el Sáb Jun 06, 2015 11:00 pm, editado 2 veces
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Re: Próximo Destino: Caos - Tercera Parte

Mensaje por Lianyu (Nagato Lover) el Sáb Jun 06, 2015 12:53 pm

Nice poster there, buddy.

A decir verdad me alegra que toda la historia llegue a su final por fin, porque extender más de la cuenta siempre lleva al aburrimiento y dejar de lado las historias (como ha pasado con tantos animes)... Pero a la vez da pena, pues tras tanto tiempo a uno se le queda el huequito, como diría la imouto. Y más si éste es tu último serial. Me gusta cómo escribes, la verdad es que me gustaría ver más historias tuyas... Pero con menos retorcimientos y poderes divinos rarunos. xDD

En fin, ya por lo pronto, no comienzas lo que se dice bien para ser una historia en la que vas a explicarlo todo. Porque con ese primer capítulo ya me he perdido del todo ^^" Puedo deducir de lo que he leído una situación apocalíptica inevitable en ese momento, con un Darkness malherido y maltrecho intentando escapar del destino y viajando al pasado para tratar de evitar el apocalispis antes de que suceda. Y de aquí saltamos a, bien el pasado que explica cómo se ha llegado a esta situación, o bien el pasado al que Darkness futuro llega, en el que están encargándose de controlar Rahkshi salidos de madre como si fuera una misión habitual y "relajada".

No puedo decir que me frustre hallarme tan perdido si simplemente el relato empieza in media res, ese tipo de historias resultan muy llamativas si bien ejecutadas. Y conociendo tu nivel de escritura (cuando te pones), eso no te será problema. Por ahora poco más puedo decir, con esto siendo la introducción... Waiting for the next issue!

Off-Topic: Deberías postear más MOCs :v Hazte un Flickr o algo, no sé.
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Re: Próximo Destino: Caos - Tercera Parte

Mensaje por Danknestl el Vie Jun 19, 2015 3:56 am

Vale graceas por comentar xd se agradece musho y pollo

y y y continúa la cosa :>
*EDIT* btw creo que a partir de este momento vale la pena aclarar un par de cosas xD los personajes aquí representados son eso, PERSONAJES, yo soy muy neutral con las personas que puedan ser aquí representadas y no intento meterme con ninguna persona o idolatrar a nadie (?) (esto incluye incluso a Luna, joder xD) la trama es eso, una trama y cualquier cosa personal no tiene nada que ver, yo intento ser imparcial siguiendo la coherencia de los personajes de los que se me ha permitido hacer uso (?)

y ya, eso...por si las moscas xd Dat disclaimer riko riko contra baneos-hackeos pambisito okno

Historia 2- Reencuentro

Segunda Parte


Lih Nit y yo nos veíamos de frente, su mirada rojiza llenaba de resplandor a su sonriente Kanohi naranja traslúcido. Yo eché un vistazo rápido a su espada plateada, verificando también que no parecía cargar más armas.

- ¡Hierba mala nunca muere!- Dijo, extendiendo sus brazos confiadamente.

- Pero…eso no es posible, tú no eres posible, ¿¡qué es lo que haces aquí!?- Respondí, desconcertado.

- ¿Quién es él, Darkness?- Preguntó Luna indecisa, mientras preparaba entre sus manos el Contender, preparándose para abrirlo en dirección de Lih Nit.

Desde nuestro alrededor se podía escuchar a las hordas de Rahkshi acercarse reptando y arrastrando sus armaduras por las paredes del lugar.

En movimientos fugaces, Lih Nit tomó fuertemente de mi capa negra. Pasó su brazo alrededor de mi garganta y me puso delante de él como escudo vivo. Molesto, activé mi Kanohi de teletransportación y en un destello de energía aparecí detrás suyo, asestándole un fuerte golpe en la nuca.

Con Lih Nit desorientado momentáneamente, Luna abrió el Contender con fuerza y el espacio alrededor del artefacto comenzó a distorsionarse y ser succionado en su interior a través de ráfagas de energía magnética.

Retrocedí justo a tiempo, y Lih Nit comenzó a ser capturado dentro del campo de atracción del Contender.

- ¿¡No lo entienden, verdad, idiotas!? ¡No saben con quien se meten!- Exclamó el Toa, luchando por alejarse del campo de atracción del cilindro metálico. Parecía que íbamos a poder detenerle.

- ¡No sé como hayas llegado hasta aquí pero no verás la luz del día dentro de mucho tiempo!- Respondí, mientras me dirigía hacia un muro metálico y abría el compartimiento de armamento de la sala. Retiré y empuñé velozmente mi vieja guadaña metálica.

Luna sujetaba con fuerza el Contender, y sin darse cuenta iba retrocediendo hacia la esquina de la habitación donde se encontraban ahora restos de cristal de las ventanas.
Repentinamente recibió un fuerte golpe una retorcida mano acechante. Cayó de golpe al suelo, haciendo desactivar automáticamente el Contender.

En medio de chirridos furiosos, la mano escurridiza y de blancas garras afiladas se estiraba violentamente hacia el interior de la habitación. La mitad del torso de un Rahkshi Kuhrak comenzaba a ingresar a través de la ventana a la fuerza, soltando desesperados golpes y arañazos hacia nuestra dirección. Su lanza aún estaba del otro lado de la ventana.

Luna se llevó las manos a la cabeza por el golpe mientras se volvía a poner de pie con el Contender. Lih Nit entonces se acomodó de nuevo su capa, tomó vuelo y se abalanzó sonriente contra el Rahkshi de ira; todo en instantes.

Empuñando su espada, y lanzando un grito de ataque, deslizó con fuerza su arma en diagonal, rebanando violentamente toda la armadura del Rahkshi, desde las garras blancas, atravesando la cabeza, la Kraata y la columna llena de espinas del ser ahora sin vida.

- Eso…eso no es una espada normal- Dije yo, mientras los fluidos viscosos de los restos de Kraata se desparramaban sobre el suelo.

Luna comenzó a activar el Contender de nuevo, pero el momento que le tomó al artefacto reiniciar y a mi reaccionar fue suficiente para que Lih Nit pateara los restos fragmentados del Kuhrak; se abalanzara por la ventana y saliera de nuestro alcance.

- ¡Hasta pronto, par de imbéciles!- Se escuchó un grito alejándose junto con pasos apresurados.

Yo sabía a donde debíamos ir para detener el avance de los Rahkshi.




Historia 2- Reencuentro

Tercera Parte



Tras activar mi Kanohi interdimensional, Luna y yo nos transportamos fuera de la fortaleza a varios bios del alcance inmediato de los Rahkshi que se esforzaban en entrar dentro de la construcción. Había algo más que podíamos hacer si queríamos evitar una catástrofe.
Luna y yo nos dirigimos con rumbo al centro de Nueva Atero. Caminábamos apresuradamente colina abajo a través del frío césped. El cielo estaba más nublado de lo usual, parecía que fuese a llover pronto; pero en aquel momento no presté mucha atención a ello.

Mientras que el césped se convertía en un camino de grava seca, pudimos ver a la distancia una figura que se acercaba. Un Glatorian de armadura roja que empuñaba una espada amarilla y cargaba un disparador Thornax. Nos apresuramos.

- ¡Hutzu! Que bien que llegues, el Consejo de Nueva Atero ha revisado sus catalejos milagrosamente y ahora puedes ayudar manteniendo a raya a los Rahkshi, supongo que los demás están en camino ¿no es así?

Hutzu se detuvo un momento y me observó fijamente. Cargando un Thornax, lo apuntó contra mi rápidamente.

- ¿Crees que todo esto es un juego, no? Tú causaste esto, de nuevo. Hay millones viviendo en esta ciudad, millones que pueden morir en cualquier momento por culpa de una horda de Rahkshi creados para la guerra.

- No tenemos todo tu tiempo, Hutzu- Dije, sujetando mi guadaña metálica- Sólo asegúrate de que mueran los que intenten cruzar hacia la ciudad. No me importa mucho la ciudad ni la gente, pero sé que esto no es bueno.

- Glatorian, deja que vayan- Dijo entonces una voz fría. Una figura que llegaba ascendiendo por la pendiente: un encapuchado de armadura completamente plateada que yo reconocí bien. Le miré y asentí con a cabeza. Luna me miró con extrañéz, aún no confiaba en el ser plateado a pesar de que por ahora se comportaba muy distinto a la primera vez que ella lo había conocido.

- Tienes suerte de que yo esté para ayudar, Hutzu- Dije, y partí del lugar.

Mientras nos alejábamos, vimos a la distancia subir apresuradamente aquél antiguo y conocido equipo de seis Toa confiados: Tahu, Lewa, Kopaka, Gali, Onua y Pohatu. Mientras Luna, el ser plateado y yo los pasábamos de largo pude sentir siento repudio en las miradas que nos dirigieron; supongo en ese momento era comprensible.

Pasamos a través de las avenidas de grava y los corredizos de metal de la entrada de la ciudad. Pasabamos a través de las multitudes, de los altos edificios plateados y los puestos de comerciantes. Finalmente pasamos unos cuantos guardas Glatorian y llegamos al remodelado edificio del Consejo de Nueva Atero.

El enorme edificio cobrizo brillaba bajo el resplandor grisáceo y ligeramente verdoso del cielo ahora aún más nublado. El ser plateado abrió las grandes puertas plateadas de la entrada y los tres entramos en un elevador automatizado de brillante protoacero.



Historia 2- Reencuentro

Cuarta Parte


El ascensor se activaba y a ver por los amplios ventanales pudimos observar cómo las construcciones de ciudad quedaban cada vez más abajo, subiendo a través del enorme edificio que alguna vez fuese una torre menor.

- Darkness, el bosque necesita ser protegido. Más vale que esos Rahkshi no cruzen al otro lado de la ciudad- Me dijo Luna al lado mío.

- Haré todo lo que pueda, guardabosques Luna. Y bien...- Dije, volteándome al ser plateado- Después de haber detenido las hordas de Rahkshi, ¿hay alguna otra cosa que podamos hacer?

- Sólo manténganse al tanto. Hay cosas muy extrañas y muy posibles que deberían suceder en los siguientes días- Dijo el ser plateado, mientras me observaba con la mirada purpúrea que salía desde su sombrío rostro.

- Hoy he visto como un Toa dictador de una dimensión alterna regresó de la muerte. Ya no soy lo que antes, ya no puedo hacer muchas cosas.

- Sigues siendo útil, de otra forma no hubiese vuelto a resucitarte. Sé perfectamente del Toa del que me hablas. Hace algunos meses hubo un caso de infestación de peces Ruki corriendo a través de los conductos de agua de la ciudad, logramos arreglar el problema y averiguar que Lih Nit fue el culpable, pero parece ser imposible atraparlo o siquiera darle explicación a sus métodos.

- Lih Nit no es un bromista, es una mente criminal sumamente peligrosa. Hoy tuvo suerte y se escapó de mi fortaleza. No tengo idea de lo que intenta estos días, pero no puede ser nada bueno.

Sentimos que de pronto la cápsula del elevador se detuvo, y las puertas metálicas por las que entramos se abrieron para dar paso a un largo pasillo de protoacero dorado.

El ser plateado se adelantó y los tres avanzamos hasta llegar a una gran sala dorada, de paredes laterales completamente pulcras. Delante se erguía un muro mecanizado repleto de engranajes y circuitos, todos a su vez dorados. Delante de las grandes puertas de seguridad de las que se trataban, se hallaba firme un equipo de guardias formado por varios Toa de hierro y Glatorian con armaduras y yelmos dorados. Todos portando armamento de combate convencional, así como también cañones de energía sumamente tecnológicos.

Al reconocer al encapuchado de armadura plateada, los guardias del centro se hicieron a los lados. El encapuchado puso una mano sobre la división de las dos puertas que cerraban la bóveda.

Cuando los pesados engranajes terminaron de girar y quedó al descubierto el compartimiento de la bóveda vimos entonces.

- ...Esto no era lo que yo esperaba...- Dije yo, confuso. Y lo vimos, que sencillamente ya no había nada.

- ¿¡Y el “mágico“ control de Rahkshi que el consejo te había pedido!?- Dijo Luna, volteándome a ver consternada.

- ...No se supone que esto suceda- Dijo el ser plateado- Alguien ha robado el artefacto.
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Re: Próximo Destino: Caos - Tercera Parte

Mensaje por Lianyu (Nagato Lover) el Jue Jun 25, 2015 2:57 pm

Un tanto agresivillo Lih Nit esta vez =P

No sé si tengo mucho más que decir esta vez que la anterior. Va de camino a ir explicando la confusión anterior, presupongo, favoreciendo mi idea de que es un in media res. Por lo pronto veo que los Rahkshi no eran meramente "secundarios" y parecen tener un papel más avanzado, pero a ver. Nice work!

P.D: m'a matao lo de los Ruki xDD
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Re: Próximo Destino: Caos - Tercera Parte

Mensaje por Danknestl el Vie Jul 17, 2015 2:19 am

Vale, continúa la coza c:::
ligera aclaración irrelevante porsilasdudas: actualmente Darkness sólo dispone de la Kanohi de teletransportación interdimensional
siento que los días se han ido muy rápido y me he tardado en postear, pero he estado planificando aspectos y desechando borradores :> posteo mientras un capitulocosa y si no edito alrato xd espero
enfin



Historia 3- Experimento de guerra

Primera Parte



Habíamos subido apresurados hasta llegar al borde de los fríos barandales plateados que delimitaban el techo de la construcción. Miraba preocupado desde las alturas de la cúspide de la torre del Consejo. El panorama de la ciudad se extendía, y a la distancia, bajo las nubes grises, en lo alto de las colinas a las afueras de la ciudad, se veía ese ejército artificial; el centenar de Rahkshi de todo tipo entrando frenéticamente en la fortaleza metálica que yo había construido alguna vez.

- Darkness- Dijo presuroso el encapuchado plateado, acercándose a mi lado- ¿Tienes idea de si has dejado algo importante en eso que llamas tu casa?

- Fortaleza...se supone que es una fortaleza.

- Yo tengo aún el Contender- Se acercó Luna entonces, sosteniendo el cilindro mecánico.

- Esos Rahkshi nunca han sido una buena idea para empezar- Dijo Hutzu, con cierto disgusto en sus palabras.

- Debían despertarse como último recurso si ocurría un enfrentamiento con un grupo hostil para la ciudad- Continuó el ser plateado- Alguien tiene el control de todos esos Rahkshi en este momento, alguien poderoso y con los medios suficientes. No desperdiciaría el poder de los Rahkshi que acaba de despertar. Debes tener guardado algo importante, Darkness.

- ¡Todo es importante! Tengo el rastreador dimensional de la Kanohi Fohek, muestras genéticas para experimentos genéticos, y varias... capas negras ¿Pero quién querría algo de eso? ¿Qué sentido tendría usar Rahkshi ajenos?

- Debe ser por lo mismo por lo que el tal Lih Nit nos visitó en la fortaleza, ¿no es así?- Dijo Luna.

- Eso significa que es probable que él no los esté controlando- Dije yo, mientras veía a la distancia como las pequeñas siluetas Toa continuaban atacando a los Rahkshi que esporádicamente parecían por momentos intentar dirigirse a la ciudad. Me dirigí al ser ser plateado entonces- ¿Y tú estás seguro de que tus guardias no traicionarían al Consejo?

- No están bajo mis órdenes, recuerda que soy sólo otro consejero; pero jamás lo harían. Inclusive hay grabaciones de la sala de la bóveda que en este momento están siendo revisadas.

- Debo de… asegurarme de algo entonces.

Caminé entonces a las escaleras cobrizas del lugar, para bajar al piso inferior; a su vez el más alto del edificio: la sala central del Consejo de Nueva Atero. Seguido por Luna, Hutzu y el encapuchado plateado, bajamos desde una esquina a la gran y lujosa sala dorada y plateada. Los quietos miembros del consejo se encontraban sentados alrededor de una amplia y dorada mesa redonda.

- Manden un comunicado. Hagan que los Toa eliminen a esos Rahkshi lo más rápido posible antes de que alcancen lo que sea que busquen llevarse- Dije yo, entonces, comenzando a caminar alrededor de la sala. Dirigí la mirada hacia las equinas superiores de la habitación, buscando señales de cámaras de vigilancia. No fue hasta que miré al techo cuando pude notar una serie de cámaras de formas esféricas, simulando ojos orgánicos.

- Darkness, ¿eso es normal?- Dijo Luna, quien llegaba a mi lado.

- Es uno de esos nuevos artefactos tecnológicos hechos con material reciclado, como los comunicadores radiales...sólo es raro.

Las cámaras de video no...me refiero a ellos- Dijo ella, señalando a los silenciosos Agori, Matoran y Turaga que conformaban el consejo.

Me di cuenta que aún no había obtenido respuesta alguna. Me acerqué a uno de ellos, un anciano Agori de armadura blanca. Se veía normal a simple vista, pero permanecía completamente inmóvil, estático...vacío.

Cuando me di cuenta era demasiado tarde. No era posible, simplemente era completamente irreal. No tomé consciencia de aquello, pero se repetía una vez más; los cadáveres de mis batallas regresaban otra última vez.
Lo que noté al acercarme fue que el interior de sus ojos, boca y orificios respiratorios estaban completamente rellenados por una espesa y grumosa sustancia gris. Eran ahora simples carcazas de algo más.

- ¡Todos salgan! ¡Están todos muertos! ¡El ladrón de la bóveda sigue aquí!- Exclamé, mientras de los ojos y bocas a mi alrededor comenzaban a salir cadavéricos apéndices de insecto formados de aquella terrible sustancia muerta pero consciente.




Historia 3- Experimento de guerra

Segunda Parte



Intenté correr lo más rápido que pude. Tomé con fuerza de la mano a Luna y ella tomó a la vez a Hutzu. El encapuchado se apresuró y fue el primero en subir de nuevo por las escaleras al techo del lugar. Pude escuchar el sonido líquido y viscoso de la deforme sustancia gris avanzando a través del suelo, techo y paredes alrededor de nosotros. Mi Kanohi comenzó a resplandecer mientras yo intentaba transportarnos fuera de la torre.

Entonces escuché como esos montones de delgados apéndices contorsioados se habrían paso hacia mi rostro. En instantes caóticos, mi Kanohi chispeó la energía de un fallido portal dimensional, mientras esos apéndices deformes tomaban violentamente de los bordes de mi máscara y la desprendían de mi rostro. Una risa áspera.

Volteé consternado pero firme hacia la espesura de lodosa materia grisácea arrastrándose hasta sobre nosotros.

- Siempre tuve ciertas…expectaciones de que regresarías, pero a estas alturas se veía imposible- Dije mirando fijamente a lo que iba formándose lentamente en el techo junto a las finas extremidades que enganchaban la Kanohi.

En medio de los conglomerados apéndices deformes de insecto se iban formando las partes de un cuerpo delgado y frágil de Agori. Primero un torso gris irrealmente delgado. Un par de rígidos brazos casi esqueléticos y un cuello retorcido del que finalmente salió un gran ojo verde traslúcido.

El techo entero sobre nosotros fue cubriendo de la deforme sustancia líquida, mientras una boca inexpresiva llena de colmillos surgía debajo del ojo del deforme ser.

-¿Ya tienes lo que querías?- Dijo la voz susurrante y débil del extraño ser apenas biomecánico- Ausencia de luz, no tiene por qué sufrir. Será asimilado.

Tomé con fuerza mi guadaña y traté de dar un zarpazo contra el deforme ser cadavérico. Pero tan pronto como lo intenté, las extremidades de insecto sujetaron violentamente el arma y la lanzaron lejos de mi alcance.

- Quarkelet- Pronuncié- No te tengo miedo, eres sólo un atormentado sin razones para vivir. ¿Recuerdas aún ser un Agori, intento de gobernador, y haber muerto?

- El Vortixx, el Gran Ser Zyckaruth encontró mi antiguo ser, aún rogando por ayuda; y me resucitó de entre sus experimentos formados de la muerte.

- Una forma de vida con base en el mercurio, capaz de asimilar cadáveres, e hipotéticamente capaz de controlar la Materia Extraña. Tú tomaste tus malditas mascotas y las fusionaste en tu cuerpo, y has estado haciendo esto desde que te convertiste en lo que eres.

- No decidí tener esta vida, pero supongo que es lo que tenemos que hacer nosotros…los fallidos experimentos de guerra.

- Él no es como tú, bestia- Dijo Luna entonces, mientras destapaba el Contender y lo apuntaba en contra de Quarkelet. La deformidad esquelética comenzó a  ser absorbida, pero logró alejarse lo suficiente para regresar a su forma semilíquida y abalanzarse en forma de grises flujos viscosos contra nosotros.

Cuando nos dimos cuenta el contender había regresado a su estado de reposo, mientras que Luna, Hutzu y yo quedábamos atrapados en medio de redes de la sustancia amorfa y espesa que tomaba fuertemente de nuestras extremidades. Hutzu usó todas sus fuerzas tratando de alcanzar su disparador Thornax, pero aquella sustancia viva formó un apéndice articulado y lanzó el arma hasta el otro lado de la habitación.

Del techo sobre nuestros rostros fue descendiendo una caja torácica que se extendía hasta formar colmillos y un cristalino ojo verde.

- ¿Por qué estás haciendo esto?- Pregunté.

- Es lo mejor que puedo hacer, Oscuridad- Respondió mientras comenzaba a cubrirnos completamente con la amalgama lodosa de su ser amorfo.
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Re: Próximo Destino: Caos - Tercera Parte

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