Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

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Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Danknestl el Miér Mayo 15, 2013 2:37 pm

Como me mori (?) lo vuelvo a poner porque el doble post no es la cumbia (?. Hice un par de cambios-mejoras-cosa. No es perfecto, prácticamente nada es perfecto, espero ir mejorando con el viento, golpeando, la luz de la vida iluminando mi camino (? Y NO HAY SPOILERS de la estrella roja, si preguntan :3


PRÓXIMO DESTINO: CAOS
SEGUNDA PARTE




Historia 1- Reinicio
Primera Parte



El Multiuniverso, la creación entera, de entre la inmensidad de estrellas y galaxias infinitas, en un universo de tantos, con los motivos y factores precisos. En un mundo, un extraño y muy familiar mundo que sobresalía entre las estrellas, Spherus Magna; el tiempo pasó, la vida seguía su curso, toda emoción y acción seguía monótona. La civilización de Bionicle prosperaba, se construyeron grandes ciudades, metálicas, tecnológicas y vistosas, en todos los continentes. La mayoría de las razas convivían en armonía, excepto que yo seguía sin tener un lugar en este nuevo mundo.

Me hago llamar Darkness, La Oscuridad. He sobrevivido a muchas cosas. Pero entonces mis acciones tomaban venganza, cada noche, al ser parte Glatorian, y dormir; mis recuerdos regresaban y me atormentaban. Todos mis crímenes y asesinatos, toda la locura que había vivido. Pero no me importaba, hacía mucho tiempo había aprendido que la vida no es fácil. En realidad, en ese año, de los últimos de Spherus Magna, toda y cada una de las personas habían tenido pesadillas: Matoran, Agori, Glatorian, todos, sin importar si siquiera pudiesen dormir. Simplemente soñaron y tuvieron malos sueños; pero que a diferencia de mí, olvidaron. Soñaron con el horror y la locura que vendría, del dolor y la miseria, pero tenían que olvidar. El Sol se alzaba mientras el mundo giraba rumbo a un destino irreversible.

Oscuridad, sombra, frío. Los Nuevos Archivos. Me encontraba allí, en busca de alguien muy especial. Recorría apresuradamente los pasillos rocosos y oscuros; a los lados rejas de celdas, resguardando bestias Rahi. Sus bramidos se escuchaban por todo el lugar, mientras intentaban en vano salir, golpeando las fuertes columnas metálicas. Mi manto negro se alzaba mientras daba pasos.

Llegué, me encontré con varios Onu Matoran, con sus distintivas armaduras color negro; y detrás de ellos a Hutzu, un Glatorian que igual que yo, recordaba un pasado que jamás existió, él me había llamado.

- Aquí está- Me dijo el Glatorian de armadura rojiza, señalando a la celda metálica detrás de ellos. Observé, quieto. Era un ser biomecánico, pequeño y plateado, de dos grandes ojos negros y sin fondo, con tres enormes colmillos que le sobresalían hacia arriba. Era un Gripzork; uno de los observadores del tiempo y espacio. Él me observó detenidamente, parado en el suelo de la pequeña celda.

- ¿Cómo lo encontraron?- Le pregunté a Hutzu en voz baja, mirándolo detenidamente y tomándolo de los hombros. Él me quitó las manos.

- Un meteoro cayó hace tres días, lo hubieras notado si no hubieses estado en tu pequeña fortaleza, como siempre- Me dijo él.

- ¡Estaba ocupado!- Le dije en voz baja- Haciendo...clones Rahkshi...

- Te he llamado porque Luna me ha contado que les conoces, nunca los había visto, y no se que hacer- Me dijo Hutzu.

- ¿Qué es esa cosa?- Me dijo uno de los Onu Matoran. Yo caminé hacia la celda metálica y la atravesé con mis capacidades de Materia Oscura. Me agaché y mire serio los ojos del Gripzork a través de la Kanohi Ignika que cubría mi rostro.

- Ellos son una raza alienígena, son viajeros, ahora no son problema. Ellos recopilan toda la información de la inmensidad del tiempo y el espacio, pero éste parece haber llegado especialmente a aquí- Dije yo.

- Sujeto encontrado- Dijo el Gripzork, mientras me veía.

- ¡Hola, amiguito!- Le dije- Así que has venido por mí, dime, ¿que quieren?

- Sólo un obsequio- Me dijo, con una voz aguda. El pequeño ser materializó entre sus manos un cilindro metálico de color plata. Estiró sus brazos y yo lo tome, recordaba aquel objeto muy bien.

- ¡Un Contender Multiuniversal de Semi Dimensión Alfa 9!- Dije, alegre- ¿A que viene esto, Gripzork?

- Nos hemos enterado de tu ayuda con el asunto de Zyckaruth- Me dijo el ser.

- ¿¡Cómo sabe eso!?- Me dijo Hutzu, de atrás mío.

- Ellos tienen un lazo psíquico que... olvídalo, no entenderías- Le dije, volteando a verlo. Volví a mirar al Gripzork. Me concentré.

- "Ahora dime a qué realmente has llegado"- Le dije de manera psíquica, serio. Sabía que eso no era toda la verdad. El Gripzork movía sus grandes colmillos.

- "Un viaje"- Me respondió, también de manera mental. Y otro viajé inició, o reinició.




Historia 1- Reinicio
Segunda Parte

Una energía verdosa cubrió mi armadura, también al Gripzork. Sabía que pasaba. Nos des materializamos en un destello. Al recuperar mi visión, me encontraba en otro lugar. Una nave estelar. Frente a una gran ventana horizontal, viendo a Spherus Magna, desde el espacio. Sus islas y continentes, brillantes. Sobre una consola de múltiples interruptores y luces estrafalarias y cables. Volteé rápidamente hacia atrás mío, y entonces mis hombros chocaron. Me encontré de nuevo con Luna y con Hutzu, mientras los volteaba a ver.

- ¿Qué hacen aquí?- Les dije en voz baja, mientras miraba a nuestro alrededor. El lugar era amplio, con varias consolas parecidas. En el centro un círculo y un grupo de Gripzork sobre éste.

- Yo estaba caminando tranquilamente, tras absorber energía, cuando una cosa verde me trajo a aquí- Me dijo Luna, volteándome a ver, mientras fuego negro caía tras su espalda. En su armadura rojiza.

- Así que, bien, estamos aquí- Dije a los Gripzork, avanzando hacia ellos- ¿Dónde nos encontramos, exactamente?

- Esto es la Estrella Roja, Darkness. No hay tiempo de explicar más- Me dijo uno de los Gripzork, con voz grave- Tenemos un problema, ¿quién mejor que tú para solucionarlo?- Me dijo, y entonces comprendí, había sido muy tonto y había cometido un gran error.

- Tienen pánico, tienen tropas, por lo que debe ser algo que ustedes no pueden manejar- Les dije yo- Ahora, ¿por qué yo habría de ayudarlos? Por la misma razón que tienen a Luna y a Hutzu aquí. Son el seguro de que los ayudaré. Y no podré librarme dado que las consolas alrededor de la habitación usan claramente absorbedores de energía moderados. Así que no puedo usar mis poderes contra ustedes, ¿pero por qué habría de quererme librar de esto? No tengo cosas que hacer, ni tengo nada en su contra, especialmente. Así que es algo que tampoco voy a querer hacer.

- Muy inteligente, Darkness. Me dijo el Gripzork. De pronto, bajaron violentamente del techo metálico dos capsulas de cristal, que encerraron a Luna y a Hutzu dentro. Ellos empezaron a golpear el cristal desesperadamente, sin éxito. Yo me acerqué a ellos.

- Los voy a sacar de esto- Dije, en voz baja, serio. Avancé hacia los Gripzork, rápidamente.

- Los liberaremos si cumples con éxito tu labor- Me dijo uno de los pequeños Gripzork- Hasta entonces estarán retenidos, tienen aire, energía, lo suficiente para vivir. Por otra parte, si fallas serán eliminados.

- ¡DÍGANME ENTONCES!- Exclamé, sonriendo- ¿¡Qué es la estupidez que buscan que haga!?- Dije, molesto.

- Verás, Oscuridad, lo que te pedimos no te debería tomar mucho tiempo. Algo se ha escapado, a los Grandes Seres.

- ¿Exactamente que o quién?- Dije, serio.

- Un Rahi, uno de los Primeros Rahi. Se tenía aprisionado, pero alguien entró a aquí, no sabemos cómo ni quien. Quien haya entrado lo sacó, de alguna manera. Todo lo que sabemos es que justo ahora, el Rahi se encuentra en el universo antes conocido como El Reino.

- ¿Cuál es la trampa? ¿Qué es lo que hace difícil capturarlo?- Dije yo, mientras a la vez volteaba a ver a Luna y Hutzu, atrás de mí.

- Como sabrás, los Primeros Rahi son bestias inmensas, éste lo teníamos capturado por su gran violencia- Me dijo un Gripzork, viéndome fijamente con sus grandes ojos- Esta criatura tiene habilidades de sombra. Por muy pequeña que sea la sombra la absorbe y luego la usa para atacar. Le llamamos Serpiente Eclipse. Su poder es devastador, ninguna de nuestras tropas a resistido sus ataques.


- Y yo si puedo resistir sombras, a eso van ustedes. Pero si voy...lo más probable es que me termine absorbiendo, al ser, irónicamente, un ser con control de las sombras. ¡No tiene sentido! ¡Ni siquiera yo podría hacerlo!

- Es la única opción, Darkness, aquél Rahi esta destruyendo Aqua Magna, si destruye el núcleo del mundo, se destruye una de nuestras bases de datos, irremobible e irreparable. Atrápalo dentro del Contender que te dimos y liberaremos a Hutzu y a Luna. Si te niegas o fallas, morirán- Miré, furioso, al Gripzork, no podía hacer nada, no ahora. Iba a ir a El Reino.


Última edición por Zalgo (Mafalda Lover) el Lun Sep 15, 2014 8:00 pm, editado 5 veces
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Degrek Phantoka el Vie Mayo 24, 2013 12:56 pm

¡Oh,yeah,qué bueno Darkness!Me encanta la trama,me encanta el nombre de la serpiente y me encanta que incluyeras El Reino!Seguí así,Darkness,y te vas a ganar a tus lectores.
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Lianyu (Nagato Lover) el Lun Mayo 27, 2013 10:59 am

Ya echabas de menos mis comentarios? xD Estuve de exámenes, siento la demora. Antes de comenzar, quiero decirte que te comiste un par de guiones por ahí, pero por lo demás la redacción es tan buena como siempre. Pero algo imperdonable es que hayas escrito Rahkshi mal. VERGÜENZA. e__e

Nah, la verdad es que el nuevo serial promete, parece simple y sencillo pero interesante. Espero que no lo retuerzcas tanto como con el otro al estilo Dr. Who (el nombre de la cápsula no me gustó nada, no sonaba nada tradicional ni propio de BIONICLE... Meh, detalles), las cosas con trama directa y cuatro detalles interesantes son mejores.
Otra cuestión es lo de secuestrar a los dos amigos, lo vi totalmente forzado e innecesario. Por cierto, ¿qué es el Reino? ¿Algo propio del mundo de BIONICLE -que sea spoiler-, o de otra cosa -el mundo de 'Vulnerables', por ejemplo-?

Espero ver pronto a esos 'Primeros Rahi', al menos a la Serpiente Eclipse (me la imagino gigante en MOC, blanca y negra con ojos verde oscuro... *^*), ¡a ver esas batallas!
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Degrek Phantoka el Lun Mayo 27, 2013 1:31 pm

Lianyu(Nagato Lover) escribió:Por cierto, ¿qué es el Reino? ¿Algo propio del mundo de BIONICLE -que sea spoiler-, o de otra cosa -el mundo de 'Vulnerables', por ejemplo

Madre de Arthaka,¿en serio no sabés que es el Reino(no es spoiler ni nada,pero...¡Es increíble que no lo sepas!)?¡Pero si es del 2007!

http://biosector01.com/wiki/index.php/The_Kingdom

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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Lianyu (Nagato Lover) el Lun Mayo 27, 2013 2:36 pm

Degrek Phantoka escribió:
Lianyu(Nagato Lover) escribió:Por cierto, ¿qué es el Reino? ¿Algo propio del mundo de BIONICLE -que sea spoiler-, o de otra cosa -el mundo de 'Vulnerables', por ejemplo

Madre de Arthaka,¿en serio no sabés que es el Reino(no es spoiler ni nada,pero...¡Es increíble que no lo sepas!)?¡Pero si es del 2007!

http://biosector01.com/wiki/index.php/The_Kingdom


Ay dios, vale, el Reino! Es que incluso en español siempre me refiero a él como 'The Kingdom' y no hacía la asociación pertinente xDD
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Danknestl el Mar Jul 09, 2013 11:20 am

Bien...lo he avandonado algo :v

Vuelvo a seguir c:


Historia 2- El Reinado
Primera Parte


Tras tomar mi Kanohi de Transportación, los Gripzork se prepararon para llevarme a El Reino. Una energía me envolvió y en instantes vi pasar, en forma de destellos de colores, la materia y el tiempo delante de mis ojos.
Caí a un suelo de piedra, rígido. Me incorporé y levanté la vista. Me encontraba en lo bajo de una montaña, o lo que quedaba de ésta. El cielo se encontraba completamente grisáceo, pero sin nube alguna. Delante mío la montaña se degradaba en formaciones rocosas, sin vegetación ni tierra, solamente roca gris y oscura, que se perdía en el horizonte. Pero sin embargo, todo estaba muy iluminado, de cualquier ángulo, de cualquier piedra, no había sombras. Era como si cada objeto simplemente irradiara luz.

- Este planeta está degradándose lentamente. Esto es lo poco que queda de El Reino- Me dijo un Gripzork detrás de mi. Lo volteé a ver, con sus grandes ojos y una armadura verde. Le habían traído para observarme, seguramente.

- Dime, ¿Es esto en serio? ¿Una base de datos irrecuperable? ¿No es un diseño muy absurdo?- Le dije al Gripzork, él guardó silencio por unos segundos.

- Lo es, y es porque no la diseñamos así. El mecanismo de salvamento se averió, a causa de la Serpiente Eclipse. No debería estar muy lejos, te hemos transportado a un rango de pocos Bios- Dijo el Gripzork.

Caminamos cuesta arriba a través de las rocas. Al llegar a la cumbre de la montaña, el Gripzork y yo observamos el horizonte, triste y apagado. El tono gris se extendía por los cielos, a lo largo del terreno se extendía la roca grisasea, colindando con una playa. En el centro del terreno, colindando con la playa, torres enormes, dañadas, en ruinas. Sobre la torre más alta sobresalía algo diferente, un lazo de luz enrollado y retorciéndose, gigantesco; la Serpiente Eclipse. El Rahi soltaba gritos de sus mandíbulas que recorrían la ruinas. De su cuerpo sólo se percibía una potente luz, mientras relámpagos enormes salían del mismo brillo. El Rahi lanzó un horrible grito mientras alzaba sus fauces al cielo, yo observaba, impresionado. De las fauces del animal salió un potente flujo de sombras, violentamente. El rayo de sombras chocó con el cielo, creando una onda expansiva que pude sentir en el aire.

- ¡Es hermoso!- Dije, sonriendo, nunca me había encontrado con nada parecido.

- Encuentra la manera de atraparle en el Contender. Absorberá por igual la Materia Oscura- Me dijo el Gripzork. Yo me preparé para lo peor. Concentré mi energía elemental a través de la armadura de mis puños. Con mis capacidades de Materia Oscura me desplacé en un instante hacia el frente de la imponente criatura, en el pie de la torre de roca. Todo el cuerpo de la bestia resplandecía intensamente.

- ¡Hola que hace!- Le grité, levantando la cara hacia el cielo, apenas alcanzando a ver la cabeza del Rahi. En un instante la Serpiente Eclipse se dirigió hacia mi, al rugir espantosamente. Las múltiples quijadas metálicas que le formaban la boca se abrían; de dimensiones gigantescas, mientras un enorme rayo de sombras, completamente negro, se formaba dentro de las fauces. Utilicé mis capacidades para hacerme a un lado, mientras volvía mi armadura traslúcida. A corta distancia cayó el estruendo, con el monstruoso rayo de sombras; destrozando el suelo y lanzando por los aires la roca, mientras dejaba un agujero en la piedra sólida. Caí al suelo por el impacto mientras mi armadura volvía a ser visible. Me incorporé, rápidamente.

- ¡VEN A MI, ENTONCES!- Grité. La serpiente empezó a desenrollarse de la torre, mientras enormes pedazos de la construcción caían y se estrellaban violentamente contra la superficie de rocas. La serpiente empezó a erguirse frente a mi, apoyando parte de su cuerpo en el suelo, inmensa. No se comparaba a ninguna bestia que hubiese visto antes. No le lograba ver los ojos, pero inclino su largo cuerpo con sus fauces hacia mi. Yo me concentré y me lancé por los cielos, con mi energía elemental, velozmente, produciendo solamente una distorsión de la luz a través de la Materia Oscura, invisible. Al sobrepasar al Rahi, éste me dirigió la mirada, mientras rápidamente generaba en sus mandíbulas una esfera de sombras, preparada para ser expulsada en una enorme ráfaga de sombras. Yo me hice a un lado, mientras creaba en mis espalda un par de alas metálicas. Sabía que si hacía mucho uso de la Materia Oscura la serpiente empezaría a absorberla. Entonces me concentré, mientras mis ojos se tornaban de un brillo blanco. Estaba usando mi Kanohi Ignika, nunca estaba del todo seguro de usarla, debido a que es siempre impredecible. La máscara irradiaba una potente energía luminosa alrededor de mi cuerpo. La Serpiente Eclipse giró su cuerpo lentamente hacia mí, mientras soltaba un grito horrible, al mostrar el interior de sus fauces. Entonces, el Rahi cayó al suelo, de un golpe, azotando con la construcción y fragmentándola de nuevo; la Máscara de la Vida estaba actuando. La Serpiente empezó a retorcerse mientras rugía horriblemente, en una imagen bizarra. El brillo se desvaneció de su cuerpo y dejó ver una armadura blanca y negra detrás; de sus ojos y mandíbulas empezaron a irradiar violentamente ráfagas de sombra, mientras gritaba al cielo. Sus rugidos, o gritos, parecían ya de por si de un enorme sufrimiento, se retorcía en sí misma, mientras el enorme animal destrozaba las torres con el extremo de su cola. Yo estaba descargando la energía de Sombras del ser. De pronto, el Rahi avanzó y se sumergió en las aguas que se encontraban detrás de él. La Ignika dejó de resplandecer, y me dirigí hacia el suelo.

- Los Primeros Rahi son criaturas marinas- Me dijo el Gripzork, detrás de mi, que se había desvanecido durante la confrontación.

- No debería ser difícil ahora- Le respondí, viéndolo. En realidad, iba a ser más que eso. Yo solamente quería acabar con la tarea lo más rápido posible.



Historia 2- El Reinado
Segunda Parte

- Debes darte prisa. Ahora está más cerca de nuestra base de datos- Me dijo el Gripzork. Yo me dirigí apresuradamente a la orilla del agua y me sumergí, cayendo a través de las aguas, estando completamente claras y casi transparentes. Lograba distinguir a lo lejos una luminosa silueta, la Serpiente Eclipse. Me impulsé por el agua rápidamente con ráfagas de sombras, cada vez más cerca del Rahi. Y entonces tomé el artefacto plateado, el Contender. Lo abrí y lo dirigí a la enorme figura de luz; el contender empezó a absorber la materia a su alrededor, absorbiendo gran cantidad de agua dentro del pequeño artefacto y acercando cada vez más al gigantesco Rahi. Yo apenas podía sostenerlo, la Serpiente estaba debilitada, pero yo también.
De pronto, la serpiente realizó otro ataque de sombras con sus gigantescas fauces hacia mí, generando grandes olas de agua, pero fue absorbido violentamente por el pequeño contenedor. Repentinamente, un destello aún mayor me cegó. Toda el agua se convirtió en una enorme luz, inclusive yo, y el suelo marino. La serpiente estaba tratando de absorber hasta la más pequeña sombra. Con la visión imposibilitada, solamente esuché un horrible grito del ataque del Rahi, mientras el ataque me noqueaba. No sabía que estaba pasando exactamente, debilitado, perdí la consciencia.

Abrí mis ojos, podía respirar bajo el agua, así que seguía vivo; el problema era el Rahi, y el hecho de que ya no me encontraba debajo del agua. Me di cuenta que me encontraba respirando aire, echado en una cama de acero, mirando hacia un techo de luces y cables. Intenté incorporarme, pero correas y cables me sujetaban, y no podía activar mi poder elemental. Se acercaron entonces un grupo de Gripzork alrededor de mí, viéndome con sus grandes ojos.

- Estás de nuevo en la Estrella Roja- Me dijo uno de ellos. Inmovilizado, miraba a mi cuerpo, y vi que de pronto mis brazos se encontraban completamente destrozados, al igual que la armadura de mi torso, Antidermis goteaba de todo mi cuerpo, mientras intentaba liberarme de la plancha de metal.

- ¿¡QUÉ ESTA PASANDO!?- Grité, conmocionado.

- Descuida, aún no has muerto- Me dijo un Gripzork- Pero estás…mal. La serpiente te ha hecho pedazos, y nosotros te hemos transportado hasta aquí. Te estamos regenerando, ya que ahora has perdido la Ignika.

- ¿¡Qué significa eso!?- Le dije, preocupado.

- Cuando recibiste el ataque, la Ignika se separó de ti, por alguna razón, y no la hemos encontrado aún- Me dijo otro Gripzork, con sus grandes dientes. Miré de nuevo a mi cuerpo y los cables conectados a mi cuerpo lo estaban regenerando ahora.

- ¿Cuánto tiempo ha pasado?- Pregunté. Los Gripzork me desconectaron de los cables y abrieron las correas. Me incorporé, bajando.

- Pocas horas. Te hemos inyectado Protodermis energizada, aún puedes rescatar la base de Datos, pero te quedan pocos minutos- Me dijeron los Gripzork, Yo caminé por la sala en círculos, con las manos en la cabeza.

- ¿Y es realmente necesario?- Pregunté.

- Lo es- Me dijo uno de los Gripzork, acercándose a mí, nos vimos fijamente. De pronto sentí un gran dolor, un dolor profundo, dentro de mi cabeza, y me derrumbe en el suelo, mientras pegaba gritos de desesperación. Los Gripzork estaban jugando con mi mente.

- Tus amigos están pasando por lo mismo en este momento, Darkness. Date prisa, atrapa al Rahi y recupera la base de datos. Me dijo, fríamente, mientras tiraba sombre mí otro Contender. Yo seguía en el suelo. No podía hacer nada en contra.
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Danknestl el Mar Sep 10, 2013 11:30 am

IM BLACK!!!
Continuo el fic…ehm…pollo. En vista que no tiene mucha actividad que digamos (?) lo hare mas breve, osea sin tanto relleno.


P.D. LIBEREN A JDYBIONICLE!!!!

Recomendación random que a nadie le importa: leer oyendo esto

P.D. MEGA CROSSOVERS A CONTINUACIOONH!!!!1!1UNO!




Historia 2- El Reinado

Tercera Parte



Fui transportado de Nuevo a El Reino. Me sumergí en las aguas claras y me dirigí en busca del enorme Rahi, una vez más. Luchamos, con nuestras fuerzas repuestas.  Atacamos cuanto pudimos, con sombras, cada quien.

En medio de la destrucción, la serpiente se dirigió a lo más profundo de las aguas, yo le seguí. El Rahi terminó por destrozar el fondo marino, en lo profundo de las aguas. Yo activé el contender de nuevo, pero la serpiente creó un rayo de sombras y destrozó la piedra del fondo, abriendo el camino hacia el centro de Aqua Magna. Se abrió entre las aguas un camino con aire, emanando luz del interior. La serpiente entró y la seguí. Dentro pudimos ver una enorme esfera de energía, traslucida, y dentro de la cual observé mi Kanohi, la Ignika.

- La Kanohi ha reparado el núcleo de datos- Me dijo la voz de un Gripzork detrás de mí. Ninguno de nosotros pensaba que fuese posible. Yo me apresuré a Tomar mi Kanohi, sin confiar en los Gripzork. Pero entonces, la Ignika empezó a lanzar rayos de energía, la solté, y esta empezó a extrapolar la base de datos. Empezó a transmitir datos del núcleo de energía. Caí de rodillas en el suelo de roca, en mi mente se estaba vertiendo todo tipo de información, demasiada.

Logré incorporarme, y entonces dirigí la vista a la Serpiente Eclipse, entonces, la serpiente se llenó de horror y miedo. Información también había sido recibida por su mente, y el Rahi había obtenido información mía. Toda mi historia, todo lo que alguna vez he hecho, todo lo que he causado, todas mis masacres, mis crímenes, todo el mal que algún día causé y que trataba de no recordar jamás. El Rahi, sin siquiera comprender del todo la información en su mente, supo de todo lo que alguna vez fui capaz. El Rahi salió apresuradamente por las aguas.

Pero yo sabía que en realidad nada era culpa del Rahi, a fin de cuentas, los Grandes Seres le habían creado, y no tenía la culpa de su misma existencia. El Rahi había hecho aquello para lo que fue diseñado.
Delante de mí, apareció un Grupo de Gripzork, me llevaron de nuevo a la Estrella Roja. Allí, entre los artefactos en la sala metálica, tenía delante de mí tres cámaras criogénicas, dentro de las cuales en dos se encontraban Luna y Hutzu, suspendidos.

Dentro de la mente de Luna, sin embargo, estaba soñando, dentro de su subconsciente. No era por los Gripzork, era por algo mucho peor. En su mente empezó a divagar con visiones de un futuro en perdición. Soñó con una imagen de Nueva Atero devastada, con un cielo color sangre y con cadáveres en los suelos, y con mi muerte, me vio morir en su sueño. Detrás de mi cadáver, soñó con la silueta de un Toa, de un inconfundible Toa, al menos para mí. Una silueta de color negro, irradiando sangre.

-Tienes lo que querías, ya no le pasará nada a la base de datos, ¡Ahora déjenles ir!- Dije a los Gripzork.

- No lo creo- Me dijo uno de los Gripzork, en su voz chillona. Entonces sentí que una energía me noqueaba y fui dirigido hacía la tercera cámara criogénica, violentamente, la puerta traslucida se cerró delante de mí. No tenía acceso a mis poderes elementales ni tenía mi Kanohi. Fui entonces paralizado dentro.
Los Gripzork le temían demasiado a algo que estaba por llegar a cada universo, a algo que ni los Grandes Seres serían capaces de controlar.




Historia 2- El Reinado
Cuarta Parte


Nos mantuvimos meses dentro de los contenedores, con solo nuestra mente activa, soñando, imaginando. Hutzu soñó, horrorizado, con sangre y muerte, con más de la que alguien pudiese jamás imaginar. Yo también imaginé, en lo profundo de mi mente, con un ser, mitad Toa, mitad Makuta. La locura misma, el mal, la perdición, se aproximaba lentamente.

En Nueva Atero la ciudad prosperaba, los enormes edificios y torres electrónicas se alzaban en medio de la planicie. Los Agori y Glatorian habían soñado, de igual forma, con la locura de los eventos que estaban por venir, pero olvidaron.

Entonces sucedió, repentinamente Luna, Hutzu y yo vimos una luz. Al abrir los ojos habíamos sido transportados de nuevo hacia Nueva Atero. Los tres llegamos a una planicie, en las afueras de la ciudad.
A pesar de nuestras visiones, nadie dijo nada, recordábamos, pero teníamos motivos para no hablar, y así fue, callamos.

El Tiempo pasó, yo conseguí una Kraahkan en mi rostro, al haber perdido mi Kanohi. Las vidas de los habitantes de Spherus Magna seguían en la normalidad, pero en cada sueño, en cada visión, en la mente de millones, de aquellas victimas del futuro, veían al horrible futuro que esperaba a tomar venganza.

Continué con mi vida, pero las sombras me esperaban, siempre. En alguna noche me encontré teniendo pesadillas, aquellas recurrentes y repetitivas visiones en las que ahora el mundo entero giraba alrededor. El ser mitad Toa y parte Makuta me atacó por la espalda; entonces, desperté. Mis recuerdos se distorsionaban, permanecían confusos.
Lo que siguió, fue una serie de eventos, eventos repetitivos.


Historia 3- El Ataque Cerebral
Primera Parte


Al abrir mis ojos me encontraba en un sitio completamente distinto. Ya no me encontraba en Spherus Magna, en mi fortaleza. Observé a un enorme castillo de piedra y metal, resplandeciente, a la distancia, tras un camino de piedra. Sobre un suelo de arena.
Al incorporarme, me percaté de algo, algo que no estaba bien. Ese era el castillo de Toa Tuyet, anteriormente, la fortaleza del Imperio Toa. No le presté la mínima atención en ese momento. Pero solo había una persona que pudiese estar dentro, alguien que yo había olvidado hace ya mucho tiempo.

-¿Quién eres, extraño?- Me dijo una voz detrás de mí, al voltear vi a un alto ser plateado, robusto y con la Máscara del Espacio.

- Puedes decirme Darkness, ¿quién eres tú?- Le dije, mirándole detenidamente.

- Mi nombre es Vavakx, Ser Alfa del Espacio. He sido transportado a este lugar, ¿¡Lo has hecho tú!?- Dijo Vavakx, acercándose a mí, desenfundando una brillante lanza de Protoacero.

- De hecho yo también fui…transportado hasta aquí- Le dije, sonriente.

- ¿Sabes qué es este lugar? ¿Sabes algo acerca de Tuyet? ¿¡Sabes la gravedad de este problema!?- Me dijo el Ser Alfa, mirándome fijamente.

- Descuida guerrero, Tuyet ha partido hace largo tiempo; ahora debería de haber alguien mucho peor- Dije, mirando hacia el enorme castillo.

- No se quién seas, pero debemos salir de este lugar, mi Kanohi no está funcionando, debería poder llevarme a mi dimensión- Me dijo Vavakx.

- No esperaba que funcionara- Le dije, mirándole- Así que…hemos caído en esta trampa, no podemos salir de esta dimensión, y convenientemente estamos frente al corazón del Imperio, pudiendo entrar como si nada, sin guardias, todo demasiado fácil…sugiero no entrar.

- Está claro que es una trampa, pero no me debería de ser muy difícil, he luchado contra cosas que no podrías imaginar- Dijo Vavakx, mirando hacia el camino de piedra que dirigía al castillo.



Historia 3- El Ataque Cerebral
Segunda Parte


- Yo no pienso quedarme aquí- Dije. Entonces tomé camino contrario del castillo, hasta llegar al borde de la planicie, donde se encontraba una colina empinada. En el horizonte se observaba un panorama desolado. No había aldeas Matoran, no más, sólo construcciones cuadradas, grandes edificaciones de piedra, grises. Chimeneas exhalaban humo negro hacia los aires.

- ¿Qué es este lugar?- Dijo Vavakx, acercándose a mí.

- El Imperio Toa, después de tantos siglos. Se bien quién es responsable de esto.

- No tengo tiempo para esto, hay asuntos graves que debo resolver en mi universo.

- Igualmente…bueno…de hecho no últimamente- Dije. Entonces, nos dirigimos a las construcciones de piedra. Bajamos y llegamos frente a una. Doblamos una esquina de la construcción en busca de una entrada, a la vuelta encontramos un Matoran, muerto.

- Algo malo está pasando- Dije yo. Dimos la vuelta a la construcción, pero no había entrada alguna.

- Observa, Toa- Me dijo Vavakx, mientras señalaba a una pared. Ahí, en una esquina, se encontraba en letras rojas “La ignorancia debe ser bendecida”, letras des uniformes, hechas por alguien apresuradamente.
- Benditos seamos- Dije, y entonces ataqué con Materia Oscura al muro gris, abriendo una entrada al interior, completamente oscuro. Vavakx entró apresuradamente, empujándome a un lado. Le seguí. Vavakx hizo iluminar su lanza. Entonces pudimos observar el interior del lugar. Montones de cuerpos apilados; Agori, Matoran, Toa. Todos tirados en el suelo.

- Están muertos, todos en este lugar están muertos- Dijo Vavakx.

- No lo creo- Dije yo, señalando con la mirada a un Agori. Vavakx le iluminó y lo observamos, aún respirando, pero con los ojos cerrados. Vavakx se apresuró a ir con el Agori. Aquellos Agori y Glatorian habían sido llevados a aquél lugar por algo.



Historia 3- El Ataque Cerebral
Tercera Parte


- Yo no me acercaría- Dije, serio.

-¿A qué te refieres?- Dijo Vavakx, volteando a verme. Entonces, algo destrozó la armadura del Agori, desde el interior. Apéndices verdosos salieron del interior del cuerpo, cubiertos de sangre. Un ser verdoso, un gusano con cuerpo con apariencia de cerebro, completamente orgánico.

- ¿¡Qué rayos es esa cosa!?- Dijo Vavakx.

- Ni idea- Le dije, serio. Entonces el ser empezó a chirriar, un sonido extraño, mientras sus ojos se tornaban de un resplandor rojizo. Entonces, de cada uno de los cuerpos en el lugar, emergieron más de estas criaturas, cubiertas de sangre y suciedad. Entonces Vavakx activó su Kanohi, la máscara del Espacio. La usó para destrozar a las criaturas, pero eran cientos de seres. Yo lancé rayos de sombras contra las criaturas, despedazándolas. Logramos destruirles, pero el panorama de la situación no era alentador.

- ¿Quién eres tú, de verdad?- Me dijo Vavakx- Un simple Toa que parece saber tanto y que no se sorprende.

- No, Vavakx, no soy para nada un Toa, de hecho ni siquiera estoy seguro de lo que soy…estoy viejo, bastante viejo ya- Dije, serio.

Vavakx y yo avanzamos durante días entre la desolación, ya no había selvas o bosques, tan solo campos de cuerpos, edificios grises cubriendo el horizonte. Buscábamos la manera de escapar de aquél mundo.

Llegamos a Los Archivos de Metru Nui. Vavakx y yo entramos dentro. Nos adentramos dentro del lugar, desierto. Lo único que habían eran cuerpos muertos. Avanzamos en la oscuridad, hasta llegar a la sección más profunda de los Archivos, ahí escuchamos el rugir de un Rahi. Caminamos sobre la piedra hasta llegar a una enorme celda metálica, tras los barrotes de protodermis se encontraba un enorme Tahtorak, con un brillo rojo en su mirada, el Rahi lanzó un grito mientras se agitaba.



Historia 3- El Ataque Cerebral
Cuarta Parte


- ¿Qué le ha pasado?- Preguntó Vavakx. Yo noté algo extraño moviéndose tras su cabeza

- Mira tras su cabeza. Tiene uno de esos parásitos- Dije yo. El parásito estaba anclado de la nuca del Tahtorak, retorciéndose.

- Parece que es esto lo que pasa antes de…lo que hemos visto- Dijo Vavakx.

- Se alimentan de la mente, y llenan la mente con ira…-Dije, mientras veía al enorme Rahi intentar salir para atacarnos, mostrando sus enormes fauces; chocando violentamente contra las rejas. Seguimos avanzando.

Repentinamente, algo me atacó por la espalda, una lanza de metal. El arma se enterró en mi armadura, sin ser una herida grave, pero haciendo un agujero en mi piel, derramando Antidermis. Caí de rodillas al suelo, mientras irradiaba sombras de mis manos. Vi a Vavakx caer al suelo repentinamente, junto a mí, también con una lanza en la espalda. La energía de mis manos cesó rápidamente y la piel de mi herida se regeneró. Me puse de pie, y volteé a atrás. Vavakx también se incorporó, ileso. Ahí se encontraba un grupo de cuatro Toa, sosteniendo cada uno un arma, mirándonos, nerviosos.

- No han sido muy amables- Le dije al Grupo de Toa.

- ¿¡Quiénes son ustedes, son Makuta!?- Dijo el Toa de Fuego.

-Mucho peor- Dije yo.

- No les haremos nada- Dijo Vavakx- Ahora, bajen sus armas- Los Toa hicieron caso, mirándonos fijamente.

- ¿Cuáles son sus nombres, Toa?- Pregunté.

- Somos una resistencia contra Lih Nit…- Dijo uno de ellos, Toa de la Flora. En ese momento, recuerdos lejanos llegaron de golpe a mi mente.

- ¿¡Qué has dicho!?- Dije, consternado.

- Una resistencia contra Lih Nit, Toa Lih Nit- Entonces recordé a aquél Toa, recordé a Lih Nit; recordé todo lo que alguna vez causó, y que yo lo dejé escapar, la última vez que le vi.



Historia 4- Lih Nit
Primera  Parte


- Esto está mal, esto está demasiado mal…soy un completo idiota- Dije, serio- Tuyet murió hace largo tiempo, la única persona que puede estar en el castillo es…Lih Nit.

- Nosotros hemos sido transportados a este universo, cada quien- Dijo el Toa de la Flora.

- También nosotros- Dijo Vavakx, mirando al Toa fijamente.

- Esto no es una coincidencia, esto no es espontaneo, esto tuvo que planearse- Dije yo, caminando en vueltas alrededor de Vavakx.

- Como os decía, somos una resistencia- Continuó el Toa de la Flora- Mi nombre es Toa Lianyu.

- Toa Icelix- Dijo el Toa de Hielo.

- Toa Takuta- Dijo el Toa de Fuego.

- Toa Degrek- Dijo un Toa plateado- Soy un Toa de la Electricidad.

- Bien por ustedes- Dije yo, mientras seguía caminando nerviosamente por el lugar.

- Mi nombre es Vavakx y el es…Darkness- Dijo el Ser Alfa, señalándome con la mirada.

- Bien, gente, esto es una ocupación mundial. Díganme, ¿saben cuál es el origen de esas criaturas?- Dije.

- Se dice que llegaron de los cielos, como señal de una profecía. Y que Lih Nit les ayudó a tomar el planeta- Dijo Lianyu.

- Muy bien, eso significa que son…alienígenas.

- Eso es lo que yo opino- Dijo Takuta.

- Bien, es obvio que Lih Nit…nos ha traido hasta este…mundo. Así que vayamos, caigamos en su trampa, necesitamos ir de nuevo a su castillo ese, y derrotarle, es la única manera- Dije yo.

- Si fuese tan fácil ya lo hubiésemos hecho- Dijo Icelix.

- Necesitamos un plan- Dijo Vavakx.

- ¿Para qué?- Dije yo- Ni siquiera sabemos por qué nos trajo hasta aquí, no podemos hacer un plan, no sabemos cuales son sus armas, o que cosa quiere de nosotros. Podría simplemente matarnos sin más a la primera oportunidad.

- Pero no lo ha hecho, ni parece importarle- Dijo Degrek.

- Lih Nit es un loco, después de todo. No tiene sentido tratar de entenderle…la única forma de escapar es ir a su fortaleza- Dije yo.



Historia 4- Lih Nit
Segunda Parte


Mientras tanto, en las profundidades del mundo había murmullos, murmullos de la locura misma del mundo. Entre las sombras, Se oían gritos y carcajadas. Una palabra seguía constante: “Irnakk”. Mientras el mundo giraba lentamente, hacia su destino.

Los Toa, Vavakx y yo logramos ponernos de acuerdo. Salimos, avanzamos, retornando al Castillo de Lih Nit, en aquél universo. Avanzábamos a través de los campos de concentración. Los Matoran y Agori, cada uno, seguía vivo; infectados por aquellos parásitos.

- Hay algo mal- Dijo Icelix, mirando a los cielos. Nosotros observamos entonces. Una sombra nos cubrió, mientras observábamos una enorme figura redondeada sobrevolando lentamente los aires sobre nosotros, mientras descendía desde lo alto de las nubes de humo negro. El ruido de sus motores nos envolvía.

- Son ellos- Dijimos Lianyu y yo al unísono. Era un navío, una nave estelar. La nave descendía cada vez más, sobre nosotros.

- No hagan nada- Dije yo. Los Toa preparaban sus armas. Entonces, desde el centro de la nave, sobre nosotros, se abrió un círculo, una puerta. Una luz verdosa salía de la nave.

- ¡No están funcionando mis poderes elementales!- Dijo Takuta.

- Tecnología robada- Repondí, mientras observaba quieto a la luz. De esa puerta, salieron entonces, repentinamente saltaron hacia nosotros una horda de parásitos verdosos. Cayeron al suelo y corrieron retorciéndose hasta nosotros. Les atacamos, pero entonces cayó una segunda horda de parásitos, cubriendo toda el área debajo de la nave, rodeándonos.

- Tampoco funcionan nuestras Kanohi- Me dijo Vavakx.

- ¡Nos rendimos!- Exclamé a la nave, mientras alzaba los brazos. Los parásitos se quedaron quietos, completamente quietos- Eres una inteligencia capaz de controlar tu nave, de encontrarnos ¡Ahora nos rendimos ante ti!

- “Serán bendecidos. Todos han de ser bendecidos”- Dijo una voz, completamente artificial, proveniente de la nave. Las criaturas que nos rodeaban permanecían quietas, mientras sus ojos brillaban.

- ¿Y qué es eso?- Dije, alzando la voz.

- “Mis hijos se alimentarán de vuestra mente y de vuestra alma. Olvidarán vuestros problemas, sufrimiento y tristeza. Haremos un mejor mundo, juntos”- Dijo la voz proveniente de la nave.

- La ignorancia es una bendición- Me dijo Vavakx, serio.

- ¡Pero eso no es verdad! Nosotros hemos visto como se alimentan creando ira, solo parásitos que crean el mal solamente- Dijo Vavakx, exclamando.

- “Conforme más interesante es una mente, mejor. Nos alimentamos de vuestras tristezas y temores; para que no sientan dolor alguno, permaneciendo vivos por toda la eternidad. A cambio nosotros absorbemos vuestras conciencias y fuerzas lentamente. Así es como nos alimentamos, de toda esa energía que vosotros malgastéis”.- Dijo la voz de la nave.

- ¡Aún no entendemos!- Dijo Takuta, nervioso, mientras tomo un lanzador Thornax y lo apuntó hacia la nave. Disparó. Gran error. El Thornax se desintegró apenas iba a chocar contra el borde de la nave.

- ¡Idiota!- Dijo Lianyu.

- Barreras antimateria- Dije yo. Entonces, la luz verdosa nos rodeó completamente, aumentando. Hubo un destello que nos cegó.



Historia 4- Lih Nit
Tercera Parte


Abrí los ojos. Me encontraba aturdido. Miré a mí alrededor. Estaba inmovilizado en una camilla metálica, colocada verticalmente. Dentro de un cuarto completamente oscuro, vacío. Yo usé mi poder elemental para romper mis ataduras de metal. Encontré un pasillo, la salida del cuarto, y avancé. Yo aún podía ver, en la total oscuridad. Avancé hasta llegar a otra puerta; una gran puerta metálica. Traspasé la puerta usando mis capacidades de Materia Oscura.

Al pasar la puerta me encontré con una enorme sala. Alrededor, se encontraba una serie de contenedores de cristal verdes, irradiando luz. Filas y filas de contenedores a lo largo del lugar. Dentro de cada uno de los contenedores se encontraba lo que parecía ser uno de los parásitos.

Una energía me hizo caer repentinamente al suelo, me apoyé en el suelo. Mientras mi visión se tornaba borrosa. Al abrir los ojos ví al resto de la resistencia alrededor de mí, sentados al rededor de la pared. Aún me encontraba debilitado.

- ¿Qué ha pasado?- Le pregunté a Icelix. Él se encontraba consternado, con la mirada perdida.

- Ahora lo recuerdo. Ahora lo recuerdo todo.

- ¿De qué hablas?- Dije, serio.

- Esto está tan mal- Dijo Takuta, lentamente, con la mirada completamente perdida, de igual forma.

- ¿Qué dicen?- Dije yo, volteando a verles a todos. Se encontraban con la mirada perdida, sentados, quietos. Delante de nosotros seguían las cápsulas luminosas.

- Todo ha se ha ido, todo está perdido. Y justo ahora, que estamos recordándolo todo- Me dijo Vavakx, con la voz débil- Darkness, la primera vez que llegamos a la entrada del castillo...nosotros entramos. Nosotros intentamos derrotar a Lih Nit y fallamos en el intento- Me incorporé, entonces, y lo vi a los ojos. No lograba entender lo que pasaba. Dirigí la mirada entonces hacia las cápsulas de parásitos.

- ¿De qué otra manera podríamos saber de Lih Nit, si no que lucharamos contra él? Y así saber de su poder, de que ahora es imparable- Dijo Lianyu lentamente, tirado en el suelo- Ahora todo está perdido, hemos hecho esto ya tanto tiempo, hemos fallado tantas veces.

- ¿¡Qué les está pasando!?- Dije yo, mirándoles fijamente. Permanecieron allí, quietos, con la vista hacia el suelo.

-El humo, Darkness...aquél humo negro- Dijo Vavakx- El humo de las construcciones...el humo te hace olvidar...nos hizo olvidar, repitiendo nuestros actos, una y otra vez. Pero el humo también te hará recordar...nos ha hecho recordar.

No lograba comprender del todo. Dirigí la mirada hacia las cápsulas luminosas; acercándome lentamente. De pronto, los ojos de los parásitos comenzaron a emitir un resplandor rojo, mientras alrededor de las cápsulas se formaba una capa negra que disminuía la luz en el lugar. El humo empezó a llenar el cuarto, y en segundos mi visión se vio interrumpida. Caí al suelo, debilitado. Entonces lo recordé, recordé todo el tiempo perdido.

La primera vez que llegué al castillo fui por mi cuenta, tras huír de una horda de Drikilinios entre dimensiones. Dejé a Luna y Hutzu en nuestro universo, pero mi Kanohi tuvo un fallo y me llevó al Imperio Toa. Vavakx y y vimos que aún habían personas. Los Matoran tenían sus aldeas, la vida continuaba regularmente, pero el líder de aquél mundo era Lih Nit. Yo lo recordé y fui a buscarle; entramos al castillo, nos encontramos con Lih Nit. Él decía haber cambiado, decía que había recuperado la cordura y que estaba arrepentido de sus viejos actos. Yo recordaba todo el mal que causó alguna vez, así que no pensaba perdonarle tan fácilmente. Vavakx y yo lo enfrentamos, derrotándolo, Vavakx se había decidido a matarlo. Entonces observamos hacia los cielos, y lo vimos; vimos una nave. Aquél ataque cerebral, aquellas bestias rodearon el lugar. En medio de la confusión, el navío empezó a liberar cantidades descomunales de humo hacia los suelos, y caí inconsciente. La nave también imposibilitó las Kanohi que podían viajar entre dimensiones.
Aparecí de nuevo en la entrada del castillo. A partir de allí mis recuerdos se vuelven cada vez más confusos. La resistencia inicial se conformaba por varios Matoran, en un principio. También me había encontrado con los Toa en otros momentos. Alguno que otro había llegado por portales ínter dimensionales a través de sus Kanohi. No recuerdo más los motivos; solo que a partir de entonces, habíamos llegado a este sitio, con las cápsulas de parásitos. Y habíamos logrado olvidar, y volver a aparecer frente al castillo. Y no estoy seguro de por cuando tiempo.

Abrí los ojos de nuevo. Me encontraba tirado en las paredes del cuarto, aturdido. Aún recordaba. Pero en realidad, se había repetido una vez más, lo habíamos hecho una vez más. Aquél humo dañaba la percepción de los recuerdos, volviéndose todo cada vez más confuso, cada vez que los eventos se repetían, cambiaban ligeramente. Esto era grave, y no había forma posible de impedir esto. Si hubiésemos decidido no ir al castillo, los parásitos nos hubiesen infectado tarde o temprano. Estábamos en una espiral sin salida.

- ¿¡Qué ha pasado!?- Exclamó Icelix, de pie en el frío lugar. Ahora yo estaba recordando, e Icelix era el último que iba a recordar.

- Yo..Lo recuerdo- Dijo Degrek, serio.

- Yo también- Dije- Ya no hay nada que puedas hacer, Icelix.

De pronto, se escucharon rechinidos graves por encima de nosotros. El sonido de engranajes y motores mecánicos.

- ¿Qué ha sido eso?- Dijo Icelix, mirándonos.

De pronto, el techo metálico sobre nosotros se abrió mediante pesadas puertas, mientras se escuchaba el sonido de los engranes rígidos al moverse y chocar entre sí.

- “Habeis llegado a este lugar una vez más”- Dijo entonces una voz, completamente artificial y fría, proveniente de encima de nosotros- “Vuestro inevitable destino ha llegado. Os encuentran por debajo del antiguo castillo de Toa Tuyet”-  Entonces, del sobre nosotros, soportes metálicos bajaron una camilla de metal con una figura postrada en ella. Era Lih Nit, o al menos su armadura, anaranjada y negra. Parecía un cadáver, sin mostrar el más mínimo movimiento. Sobre su Kanohi se encontraba un bulto amarillo, que aparentaba ser una masa muerta. Era un parásito, más grande de lo habitual, que se dejaba aplastar sobre el acero de la camilla; mientras retorcía sus cortas extremidades. Entonces, sus ojos empezaron a emanar luz roja. Estaba confundido, aún no recordaba por completo eso.

- ¿Por qué has hecho esto?- Dije, tratando de incorporarme, débil- ¿¡Cuál ha sido el punto de esto!? ¡Pudiste habernos matado hace ya tanto tiempo!

- “Dios así lo quiere. Dios es la salvación. Dios debe ser obedecido a toda costa. Dios nos ha dicho que os hiciésemos esto”- Dijo la voz artificial, que parecía provenir de aquél parásito- Ustedes no pueden recordar todo aún, pero ustedes han sido preparados. Os hemos preparado para convertiros, para bendeciros como Dios nos ha mandado a este mundo. Y cuando acabemos podremos bendecir al resto de la creación divina, a través de cada universo en existencia”

- Ustedes van a hacerle esto a cada mundo…no se los permitiré- Dije, serio. Entonces el Parásito me dirigió la mirada, fijamente

- “Dios nos ha advertido de ti, Darkness. Es por ello que te hemos estudiado, nos hemos asegurado que seas un guerrero tan inteligente como lo dices ser. Y como para este punto no has muerto, y aún más, sigues intentando derrotarnos, creo que ha sido suficiente. Os bendeciremos, a todos ustedes, como lo hemos hecho con los demás. Hemos tenido éxito en este mundo, en Bota Magna y tenemos tropas en otras galaxias”- Dijo aquél ser.

- Harás que nos infecten- Dijo Icelix, retrocediendo de parásito.



Historia 4- Lih Nit
Cuarta Parte


- “Todos los herejes han de ver la verdad. Imaginad lo que con la ayuda divina podría hacer un Darkness, bajo mi dominio. Imaginad lo que Vavakx podría, lo que todos ustedes podrían con nuestra bendición. Podríamos trabajar por el bien Divino”- Dijo el ser, con la voz completamente artificial. Entonces el resplandor rojizo de sus ojos rodeó el cuerpo de Lih Nit. En movimientos bruscos y antinaturales, el Toa empezó a retorcerse, mientras se ponía de pie; bajando de la cama de acero. Un brillo rojo emanaba de su mirada, de igual forma.

- ¿Qué le has hecho a ese Toa?- Dije, serio. El cuerpo de Lih Nit se retorcía lentamente junto con su armadura.

-“Ahora es sólo una forma de mantenerme cómodo. He acabado con su mente hace largo tiempo”- Dijo la voz fría. No sabía qué hacer, todo había resultado ser tan retorcido ya. Repentinamente, Degrek lanzó una corta risa.

- ¿Qué os pasa?- Le dijo Lianyu.

- Así que…ustedes, criaturas- Dijo Degrek- Ustedes me han menospreciado, han puesto demasiada atención en quien ya conocían…a Darkness. Pero se les ha colado un enorme error.

- “Negativo. Nuestro plan es perfección, Dios nos lo dio desde su gracia divina”

- O eso es lo que ustedes creen, “alienígenas”- Dijo Degrek, incorporándose, yo lancé una sonrisa, sin saber cómo reaccionar- Resulta que no se han tomado la molestia de averiguar nada acerca de mí. Y resulta que según lo veo…están arruinados. Es la primera vez que soy de los primeros en recordar, en este ciclo repetitivo, y ha llegado su perdición.

- ¿Qué estás diciendo?- Le dijo Takuta. Nosotros observábamos al cuerpo de Lih Nit, frente nosotros, fijamente.

- Resulta, caballeros, que yo he muerto ya una que otra vez- Dijo Degrek- Y yo se lo que pasa si al morir tu cuerpo sigue intacto.

- “Tus palabras son irrelevantes. No encontramos sentido a tus frases”- Dijo el parásito.

- No lo creo- Dijo Degrek.

- Yo ya he muerto, varias veces, de hecho. No pasa nada especial- Le dije a Degrek- Aunque mi armadura ha sido destruida.

- Guerreros…- Dijo Degrek, volteando a vernos a todos- Debemos morir, sin destruir nuestra armadura.

- Es una locura, una tontería total- Dijo Icelix.

- Degrek…yo te creo. Creo que estás en lo cierto. He vivido algo similar hace un tiempo- Le dije, serio. En El Reino, al despertar de lo que creo fue mi muerte, volví a despertar, en otro lugar. Ahora sabía qué hacer.

- “¡DEJAD DE BLASFEMIAR! Nada os podrá libar de la dicha divina”- Entonces, sin alternativa, me decidí. Logré concentrarme, y convertí uno de mis brazos en una masa negra de tentáculos, lo extendí violentamente hacia el frente. El parásito lo esquivó fácilmente, en el cuerpo de Lih Nit. Pero no pensaba atacarlo a él. Entonces di un golpe veloz, y en un estruendo, rompí las cápsulas de parásitos. Todo el líquido de ellas se vertió, entonces, inundando velozmente todo el lugar.

- ¿¡Qué has hecho!?- Exclamó Lianyu, incorporándose y acercándose a mí rápidamente. Yo intercambié miradas con Degrek, él asintió.

- “¡OS MALDIGO, HEREJES. AHORA DIOS TODO PODEROSO HARÁ DE HACER SURGIR TODA SU FURIA CONTRA USTEDES, LO VERÁN!”- Dijo el parásito, la voz fría cobró emoción, ira. Aquéllos parásitos eran muy blandos de piel, el líquido debía de ser inofensivo al menos para nuestros cuerpos. La violenta ola de agua verdosa inundó en segundos el lugar. Quedamos sumergidos en el líquido, en medio de la confusión. Entonces, sucedió. Todos morimos, ahogados. En un estado de inconsciencia indoloro, cual quedarse dormido. Nuestras mentes quedaron adormecidas, en una oscuridad total. Un estado de ligereza, en el que nuestras almas se separaban de nuestras armaduras. Observé, entonces, una luz. Una luz roja, cada vez más cercana.

Abrí los ojos lentamente. Me encontraba sobre una plancha de acero, pero en un sitio muy distinto. El lugar estaba iluminado, lleno de artefactos. Luces rojizas iluminaban el techo. Estábamos en la estrella Roja.


Última edición por Neo Mafalda el Jue Nov 28, 2013 12:08 pm, editado 1 vez
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Lianyu (Nagato Lover) el Miér Sep 11, 2013 11:20 am

Entre que no sé que estaba haciendo yo la semana del 13 de Julio y el montón de inspiración que te vino ayer, esto es un bueeeeeeeeeeen tocho. Espero comprendas la falta de críticas o alabanzas extensas xD

Ya comencemos por lo primero: por mucho que lo hayas escrito de forma decente, "HOLA Q ASE" SOBRA. Al instante que lo he leído, he llorado de pena, me he reído por encontrarme tan absurda referencia y, sobre todo, he pensado en estrangularte vivo e__e
Lo segundo del primer post es que la parte de la 'derrota' de Darkness la desarrollaste demasiado rápido. Un par de intros, puntos suspensivos e incluso monólogos de Darkness, así como explicaciones o deducciones un poco más detalladas (por ejemplo, que Darkness notara su rostro ligero o algo, en vez que de los Gripzork le dijeran directamente que le faltaba la máscara), habrían quedado divinas. Quizás alargaría un poco más el capítulo, pero con lo perfectas que iban esas dos partes, no hubiera sido problema.

Siguiente post: combina perfecto con la música, al menos hasta donde voy leyendo (sí, voy redactando conforme leo, ya supongo lo sabrás xD). PERO, esa estrategia es de doble filo. Mejora el ambiente y ayuda a la obra, pero a la vez, al intentar adaptarte a la música, desarrollas puntos demasiado rápido que resultan importantes. El viaje de vuelta hasta encontrar a la Serpiente, el hecho de que no cazase al Rahi y que los Gripzork lo pasaran, el sueño de Luna, todo eso eliminado o metido a calzador. Y confunde (en especial el que el sueño fuera narrado por Darkness...).

A partir de ahí no me ha gustado nada. El crossover es rápido, confuso, eliminando detalles importantes. Por ejemplo, "conseguí una Kraahkan". No es lo mismo una Hau, fácil de obtener, que la única y legendaria Máscara de las Sombras. Es como si yo te contara mi vida y dijera entre líneas 'oh, y tengo superpoderes'. No te quedas tan a gusto si no te digo más. Otros detalles como el hecho de emplear a los parásitos de Brain Attack (aunque en versión más gore y seria, cosa que me agrada en cierto modo) y la falta de cuidado en algunos puntos (los Glatorian, Toa y Agori no sangran), que no recuerdo haber visto en tus obras desde hace mucho tiempo, me llevan a decir que esta historia la escribiste en un hype que te vino, o que esta parte no te interesaba narrarla y querías centrarte en la acción de después. Como historia extra no sería nada malo, pero como parte de esta obra mayor, pierde mucho...

La historia de Lih Nit ya mejora bastante (juro que no lo digo por mi cameo aunque contribuya mucho a hacerlo). Ya desarrollas más, aunque sigue habiendo momentos en los que te aceleras... Pero en las últimas partes ya desarrollas más. Por ello, puedo ver más la idea del agosto bucle infinito, de los parástios religiosos y del crossover en sí. Las ideas y el desarrollo a partir de aquí me han agradado más, pese a que os empeñéis en revelarme los spoilers de la Estrella Roja e__e


En resumen:
- El Reino, excelente, aunque el final precisaba un poco más de calma y detalle.
- Brain Attack, muy mejorable para el marco en el que estaba. Era como poner el diccionario del colegio en mitad de la enciclopedia Larousse. No se puede decir que sea horrible el diccionario, pero en comparación...
- Lih Nit sin terminar, pero no está mal. Un poco rápida again al principio, pero luego recuperaste el nivel habitual.

Apuesta arriesgada la de la música, efectiva en ambiente pero requería acelerar o quitar detalles. Aquí ya juegan las opiniones de cada uno.

Y al final tienes un tocho de review y terminé perdiendo media hora redactando esto que debería haber aprovechado para hacer deberes.

P.D: gracias por introducir a mi self-MOC en tu historia =3
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Danknestl el Jue Nov 28, 2013 12:05 pm

Respecto a la sangre segun yo Agori y Glatorian si sangran 
pero no puse que el Toa sangrara, sino que irradia sangre que es muy distinto (?) y lo del sueño narrado por Darkness si esta medio random pero hay excusas argumentales para eso en el futuro (?

El crossover raro...practicamente ha acabado. Pero tendrá sus implicaciones :v
Por cierto hay bastantillos agujeros argumentales en esta parte del fic que pienso resolver...esta segunda parte ya va a más de la mitad. Acerca de todo el lío de los sueños-pesadillas, se resolverá en el final de esta parte C: (cosa que he estado manejando desde la primera parte del fic) 

Y AQUI VA UN SPOIRLER LEVE: Darkness no logra salvar a Spherus Magna por ser encima de un mary sue, un inutil (?) y tambien hay algo respecto a Luna y el misterio que la envuelve, pero se desarrollará del todo en la tercera parte, donde toda la historia toma un giro impaktante de 180 grados *se da vuelta en su silla de computador* ah no...ese es de 360...




Historia 5- Antigua Invasión

Primera Parte



Y Spherus Magna daba vueltas, día y noche, seguía girando apresurada, sin escapatoria, hacia su destino. A cada instante, el final se acercaba más y más. Aquellos sueños. Aquellas pesadillas. Cada segundo de cada hora, de cada noche, de cada día, de cada semana. 

Para mí, la vida en Spherus Magna, tan monótona, tan irrelevante, me aburría como ninguna otra cosa. Yo estaba ya bastante viejo, y sin darme cuenta, después de tantos años me había acostumbrado siempre a meterme en problemas. Estaba cansado de no hacer mucho que digamos. Despertaba en mi Fortaleza a las afueras de la Nueva Atero; absorbía energía de alimentos almacenados; y me dedicaba a observar el horizonte. A vagar entré las calles de la ciudad, en medio de las altas construcciones que se alzaban sobre los aires. 

El tiempo había pasado; entre las estrellas, entre la oscuridad del frío espacio. En la Constelación de la Máscara, en el otro extremo del universo, algo ocurría.
En la Pangea de Tranzagar algo pasaba, cada noche, sus habitantes soñaban. Un grupo de Chorak, alguna vez invasores de mundos, ahora colonizadores de un mundo desierto. Aquellos seres sentían, aquellos seres recordaban, conocieron todo el dolor, toda la devastación que estaba por llegar; recordaban sus sueños.

Un grupo de seres se apresuraba por la noche de aquél mundo. Caminando en cuatro extremidades, reptando cual bestias Rahi. Seres de una apariencia peculiar, grandes, de armaduras plateadas y verdes, de rasgos de reptil e insecto. Con cuernos y espinas a lo largo de sus cuerpos y cada uno con una larga cola, semejante a la de un Vorox. Avanzaron a través de un desierto de roca hasta llegar a una pequeña construcción metálica, cubierta de pequeñas luces.

- Hoy es el día, hoy es el día de la profecía- Dijo uno de los seres. La construcción, algo que parecía ser un rectángulo de cables y luces, el marco de una puerta, o algo similar. Los Chorak rodearon el artefacto y entonces, comenzó a incrementar su luz. El resplandor iluminaba las armaduras verdosas de aquellos seres, cada uno con un largo cuerno en el rostro, sobre sus mandíbulas. Entonces, en el medio del rectángulo se generó un portal, entre relámpagos de energía. Un portal Dimensional; una pared de energía de distintos colores, distorsionándose entre el tiempo y el espacio.

De pronto, una silueta cayó del portal, quedando arrodillada. Los Chorak se le acercaron. Una silueta rojiza, con un manto de sombras irradiando detrás de su rostro. Se incorporó; era Luna.

- Ehm...buenas noches- Dijo Luna, sacudiéndose el polvo del suelo rocoso, mientras veía confundida hacia los Chorak. Estos la vieron fijamente, tan solo. Entonces, una segunda silueta entró por el portal, de armadura rojiza. Era Hutzu, aturdido. Observó a los Chorak; mientras él preparaba su disparador Thornax.

- ¿Nos podrían explicar para qué nos han llamado?- Les dijo Luna, seria.

- Es ella, está claro ahora, de ella se trata- Dijo uno de los Chorak. Entonces, una tercera persona llegó al lugar, cayendo sobre el suelo rocoso, de cara. Yo había llegado, me incorporé rápidamente.

- Pudieron decirnos que nosotros fuéramos hasta aquí por nuestra cuenta- Les dije a los Chorak. Aquellos viejos conocidos.

- Oscuridad, has llegado- Me dijo uno de los Chorak, dirigiendo su puntiagudo rostro hacia el mío.

- Amigos unicornios, no les veía en un largo tiempo; la última vez casi me matan...de hecho lo hicieron..si no mal recuerdo- Les dije, observándoles cuidadosamente. Señalé con mis manos a Hutzu- Él es un Glatorian, de lo más irrelevante, Hutzu. Y ella es...Luna- Yo la señalé, de igual manera- Encantados.

- Se ha presentado una situación, Darkness. Tenemos un problema- Me dijo un Chorak delante de mi, moviendo sus largos colmillos.

- ¿Y era necesario traernos tan súbitamente?- Preguntó Hutzu, detrás mío.

- Les explicaremos en el camino hacia nuestras colonias. No hay tiempo que perder- Dijo el Chorak.
Nos dirigimos hacia los horizontes desolados, en aquél mundo. Mientras la luz de un sol azulado se apoderaba del espacio, emergiendo lentamente, en los primeros rayos de luminosidad del amanecer. Era un sol extraño, propio de aquél mundo, cuya luz azul daba una sensación de frío permanente. Aún cuando los rayos cubrian nuestras armaduras, no había calor resultante, más que la luz reflejada por el metal.

- Darkness- Me dijo Luna en voz baja, mientras avanzábamos sobre el suelo agrietado- ¿No te preocupa? Ya sabes, de lo que nos has hablado ultimamente; Darkness, me has dicho que a los parásitos cerebrales les dejaste escapar.

- Así es- Respondí en voz baja, serio- Me han dicho que se han ido del planeta al espacio en...cápsulas espaciales. Lo importante es que logré escapar.

- Recuerda que ni Hutzu ni yo no sabíamos dónde podías estar, estuvimos casi diez años sin verte.

- Lo sé, Luna. Ustedes dos no me lo han parado de decir desde hace meses- Dije, mientras miraba al suelo rocoso, a mi propia sombra.
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Lianyu (Nagato Lover) el Lun Dic 09, 2013 10:52 am

No recuerdo ahora mismo que confirmasen que sangrasen en ninguna parte. No te lo discuto, pero no me suena ahora mismo.

He tenido que releerlo un par de veces. Aunque con cada relectura me quedaba un poco más claro, sigo bastante confuso. Habían muerto ahogados y luego volvieron a la Estrella Roja... ¿Y ahora de repente los han invocado los Chorak desde dicha Estrella? ¿No estaban Hutzu y Luna encerrados para 'chantajear' a Darkness? Encima leo de por medio acerca de Spherus Magna, con Darkness aburrido por allí, y luego pasamos al Planeta Chorak en la otra punta de la constelación de la Máscara... Porque has dicho que empieza más o menos in media res, que si no encima de confuso estaría mosca xD

En fin, como 'introducción' que es a la trama de esta subhistoria, no tengo mucho más que destacar aparte de su confusión. Fue gustosa de leer, está bien escrita, pero eso, terminé peor que al principio xD Espero -con paciencia- al siguiente capítulo de Darkness Who (?)
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Danknestl el Mar Dic 10, 2013 12:28 pm

Lianyu (Nagato Lover) escribió:No recuerdo ahora mismo que confirmasen que sangrasen en ninguna parte. No te lo discuto, pero no me suena ahora mismo.

He tenido que releerlo un par de veces. Aunque con cada relectura me quedaba un poco más claro, sigo bastante confuso. Habían muerto ahogados y luego volvieron a la Estrella Roja... ¿Y ahora de repente los han invocado los Chorak desde dicha Estrella? ¿No estaban Hutzu y Luna encerrados para 'chantajear' a Darkness?

POS ME MATO

...De hecho explique anteriormente que por obra del destino se liberaron-fueron liberados magicamente a Spherus Magna...(en El Reinado-Cuarta Parte)...asi que ya estando el soherus magna los tres es cuando darknuz se aburria y y y luego fue a lo de los parasitos y lihnit en el bucle infinitocosa y en ese tiempo que estuvieron en el bucle fueron como 10 años, esta ultima parte se situa meses después de que regresó Darks a spherus magna

Lo de la sangre, pues lo he buscado para verificar de a rapido y...parece que no hay respuesta oficial, como ya sabemos se dice que son casi completamente orgánicos y muy parecidos a nosotros (y que tienen huesos y pulmones y organos y cosas) pero acerca de la sangre pues bastantes asumen que si tienen...yo digo que si xd..btw..recuerdo haberte preguntado lo mismo una vez que pusiste que Kahua sangro en una batalla :V y me dijisteses que si sangraban xd

El fic continuará a finales de enero de 2014-febrero del 2014

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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Degrek Phantoka el Dom Ene 19, 2014 6:03 am

Bue, me gustó bastante el fic, ya se me olvidaba lo que era leer buenos seriales ajenos =D.

Sobre el ladrillo principal, me encantó sobretodo la introducción hardcore de los Brain Attack (creo que me voy a comprar uno), sobretodo la entrada de mi Self-MOC y su super idea que los saca del lío a todos xDDD.

Eso sí:

Darkness escribió:- Toa Degrek- Dijo un Toa plateado- Soy un Toa de la Electricidad.

Prefiero Relámpago...Y a poder ser Magnetismo incluso más (ahora Degrek vendrá a tu casa a matarte).

Respecto la otra parte, no entendí un carajo (lel).
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Danknestl el Mar Mar 11, 2014 7:06 pm





IMAGEN HECHA POR MEXBOTDUDE <3

...Pollo.

He regresado de las profundidades del aberno, serniorersrsr.

Y continuo esto con letras y espacios y signos ortográficos y cosas raras.

El fic ya va a más de la mitad ñ_ñ

Y VA A HABER UN FINAL (DE ESTA SEGUNDA PARTE) MUY EXAGERADAMENTE EXAGERADO C:

Y solo por decir...todo esto de Próximo Destino Caos tiene muchos elementos y tramas similares a mi primeros horribles fics...vendría siendo como un revamp a la vez que una continuación :B (de hecho los únicos personajes nuevos son los parásitos, Luna y Hutzu :B)
y...pollo






Historia 5- Antigua Invasión

Segunda Parte





Nos dirigimos hacia las pequeñas aldeas de Chorak; sobre la vieja y desgastada piedra nosotros avanzamos hasta encontrarnos con los asentamientos. Construcciones metálicas y sencillas, chozas cuadradas. Chorak soldado y de élite recorriendo el lugar. Nos observaban, mientras recorríamos el lugar.

- ¿Cuál es el problema del que me hablas, Chorak?

- Nosotros hemos logrado robar tecnología de los Gripzork, Oscuridad- Los grandes ojos luminosos del ser me observaban mientras me hablaba- Tenemos tecnología que puede alterar el tiempo mismo. Tener visiones del futuro, del pasado. De lo que podría ser, de lo que no.

- ¿Para qué necesitan mi ayuda?- Les dije, serio. El ser apartó la mirada mientras continuaba avanzando.

- Hay una profecía, Darkness. Una antigua profecía- El Chorak dijo, mientras detenía su paso- Hay una predicción de una especie, los Drikilinios, que nunca tuvo sentido para nadie más por mucho tiempo.

- Darkness conoce esa especie ¿Y qué es lo que dice la profecía?- Dijo Hutzu, de al lado de mí. Yo solamente escuchaba atento.

- Hay una palabra constante, que nosotros desconocemos, Oscuridad. Explícanos, ¿Qué es un Drakoniano?

Me quedé completamente quieto, con una expresión fría en el rostro, mientras dirigía la vista al Chorak.

- Eso…eso no es posible. Los Drakonianos son una especie de un planeta lejano, en una dimensión alterna, dejaron de existir hace mucho tiempo. Son las bestias más peligrosas que he visto en mi vida entera. Absorben energía, la devoran. No necesitan grandes poderes, ellos los drenan. Y hubo una vez en que regresaron, pero yo…yo vi como la realidad entera se reparaba. Yo vi como toda la destrucción causada por ellos se revertía junto con el tiempo.

- Se dice que en los campos de Spherus Magna, cuando las lunas hayan caído, el Drakoniano lo exterminará a todo. El Drakoniano pondrá fin a todo ser vivo de la creación. Y los Drikilinios morirán bajo el velo de la oscuridad de la muerte.



Luna se detuvo. Luna lo comprendía, comprendía lo que el Chorak intentaba decir. Sabía que la hora se aproximaba. Ella no podía decir nada. No quería ni debía. Lo único que impedía que se derrumbase era la convicción. La convicción de seguir fuerte, de completar el plan. Su condena, su destino.

- Y se dice, Darkness- Continuó el ser- Se dice que aquél único destinado que podrá detenerlo será El Guerrero Inmortal.

Yo trataba de comprender, con una expresión seria.

- Ya he escuchado alguna vez de ello- Dije, entonces- Los Drikilinios me contactaron en una ocasión para que les…salvara de los Drakonianos, según esa profecía. Al parecer pensaron que yo era el indicado, y que el momento de la profecía había llegado. Pero todo aquello sucedió en una línea de tiempo abortada. Una gran guerra, un evento que nunca sucedió.

- El problema es de hecho, un conflicto con una horda de soldados Chorak. Una tropa rebelde que tiene en su poder un Incubador del Génesis de los Drakonianos.

- ¿Qué es un Incubador del Génesis? Lo he escuchado alguna vez.

- Sabemos muy poco al respecto, pero sabemos que es lo que se dice traerá de regreso a los Drakonianos. Eso nos han dicho las tropas rebeldes.

- Pero…entonces- Dijo Hutzu- Darkness ha borrado a los Drakonianos, no debería quedar rastro de ellos.

Yo tenía la mirada perdida, estaba completamente consternado. Esto era grave.

- Eso significa que es la forma en que se crean o se restauran Drakonianos, es claro. Pero yo…yo he visto como han cambiado la realidad misma para acabar con ellos ¡Yo he visto a la creación entera destruida por ellos, y luego he visto reiniciar todo el tiempo y el espacio!- Decía yo, perplejo.

- Están en una nave, Darkness. Cerca de la Séptima Luna, el hogar de los Raron.

- Y ustedes no han podido acercarse, como supongo.

- Nos costaría trabajo, Darkness. Pero es algo más, nosotros sabemos que hay algo que se aproxima. Tenemos señales de naves hostiles, en el espacio, alguien o algo debió haberse enterado.

- Así que yo si puedo llegar a la nave de una forma discreta y rápida, recuperar el Incubador del Génesis y destruirlo de una forma segura.

- Así es.

- Pero si lo hago, y realmente logran crear a un Drakoniano, podría llegar a quitarme mi Kanohi, la kanohi de la teletransportación Interdimensional. Y si eso pasa, podría destruir él solo a mundos enteros ¡Un solo Drakoniano podría crear más devastación de lo que ustedes piensan!

- Es un riesgo que hay que correr.

- Esto no me gusta. Luna, Hutzu…quédense aquí, no hagan nada. Y ustedes, Chorak, más les vale que ni los toquen…y…así.


En un destello, materialicé en mis manos la Kanohi anaranjada, la puse en mi rostro en lugar de la Kraahkan, y me dispuse a activarla.









Historia 5- Antigua Invasión

Tercera Parte





Mi Kanohi abrió el portal luminoso, y me hizo desaparecer del lugar. Como de costumbre, me encontré por momentos en medio de destellos de energía. Me concentraba, para llegar a la Séptima Luna.

Y llegué, a los fríos suelos claros del lugar. Observé a alrededor, pero era roca pálida sin fin. En el cielo estrellado lo vi, entonces. Un punto luminoso, dirigiéndose velozmente hacia mi posición. Yo me puse la Kanohi Kraahkan en mi rostro de nuevo y desmaterialicé la otra máscara, contrayendo su masa, para guardarla por el momento.

El rugir de sus motores se propagaba por todo el lugar, mientras mi rostro era iluminado por las luces del navío estelar.

Yo observaba, impaciente, con una mirada fija.

La gran nave aterrizó enfrente de mí, entonces. Abrió lentamente una puerta metálica con rampa, de la cual se asomaron Chorak, con sus miradas luminosas.

- Oscuridad ¿Qué te trae por este lugar?

- Me han dicho que ustedes tienen un Incubador del Génesis.

- Descuida, Darkness, no haremos nada malo.

- Ustedes no comprenden el peligro en el que están poniendo a este universo. Si ustedes generan un Drakoniano, los matará a ustedes de inmediato, matará fácilmente a mundos enteros. Los Drakonianos nunca hacen favores a nadie. Devuélvanlo a donde sea que lo encontraron ¡Háganlo!

- No queremos problemas, Darkness. Acompáñanos, ven a ver.

- No soy tan descuidado, chicos- Respondí, intranquilo.


Entonces se escucharon estruendos abruptos en el oscuro cielo estrellado. En medio de relámpagos de energía comenzaron a abrirse paso figuras luminosas, naves. Eran portales interdimensionales.

Las puntas afiladas de las inmensas naves metálicas se habrían lugar por el cielo, a la vez que sus luces me deslumbraban.

Se distinguían entre los cielos un par de naves rojizas, brillantes. Con grabados hexagonales. Era una nave de los Drikilinios, habían llegado.

Pero detrás de estas naves había otras, había grandes cápsulas de fluído verdoso, de cuyos propulsores salía un potente humo negro. Eran ellos, se trataba de los parásitos cerebrales.

Había también toda una serie de naves alrededor de ellos, de diversos mundos y dimensiones. Naves esféricas de los Morerta. Naves triangulares, de Etherian, compuestas sólo de luz. Naves de toda forma y tamaño, de cada especie que yo pudiese recordar.

El cielo entero estaba repleto de máquinas metálicas. El sonido de sus motores y sus luces rodeaban todo el lugar. Y los Chorak y yo observábamos a los cielos, tan solo.

- Esto es interesante- Dije yo.

Entonces me apresuré y entré a la nave de los Chorak.

Entré al reducido lugar metálico, mientras me ponía en la zona de comandos, en medio de artefactos tirados por el suelo, en  los controladores y equipo de la nave. Lograba ver que en medio del lugar, detrás de mi, había un gran objeto metálico, una bóveda en forma piramidal. Ese debía ser el Incubador del Génesis.

- ¿¡Qué estás haciendo!?- Me dijo uno de los Chorak del interior de la nave.

- Ellos han llegado- Dije yo, serio- Ellos solos podrían causar una guerra que acabaría con este universo.

- Es notoria su llegada.

- Pero ellos han llegado por ustedes, por el Incubador del Génesis. Ellos ya deben de saberlo…de alguna forma.

- Oscuridad, sal de nuestra nave- Me dijo el Chorak, mientras yo seguía presionando los controles y luces del panel de comando.

- No, gracias- Dije yo, mientras comenzaba a encender la nave- La tecnología es demasiado peligrosa, para caer en manos de cualquiera. Pero además…la profecía. La profecía del Incubador del Génesis es una profecía apocalíptica. Sólo es seguro que nada bueno saldrá.

- Ni siquiera sabemos cómo usarlo, el Incubador.

- Eso es notorio- Dije. Y entonces comencé a hacer elevar el navío hacia los cielos. Yo sabía cómo controlar una nave Chorak, al menos hace bastante tiempo atrás.

Así que ahí estaba yo, controlando con un teclas y palancas el vehículo volador.

La nave se agitaba y avanzaba rápida y erráticamente, sin estabilidad. Yo intentaba alejarme lo antes posible de las demás naves, pero éstas nos seguían. Yo debía impedir que nadie obtuviese el Incubador del Génesis. El ruido de los motores nos envolvía.


- Vamos, Oscuridad, tú eres capaz de más- Me dijo un Chorak, alzando la voz por el ruido de la nave.

- Lo sé, pero no es lo que deseo el día de hoy. No vale la pena derramar sangre. Ya no soy como ustedes me conocieron.

- Eres débil- Me dijo.

- Tal vez, o tal vez sólo estoy viejo- Le respondí.

La nave avanzaba velozmente, mientras subía hacia las estrellas. Pero entonces atacaron. Las naves de Drikilinios lanzaron ráfagas de energía que impactaban sobre la nave y la hacían caer súbitamente.

La nave daba vueltas bruscas, mientras se desplomaba.
Yo me sujetaba con fuerza. Me concentraba. Logré crear un campo de Materia Oscura alrededor de la nave para hacerla descender a poca velocidad. Y así fue.


La nave aterrizó sobre el frío suelo rocoso; yo intentaba pensar en algo. Tomé de entre los aparatos del panel de control un amplificador de audio, una bocina, y salí de la nave.

Yo observaba a las enormes naves resplandeciendo, esparcidas por todo el firmamento; los Chorak también, detrás de mí.

Tomé el amplificador de audio y me preparé para improvisar.

- ¡BUEN DÍA, GENTE!- Grité yo, hacia los cielos. El viento que producían las naves chocaba contra mi armadura.

Yo debía impedir que nadie tocase el Incubador del Génesis. Pero tampoco era prudente tratar de destruirlo, la tecnología de los Drakonianos era muy poderosa, podía ser inestable. Pudiese crear Drakonianos de la nada o algo similar, es lo que yo pensaba.

- Bien, todos ustedes quieren el Incubador del Génesis, para bien o para mal. Quien tome el Incubador, toma el universo- Decía yo, mientras mi voz se amplificaba hacia las naves- Pero deberían pensarlo un poco ¡PORQUE ADIVINEN QUIEN LLEGÓ! ¡La Oscuridad!- Exclamaba yo, mientras los Chorak simplemente me miraban con una expresión fría- ¡Mirenme! Sin armas, sin planes. Pero estoy tan confiado. Así que si ustedes están en sus pequeñas naves, con sus pequeñas armas, adorando a sus pequeños dioses… ¡Recuerden! ¡Cada día oscuro en que los he detenido, en que los he destruido! ¡Y ENTONCES…! Hagan lo más inteligente, dejen que alguien más lo intente primero.

Yo esperaba que las naves se fuesen. Que fuesen a discutir quien iría primero. Pero no fue así.

Repentinamente, las cápsulas verdosas de parásitos comenzaban a descender hacia mí. Yo me dirigí al interior de la nave, y entre los artefactos comencé a buscar algo, y lo encontré. Me puse una máscara de gas.

- Esto debería…funcionar- Dije yo, mientras me acomodaba el artefacto al rostro.

Entonces, comencé a escuchar un sonido, acercándose, desde atrás de mí. Miré al horizonte, y ahí estaba, un grito de guerra. Filas enteras de Raron se divisaban a lo lejos, y avanzaban velozmente mientras sacudían sus lanzas.

Dirigí la mirada al cielo, de nuevo; y toda la multitud de naves se abría paso por los aires, preparándose para atacar.








Historia 5- Antigua Invasión

Cuarta Parte





Las naves de los parásitos se hacían cada vez más cercanas, pero entonces las naves Morerta les atacaron. Enormes rayos de calor las derribaron de golpe. Impactaron violentamente contra el duro suelo, en medio de chispas y humo.

Me di vuelta, a mis espaldas se aproximaba más y más la horda de Raron.

- No pienso luchar contra ustedes- Dije serio, en el amplificador.

Y entonces hice generar entre mis manos un aura de Materia Oscura. Me concentré y en una explosión de ráfagas sombrías, generé una cortina, un domo de energía de Materia Oscura cubriendo toda el área alrededor de la nave.

Las naves comenzaron a lanzar explosiones y violentos relámpagos de energía en contra del campo de fuerza. Yo me concentraba para mantener su intensidad, mientras mis ojos comenzaban a emitir sombras.

- Podrías acabar con ellos fácilmente, Oscuridad. Tú sólo puedes hacer estallar todas esas naves en un instante- Me dijo un Chorak de élite.

- No es lo que quiero. Ya no soy así desde hace largo tiempo, se los he dicho.

- ¿Y ahora qué harás?

- Mandaré el incubador del Génesis a otra dimensión, en la que yo pueda destruirlo.

- Pero Darkness, los parásitos, ellos están aquí. Ellos son nuestros clientes.

- ¿Qué?- Respondí yo, volteando a ver al Chorak.

- El incubador del Génesis. Ellos nos contactaron, dijeron que lo habían perdido. Encargaron a esta tropa ir a buscarlo y luego devolverlo a ellos.

- ¿Ustedes no tienen idea, verdad? Ellos no les darán nada a cambio. Ellos sólo quieren usarlos a su merced. Han puesto a este universo en peligro, ¿a cambio de qué?

- A cambio de salvación, Darkness- Dijo otro Chorak- Salvación divina en el más allá.

- Oh, ya veo- Dije yo, irritado- Han hecho todo esto por una mentira que esas cosas les han vendido como una verdad. Ustedes son una raza inteligente ¿En serio se lo han creído todo?

- No, Oscuridad- Me dijo el Chorak, completamente serio- Nosotros…nosotros lo hemos visto. Los parásitos lo han visto. Los Raron lo han visto.

- ¿¡Qué cosa!?

- El más allá. Los infiernos. El abismo de los mundos. El lugar final de las almas. El hogar de la Oscuridad, de la Discordia y donde se escucha en nombre de Irnakk.

Yo estaba confuso. Intentaba razonar. Yo lo recordé, entonces, cuando hace largo tiempo, un grupo de Raron, habitantes de aquél planeta, me habían dicho de un más allá. Era verdad, al parecer.

- Los…los grupos de Raron me han dicho algo parecido alguna vez. Me dijeron que ellos lo vieron. ¿Ustedes cómo exactamente han visto esos infiernos?

- Mediante nuestros sueños, Darkness. Hemos tenido visiones, hemos tenido pesadillas.

- Pero…pero eso no tiene sentido. No es posible.

- Cada uno de nosotros soñó, y lo vio. Cada habitante de esta luna, incluidos los Raron. Tampoco podemos explicarlo, pero estos parásitos…lo que dicen, hablan de un día final.

- El Incubador del Génesis. Hay una profecía sobre ello. Este puede ser aquél día final, y todo por la culpa de un grupo de Chorak que no pensaron.

- No te escucharemos, Darkness. No eres capaz de comprender- Dijo uno de ellos, a la vez que se empezó a sentir una vibración debajo de nosotros.

De pronto, el suelo debajo de nosotros se comenzó a fragmentar. Los pedazos de roca de desmoronaban mientras algo comenzaba a emerger desde el subsuelo. Nosotros retrocedimos apresuradamente.

- No, no otra vez…- Yo veía emerger robustas extremidades y espinas. En un golpe demoledor, la enorme bestia se alzaba por el lugar. Sus garras oscuras fragmentaban aún más el dañado suelo de piedra. La bestia lanzó un rugido por sus dos enormes bocas, de sus dos cabezas anaranjadas.

- Un Invasor de las Profundidades…- Decía yo, mientras el enorme ser me dirigía la mirada de sus cuatro ojos. De un grito, el animal se apresuró a atacarme. Yo canalicé mis poderes y comencé a contraatacar con rayos de Sombra.

El gran animal quedó aturdido momentáneamente, mientras una herida en su armadura dejaba salir una sustancia verdosa. Y entonces, de esa herida comenzaron a salir pequeñas extremidades y colas. Eran los parásitos cerebrales, tenían al invasor de las profundidades bajo su control.

- ¡Entren a la nave!- Exclamó un Chorak. Yo me apresuré, y junto con los demás Chorak, quedamos dentro del navío. Encerrados, mientras la enorme bestia retomaba fuerzas y comenzaba a impactar el techo metálico de la nave, a fragmentarlo. Yo retiré de mi rostro la máscara para gas.

- ¡Sólo denles el Incubador del Génesis!- Dijo otro de los Chorak.

- ¡Yo se los dije, ellos los matarán de todas formas!- Exclame, furioso. Los parásitos iban a obtener el Incubador tarde o temprano, y no se podía hacer nada.

Mi Kanohi de la Teletransportación hubiese servido, pero no en el Incubador del Génesis, esa tecnología la sobrepasaba por mucho. Me hubiese tardado bastante en encontrar la frecuencia correcta para transportarlo a otra dimensión.

Una grieta se formó en el techo, y arrastrando sus extremidades, los cerebros verdosos comenzaron a entrar dentro del lugar. Yo me dirigí rápidamente a donde estaba el Incubador del Génesis.

Dentro, en el centro de la nave estaba. El enorme artefacto piramidal. De color plateado, con un grabado, letras octagonales forjadas sobre engranajes. La escritura de los Antiguos Drakonianos.

- Debieron dejar esta cosa donde la hallaron- Les dije, mientras observaba como los seres verdosos se arrastraban entre el metal, entrando lentamente.

Entonces, uno de los Chorak comenzó a temblar; algo le estaba ocurriendo. Su mirada quedó perdida, quieta, mientras un resplandor rojizo comenzaba a emerger desde sus ojos.


-“Ellos no saben. Pero nosotros sí”- Se escuchó entonces, una voz, una voz artificial, extraña. Salía desde el interior del Chorak. Pero no estaba hablando, su boca no se movía. Sus ojos comenzaron a iluminarse de un brillo rojizo.

Los parásitos ya se habían adelantado, había un Chorak previamente infectado. Yo observaba, mientras intentaba generar Sombra en mis manos, preparándome para atacar si era necesario; pero no parecía estar funcionándome.


El Chorak comenzó a retorcerse. Doblando sus extremidades y lanzando gritos de dolor. De su abdomen  comenzaron a salir aquellos parásitos, entonces. Los parásitos cerebrales emergieron uno a uno, cubiertos de suciedad. En movimientos fugaces se abalanzaron sobre el resto de los Chorak, hasta haberlos infectado a todos. Sus miradas me rodearon.

- ¿¡Qué es lo que intentan hacer ustedes!?- Dije, alzando la voz- ¿Es esto alguna trampa? ¿Otro plan rebuscado? ¿Otra cosa para su supuesto Dios?

- “Hemos viajado a través de las estrellas para encontraros de nuevo, Darkness. Este es nuestro plan definitivo, nuestra victoria. En nombre del bien divino. Es nuestro plan para mostrar a la creación entera el Poder de Dios. Y todo aquél hereje sufrirá, y arderá en los infiernos de nuestro Dios”

- Esto está tan mal, ustedes están enloquecidos- Dije yo, consternado, pensando. Los parásitos empezaron a avanzar hacia mí, rodeándome. Intenté usar mis poderes, pero habían sido absorbidos por el artefacto a mis espaldas, en el que quedaba una fracción del poder Drakoniano.

- “Nuestro ejército está despertando. El sacrificio de Luna es requerido para el bien divino. El sacrificio de La Oscuridad es requerido para el bien divino”- Dijeron al unísono.

Ya no sabía qué hacer, no lograba comprender la situación. Los parásitos avanzaban cada vez más.


Última edición por Mafalda (Zalgo Lover) el Dom Abr 06, 2014 12:51 pm, editado 1 vez
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Lianyu (Nagato Lover) el Dom Abr 06, 2014 12:15 pm

Dat poster <3
Aunque Hutzu no era rojizo y no verde?

Bueno, no me había enterado de que habías publicado, así que siento la demora en primer lugar =/ En segundo lugar, el uso de mis especies me halagan, aunque nunca dije la forma de las naves... No tengo nada que decir porque aún sigo sin saberlas, y como me gustan las elegidas por tí me vale de sobra xD Se agradece la mención <3 En tercer lugar, analizaré todo lo que tienes escrito del tirón.

Como dices, vuelves más o menos a tus primeros seriales, y se reconoce creo yo por la confusión en el desarrollo. Aunque nunca perdí el hilo realmente, se hizo un poco más complicado de seguir en otras obras debido a 'falsos cambios de escena' o saltos de párrafo un poco más grandes que no separaban mucho realmente, entre otros. No es algo malo, creo yo, pero bueno, no estaba presente en tus nuevas obras.
Por lo demás, la obra me está llamando la atención. No soy muy fan de reutilizar los villanos de HF para tus obras, pero he de reconocerte que los haces realmente épicos. Me gusta esta idea de los cerebros lunáticos (si bien hubiera preferido Krana) y espero un revamp épico para el Invasor de las Profundidades. Adoro el desarrollo de batalla espacial con Darkness desde la luna y las naves peleando entre sí, pero por lo demás también es cierto que repites mucho un argumento base de "invocación de Darkness + dejar a Luna y Hutzu atrás + villanos misteriosos con giros de trama + ir a por Luna."

¿Cómo decirlo en resumen? No es ni de lejos mala obra, pero ya es un clásico xD Espero con ganas ver ese más allá y quién está acertado con el tema. Y para la siguiente sub-historia, queremos un spin-off de Hutzu xD
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Danknestl el Jue Abr 10, 2014 7:56 pm

pollo < tres

Sip Jucsu es rojo pero el de la imagen no es Jucsu G G G G G G G es otro personajejeje
De esho esa imagen está más enfocada a la tercera parte de PDC, y al final de esta segunda parte... contiene ciertos espoirlers leves :BBB

Por cierto, ya son los capítulos finales se podría decir...va a haber según yo como hasta la historia 9 en esta segunda parte...

Prosigamos :B (?)
Es aquí...cuando empieza el meollo del asunto...el principio del fin...de la segunda parte :vvv


Historia 6- El Dios de la máquina

Primera Parte


En la Pangea de Tranzagar comenzó, entonces. El pequeño grupo de Chorak que resguardaban a Luna se quedaron inmóviles. Y entonces comenzaron a retorcerse de forma antinatural, movimientos exagerados y extraños. Sus cuerpos se vaciaban por completo.

Luna y Hutzu observaban, confusos.

Violentamente, salían parásitos cerebrales del interior del cuerpo de los Chorak, hasta convertirse en una horda de pequeños seres. Todos se dirigieron rápidamente a infectar a los demás Chorak.

- ¿¡Qué rayos son estas cosas!?- Dijo Hutzu, alterado. El desenfundaba una espada que había traído, mientras se preparaba para defenderse.

- Creo que son ellos, Hutzu. Son los parásitos de los que nos ha hablado Darkness. El motivo por el que estuvimos años sin verlo- Dijo Luna, con una expresión fría en su rostro. No entendía lo que estaba ocurriendo.

Hutzu usó su espada para defenderse de los Chorak que iban a atacarle. A la vez, los parásitos atacaban a los demás Chorak. Se lanzaban violentamente sobre sus nucas, perforaban sus armaduras y se metían por debajo. Hasta que finalmente todos los Chorak del pequeño asentamiento quedaron infectados. Un resplandor rojo emanaba de la mirada de aquellos seres parasitados.

Y así, sobre la planicie de Tranzagar, los Chorak, aquellos antiguos invasores, habían perecido a manos de los Parásitos Cerebrales. De aquella raza enloquecida con un ser superior, cegada por la fe.


Mi espalda chocaba contra el artefacto piramidal. No tenía a donde ir dentro de la nave Chorak. Intentaba pensar en algo.

- Esperen, alto- Dije yo- Así que han logrado encontrarme, finalmente. Pero parece que no recuerdan cómo escapé la última vez de ustedes- Dije yo, recordando la Estrella Roja.

- Nosotros hemos tomado el control de la estrella roja hace largo tiempo.

- No, eso no es posible. Fue hace pocos meses que yo resucité en la Estrella Roja, cuando ustedes trataron de infectarme.

- “Los Gripzork. Ellos trataron de capturaros a vos y a Luna, porque con su tecnología ellos previeron que esto pasaría, e intentaban frustrar nuestro Plan Divino. Dios ayudó, Dios usó su poder para acabar con ellos, y liberaros a vos y a Luna. Y entonces, cuando resucitaste en la Estrella Roja no había Gripzork”

Y entonces lo recordé, y era verdad. Cuando yo llegué había Kestora, pero no había Gripzork. Los Kestora me habían regresado a mí y a los demás Toa a nuestras respectivas dimensiones. De haber estado ahí los Gripzork, me hubiesen vuelto a encerrar, tal como ya habían hecho. Era obvio, pero por algún motivo no lo había razonado.

- Entonces ustedes dicen que fue su Dios quien me liberó.

- “Afirmativo”

- Ya he oído suficiente acerca de su Dios. No hay tal cosa como uno, pero ustedes hablan de él como si fuese algo físico, algo tangible.

- “Dios siempre está con nosotros en alma, pero su forma física es limitada, hasta el día de hoy. Hoy será el día en que regrese en todo su esplendor. Gracias a vos, Darkness”

- ¿¡De qué me están hablando!?- Exclamé, mientras observaba a los ojos rojos de los cerebros andantes- ¿¡Qué cosa es su “Dios”!?

- “Vuestra Kanohi Kraahkan. No recordáis cómo la adquiriste, esa es la clave de nuestro Plan Maestro. Os la dieron en la Estrella Roja. Nosotros os la dimos. Y ahora nosotros la estamos recuperando de regreso. Su energía ha crecido, y él se ha mantenido a salvo, y os ha mantenido a salvo”

Fue preocupante; entonces me di cuenta de que también estaban en lo cierto. Yo no recordaba cómo había obtenido mi Kanohi. Había memorias borrosas en mi mente.

- “Ha sido suficiente. El plan requiere llevarse a cabo”- Dijeron los parásitos.

De pronto, el Incubador del Génesis comenzó a mover sus engranajes. Empezó a abrirse, a mostrar su interior. Los Parásitos retrocedieron. Yo me hice a un lado, mientras una potente luz salía del interior de la máquina.

Y entonces lo vimos. En el interior yacía un cuerpo, sostenido verticalmente con abrazaderas metálicas.

Era imposible, o eso creía yo. Me encontraba completamente consternado. Dentro había un cuerpo, pero no era un Drakoniano, no. Era alguien mucho peor. Yo observaba, completamente consternado a aquél Toa. Aquél viejo enemigo mío.

Se trataba de un Toa de armadura plateada amarillenta y máscara de un tono verde. Una armadura tan desgastada, ya tan dañada, que yo reconocía completamente, aún así.

- “Alabadlo. Alabadlo. Alabadlo ¡ALABADLO!”- Gritaron los parásitos. Y lo siguieron repitiendo, frenéticamente. Una oración de un tono macabro, inquietante.


El Toa lanzó una ligera sonrisa a través de su Kanohi. Y entonces lo sentí; algo le pasaba a la Kraahkan. Empezó a irradiar Sombra, mientras me hacía perder el equilibrio. Confundía a mi mente, la alteraba. Yo me quité la máscara con fuerza.

El Toa extendió el brazo y abrió la mano. La Kanohi se alzó y fue directo hacia él, que solamente observaba fijamente la máscara que sujetaba.

- ¿Eres realmente…tú?- Dije, mirando fijamente al Toa. Los parásitos continuaban rezando apresuradamente “Alabadlo”.

- El Incubador del Génesis ha tardado milenios en sanarme- Dijo él, en una voz seria, de pronto- Ha llegado tu parte, de completar este plan.

- Esto no es posible. Yo…yo te maté, yo destruí completamente tu cuerpo ¿¡Qué cosa eres!?- Dije yo. No creía lo que mis ojos estaban viendo. Aún con la tecnología de los Drakonianos no hubiese sido posible reconstruirlo; algo estaba definitivamente mal.

- Mi forma física ha sido restaurada en base a recuerdos, a tus recuerdos. Tu Kanohi, Darkness, en tu Máscara habita algo, algo más allá de tu comprensión. Tus recuerdos han ido de tu Kanohi hasta este lugar, a través del tiempo y el espacio, y me han regresado a este universo.


Él me observó por unos instantes y lanzó una corta risa. Era realmente Krexus, no cabía duda, aquél antiguo enemigo mío había regresado una vez más. La Kraahkan empezó a irradiar sombras con una intensidad cada vez mayor. Él comenzó a reírse frenéticamente, una potente sombra comenzaba a salir de sus ojos.

Yo me di la vuelta rápidamente y me dirigí a la puerta de la nave. Empecé a golpear y patear el metal con todas mis fuerzas, pero no estaba consiguiendo nada.

Las sombras se alzaron, y su fuerza creó una explosión inmensa.

Atravesó el corazón de la materia misma, corrompió los datos moleculares, abrió una fracción del Infierno de los mundos

En un estruendo, los pedazos de metal despedazado volaban por los aires, la nave quedaba reducida a escombros. Salían chispas de la nave. Los cuerpos de los Chorak eran destrozados brutalmente junto con los parásitos cerebrales.

Y ahí estaba Toa Krexus, quieto, resistente, dentro del Incubador del Génesis, sabiendo todo lo que se avecinaba.
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Lianyu (Nagato Lover) el Sáb Abr 12, 2014 8:24 am

Lo leí ayer, iba a comentar, me llamaron por teléfono, me puse a pasar a limpio apuntes y me olvidé por completo xDD

Bueno, ha sido un capítulo corto y más 'introductorio al nuevo villano' que otra cosa, así que mucho no puedo decir. Hace recordar varios interrogantes desplazados ya hace tiempo, cosa que siempre es de agradecer, y resuelve algunas que podían haber pasado desapercibidas (los Gripzorks, yo pensé que simplemente se habían largado xD). No esperaba otro Toa, la verdad, y aunque el personaje parece ser bastante guay me decepciona un poco porque esperaba que nunca se revelase si existía tal Dios Cerebral o no xD El final fue apoteósico y brutal, y aparte de una batalla por vencer al villano no sé qué esperar, así que le tengo ganas.

Igualmente al MOC de Krexus, a ver esa armadura plateada amarillenta (que no es lo mismo que amarilla y plateada, eh xD)
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Danknestl el Jue Abr 24, 2014 7:53 pm

Krexus no es su tan mencionado "dios" :v eheh no del todo....es algo mucho mayor  :bubbleonua:  :bubbleonua: :B Igual se medio explica en el one shot  "El Dios del Mundo" que esta postiado en "fixiondeflans" (en este subforo)... :B :bubbleonua:  :bubbleonua:  :bubbleonua:  :bubbleonua:  :bubbleonua:  :bubbleonua:  :bubbleonua:  :bubbleonua:  :bubbleonua: 
aunque igoal no es necesario para entender que pasa :B
NotasQueANadieLeImportan:
- Krexus está inspirado en Discord (el villano ese de MLP), en The Master (un loco de Doctor Who) y en...pues...creo que en mi nombre de usuario se ve en quien...
- DiosDeLaMaquina----Deus Ex Machina


Y bien, sin más, continúa la cosa  :lewaroll: 




Historia 6- El Dios de la máquina

Segunda Parte



Acomodando mi Kanohi Interdimensional en mi rostro, me fui levantando lentamente de entre los escombros de metal despedazado. El dolor de mis heridas a penas me permitía moverme. Mi energía regenerativa estaba débil, el verde brillo de mis heridas era se difuminaba en el ambiente, mientras mi tejido se sanaba despacio. Yo observaba mis manos, también heridas, emanando resplandor verdoso de energía.
Comencé a caminar lentamente, mientras observaba a mi alrededor. La multitud de naves en los aires se habían ido, o algo les había pasado pues ya no estaban ahí. En medio del silencio y del paisaje muerto de escombros, se alzaba un artefacto piramidal en el medio.
Una silueta, mitad Toa y mitad Makuta avanzaba lentamente hacia mi. Una armadura amarillenta y verdosa, cubierta de espinas y picos afilados. Su mirada rojiza me veía a los ojos mientras una sonrisa llena de colmillos se formaba en su Kanohi.

- Tu peor pesadilla. El Toa de las Pesadillas, como ya sabes. Darkness, querido, te he extrañado.

- Krexus, no se qué cosa intentas hacer, pero no lo lograrás ¿Ahora dices ser un Dios?

- Oh, no. Aquella cosa a la que los parásitos adoran es a la entidad que había dentro de tu Kraahkan. La entidad que ahora está creciendo dentro de mi alma. Es Dios.

- No existen los Dioses, nunca ¡Ninguno!

- Existe, yo tengo la certeza de que sí. Y ahora está tomando mi cuerpo y mi espíritu, y me convertiré en Dios. En la forma física de Dios. Tendremos un poder infinito para mostrarle a la creación entera que el fin ha llegado. La furia de Dios, el Apocalipsis mismo, en todos los universos- Dijo él, mientras sus ojos se tornaban completamente negros, y su armadura volvía a ser la de un Toa.

- Tú estás enloquecido, nada de eso tiene sentido- Le dije, viendo como cambiaba de forma nuevamente. Me disponía a luchar si fuese necesario, mientras mis heridas terminaban de regenerarse.

- La Bestia vendrá y te devorará. El Dios de la discordia te va a destrozar. El Demonio de los mundos, La Pesadilla Interminable- Dijo Krexus, mientras movía sus colmillos que se tornaban color rojo.

Entonces Krexus extendió un brazo, e hizo formar entre relámpagos de sombra una energía, que fue tomando forma hasta transformarse en una ráfaga de parásitos cerebrales de un color rojizo.

Lancé una ráfaga de sombras para escudarme, pero entonces Krexus desapareció del lugar en que estaba.

Una mano me tocó el hombro.

- La Bestia abrirá su Septima boca. Cantará la canción de los infiernos y toda la creación perecerá- Escuché la voz inquietante de Krexus detrás de mí. Me di la vuelta rápidamente, pero no había nadie. Los Parásitos restantes comenzaron a agrietar el suelo, mientras de entre la roca salían más de estos seres. Una multitud interminable de Parásitos cubrió el lugar, rodeándome.

Yo usé mis poderes para alzar vuelo, con un par de alas de sombra. Entonces, de entre las grietas, comenzaron a salir Invasores de las Profundidades, rugiendo y avanzando bruscamente. Había más de aquellas enormes bestias. Yo ascendía entre el cielo estrellado mirando una señal de Krexus.

- Hace algún tiempo Dios te pidio unirte a nuestro ejército, al ejército del bien divino. Ya no lo veo necesario, pronto nosotros ascenderemos- Dijo él, se encontraba levitando enfrente de mi.

- ¿Le has hecho algo a Luna o a Hutzu?

- Están en Spherus Magna, lo estarán...aunque Dios ha dicho que Luna debe ser sacrificada especialmente.

- Quiero asegurarme de que está segura por el momento.

- Buena idea- Dijo él, sonriendo. Entonces mi máscara comenzó a activarse, a brillar. Pero no era yo, Krexus la estaba activando, mientras su energía comenzaba a rodearnos.

En un destello de luz, nos encontrábamos en Spherus Magna, en Nueva Atero. En medio de una soleada plaza de comerciantes.


-¡Haganse a un lado! ¡Aléjense de el!- Dije mientras me concentraba para activar mi energía elemental, mis ojos se tornaban oscuros, mientras irradiaban sombras. La sonrisa anormal de Krexus se desvaneció de su Kanohi.

- ¡Es él!- Dijo un Agori, uno de los guardias encargados de proteger la ciudad- ¡Nadie se acerqué a Darkness! ¡Toa, usted debe retroceder!

- ¡Escúchenme!- Dije yo, sabía que en las ciudad yo no siempre era bien recibido.

- ¡Me intenta asesinar! ¡Ayuda!- Dijo Krexus, simulando preocupación.

Iracundo, activé mi  energía elemental, mientras lo veía con mis ojos oscuros. Lancé un grito de furia, mientras con ambas manos comencé a lanzar veloces ráfagas de Materia Oscura. El cuerpo de Krexus se doblaba por los ataques, mientras su armadura recibía los impactos bruscamente, destrozando de a poco su armadura. Me concentré para activar al máximo el poder de mi Kanohi, y formé un dos portales dimensionales atravesando su cuerpo y los hice cruzarse bruscamente. Rebanando a Krexus en cuatro partes. Sin embargo, el cuerpo seguía conservando su forma.

Una energía sombría rojiza comenzó a salir de entre los cortes de su armadura, estaba regenerando su cuerpo, mientras los espacios eran llenados con tejido oscuro.
Krexus recuperó la compostura, mirándome fijamente, mientras una bizarra sonrisa de colmillos se formaba entre su Kanohi.
El Toa comenzó a reir incontrolablemente, mientras me veía, y yo permanecía serio. El eco de su risa resonaba por todo el lugar. Los Matoran y Agori lo observaban confusos.

Krexus salió corriendo del lugar. Yo me apresuré a seguirlo. Pasando por los caminos y construcciones de la ciudad, pasando entre los puestos de comerciantes y las avenidas de grava.

Entre la multitud del lugar, Krexus llegó al pie de una torre. La sede del Consejo de Nueva Atero. Antes de entrar, el Toa volteó a verme, sólo para sonreír nuevamente y entrar apresuradamente dentro del edificio, pasando de largo al par de guardias Agori que resguardaban la entrada.

Subíamos las escaleras metálicas apresuradamente, ascendiendo en círculos dentro de la torre. Yo tenía que evitar que Krexus creara caos por la ciudad. Yo sabía que él era un loco, un demente sádico. No pararía hasta ver muerte y destrucción en todo.

Llegué a la sala del Consejo, abriendo sus grandes puertas doradas. Dentro, Krexus saludaba de mano a los Matoran y Agori sentados alrededor de la larga mesa dorada en el medio de la habitación. Los gobernantes me observaron, entonces.

- ¿¡Qué rayos cree que está haciendo usted!?- Me dijo uno de los Agori, de extravagante casco dorado. Krexus se le acercó, mientras me observaban fijamente.

- Es lo que he venido a advertirles. La Oscuridad ha llegado a la ciudad, de nuevo.

De pronto, se sintió un temblor en el lugar, mientras de una esquina de la habitación se formaba una esfera luminosa, un portal dimensional. Su energía se desvaneció mientras dos siluetas caían a través de éste. Luna y Hutzu, aún estaban vivos.

- Darkness...- Me dijo Hutzu, una vez de pie. Entonces él y Luna lo observaron, a Krexus, y luego me observaron.

- Está bien, todo está bajo control- Dije yo, mientras los veía. Intentaba saber qué haría Krexus.

- Estimados presentes- Comenzó a decir Krexus, calmado- Darkness está planeando destruir la ciudad, y el planeta, y el universo.

- Ambos sabemos que eso no tiene sentido- Le dije, serio. Krexus se acercó a mí, entonces. Con una sonrisa sutil me veía detenidamente.

Entonces todo el lugar comenzó a temblar de nuevo. El edificio vibraba desde arriba, mientras se escuchaba el impacto de relámpagos.

- Es parte de su plan- Dijimos yo y Krexus al mismo tiempo.

- La Oscuridad ha salvado a esta ciudad numerosas veces, por más peligroso que sea considerado- Dijo el Agori del yelmo dorado, a la vez que se incorporaba junto con el resto de los gobernantes.

- No sé que está pasando- Dijo uno de los Matoran- Pero debemos salir del edificio- De pronto las puertas de la sala se abrieron nuevamente, en un movimiento brusco.

- ¡Darkness y un Toa han...!- Dijo, cansado, uno de los guardias Agori que nos habían seguido, apenas llegaban al lugar. Ellos me vieron y me apuntaron a la distancia con sus lanzas, a la vez que sostenían sus escudos metálicos.

Se volvieron a escuchar los truenos desde el exterior del edificio. Yo y Krexus nos veíamos fijamente, cada quien intentando predecir los movimientos del otro.

- ¿Te gustaría ir al tejado conmigo? A solas- Me dijo Krexus, sonriendo. Los violentos relámpagos se seguían escuchando, mientras los miembros del consejo y los guardias bajaban las escaleras.


Última edición por Mafalda (Zalgo Lover) el Lun Mayo 05, 2014 5:37 pm, editado 1 vez
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Lianyu (Nagato Lover) el Dom Mayo 04, 2014 3:05 pm

¡A ver, que ya van dos días que intento leer este capítulo y no hay forma!

Debo decir, aunque no sea muy partidario de ello me está encantando cómo estás vinculando los diversos universos en tu serial. El BIONICLE, el HF, el humano (cristiano), en este capítulo particularmente yo veo este amalgama bastante fluido y bien mezclado (bueno, sé que lo del demonio, las siete bocas y demás va por Zalgo, pero igualmente suena todo muy a infierno cristiano). Lo de Krexus echándole la culpa a Darkness no lo veo muy convincente del todo (hablo más de las situaciones, lo veo todo un poco confuso), pero no puedo evitar imaginarme a Krexus con el estereotipo de "magnífico hijo de p***", culpando a Darkness con sonrisas de vendedor, y cayéndole simpático a todo el mundo aunque esté como una regadera y parezca vivir para tocar las narices xDD

En fin, el desarrollo tuvo un cauce diferente al que esperaba pero no ha sido malo, desde luego. A ver cómo continúa la historia. <3

P.D: lo de Deux Ex Machina ya lo sabíamos todos. O lo que es lo mismo, yo xDD (Sé que más gente se pasa, pero nadie comenta...)
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Danknestl el Miér Mayo 14, 2014 6:15 pm

He estado medio ocupado por la escuela :m asi que mientras tengo tiempo continúo, antes de que me bloquee completamente la mente (?) Y por el hecho de que ya falta poco para el final raro exagerado :m


lel

pues sí, Krexus es el típico villano loco tocanarices sikopata .w. g g g

Es gracioso porque en el viejo fic que apareció lo vencen como en 3 capítulos cortos :B






Historia 6- El Dios de la máquina

Tercera Parte



- Luna, Hutzu…- Decía yo, mirándo sus rostros de reojo, mientras mantenía contacto visual frente a la Kanohi de Krexus- Salgan de este lugar- Hutzu se me acercó, serio, mientras yo seguía mirando la mirada vacía de Krexus.

- Darkness…- Me dijo Hutzu, acercándose-  Yo he tenido…sueños, he tenido pesadillas hace un tiempo. He visto a ese Toa, he visto cosas horribles, Oscuridad.

- Yo también he soñado cosas extrañas, desde hace un largo tiempo- Respondí, mientras recordaba todas aquellas visiones, el horror y el caos, aquellas pesadillas constantes, en las que, sin embargo, no había visto a Krexus una sola vez.

La risa incesante de Krexus se escuchaba por todo el lugar, pero sin el menor movimiento en su cuerpo o su rostro. Las carcajadas se fueron tornando un ruido bizarro y extraño, hasta que lo que escuchábamos era algo más parecido a gritos distorsionados. Tan solo escuchar el sonido producía malestar, desesperación. Entonces, Krexus salió corriendo hacia las escaleras superiores. Iba a la cumbre de la torre del consejo.

- ¡Acompáñenme!- Exclamó Krexus, en un tono alegre, mientras subía apresuradamente las escaleras. Yo me apresuré a seguirlo, y Luna y Hutzu me siguieron.

Llegamos al techo del lugar. Alrededor del piso y los barandales  cobrizos, el paisaje de la ciudad se extendía, cubierto por un cielo oscurecido y tormentoso. Nubes negras, en un cielo que parecía estar tornándose color rojo.

Krexus nos daba la espalda, mientras observaba el resonar de enormes relámpagos de energía chocar contra las calles y construcciones de la ciudad.

Volteándose lentamente, el Toa nos observó de nuevo. Su armadura comenzaba a verse de un tono dorado y verde oscuro, de igual forma que su máscara, cuya sonrisa de colmillos se había incorporado al metal de la Kanohi.

Su mirada se convertía en una profunda luz blanca, que iluminaba nuestras armaduras, a la vez que de su sonrisa salía el mismo brillo.

- ¿Qué es lo que intentas hacer?- Dije, serio, mientras me preparaba para activar mis poderes.

- Soy el Principio y el Final. Soy El Caos y la Discordia, el Dios Original, La Bestia de la Oscuridad- Dijo, con una voz extraña, artificial, más parecida al hablar de los Parásitos Cerebrales.

- No eres nada más que un loco, un demente con delirios de grandeza. No se cómo has adquirido tanto poder y resistencia, pero tengo en claro que Krexus no es más que un Toa enloquecido.

- No es Krexus quien te habla, es Dios- Se escuchaba aquella voz antinatural salir del Toa de Psiónica- Os conozco, Oscuridad, el Matoran que no es nada más que uno de tantos experimentos fallidos, eres vos el del complejo de Dios. Sois impuro, todos vosotros sois impuros. La creación entera habrá de ver el Apocalipsis, el fin del tiempo mismo.

Los cielos sobre nosotros comenzaron a brillar de un color rojo oscuro, mientras a lo largo de la ciudad los violentos relámpagos caían, chocaban contra el suelo y contra las construcciones, los cuales se destrozaban, y la muerte de Matoran y Agori era inminente.

Nosotros veíamos como las multitudes corrían y se refugiaban, en vano. Los relámpagos se propagaban y el paisaje se llenaba de cadáveres.

A la distancia, se alcanzaba a distinguir como los miembros del Consejo de Nueva Atero corrían, cuando un relámpago impactó cobre ellos, despedazando sus armaduras, quedando tirados en el piso, a la espera de su muerte.

Desconcertado, me acerqué a Krexus. Esto era algo más allá de mi comprensión, algo estaba mal.

- ¿Por qué aún estamos vivos? ¿Por qué no nos has matado?- Dijo ella, con frialdad.

- Hay una ultima cosa, Luna…- Dijo el Toa, mientras extendía su brazo hacia ella.

- ¿Qué cosa?- Decía Luna, seria, con la expresión preocupada. Ella sabía lo que aproximaba, ella siempre lo supo, y estaba, sin embargo, condenada a ello, su Destino ya estaba fijo. No dijo más.

- Luna debe ser sacrificada, o sea que debe morirse… porque sí- Dijo Krexus, sonriente.

Krexus tomó a Luna del cuello y la levantó, repentinamente. Luna luchaba por liberarse, pero entonces se vieron fijamente, y los ojos de Krexus comenzaron a irradiar un potente resplandor blanco.

- ¡Dejala en paz!- Exclamé, mientras lancé una ráfaga de Materia Oscura contra Krexus, pero a penas iba a impactar, se desintegró en medio del aire. Krexus seguía viendo fijamente a Luna, y entonces él comenzó a lanzar un estridente grito de ira, resonando por todo el lugar.

Luna lo veía, estaba siendo asfixiada, iba a morir.

Y entonces sucedió, el destino se volcó sobre sí mismo, la realidad se destrozó por un instante y un alma antigua recobraba su lugar en el universo.

Luna cesó de respirar, mientras su mirada se apagaba, pero entonces, un poderoso y violento brillo comenzó a salir de sus ojos, y una ráfaga de energía color verde salió de su cuerpo hacia los cielos. Dejando la armadura vacía de Luna, sin vida.

- ¿Qué fue eso?- Preguntó Hutzu, estupefacto. Entonces Krexus dejó caer al cuerpo muerto de Luna, azotando sobre el piso de metal.

- ¿¡Qué has hecho!?- Exclamé, desconcertado.

- No he hecho nada, Darkness, porque nada de esto es real. Como ya te han dicho, tú solamente tienes un complejo de Dios. No eres nada más que un Matoran, nunca has sido más que eso. Tú te has creado este mundo, de fantasías y aventuras. Ha llegado tu hora de despertar, querido, de esta pesadilla.

- No caeré en tus trucos, Krexus- Dije yo, mientras lo veía fijamente.

- Eres tan poderoso, tan antiguo, tan legendario, supuestamente. ¿Acaso todo esto no te pareció demasiado, realmente nunca te pareció irreal? Darkness, no eres más que un pobre demente.


Lleno de ira, me acerqué a Krexus, dispuesto a atacarlo; pero repentinamente mi visión se tornó borrosa. Sentí una debilidad en todo mi cuerpo, mientras me desplomaba en el suelo. Sólo veía oscuridad, sin saber de aquella otra realidad que me esperaba.
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Lianyu (Nagato Lover) el Jue Mayo 22, 2014 6:50 am

Mindblown.

En serio, ¿qué he leído? ¿Estás insinuando que todo va a ser un sueño de Darkness? xD Debo decir que todo esto es bastante confuso... Aunque me está gustando lo suyo, no lo niego. La 'doble personalidad' de Krexus con 'Dios' dentro, la escena tipo 'resurrección de Makuta' en BIONICLE II The Movie, ese argumento del final... Me lo imaginé todo bastante bien, pero aún no tengo claro qué puñeta pasa (aparte de lo evidente) xD

A ver cómo acabas esto. =3
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Danknestl el Lun Jun 30, 2014 11:53 am

Finalmente, la continuación ;B había estado ocupado con ecsamenes :L y...
Había estado ocupado y aclarando las ideas en mi mente de como acabará la cosa, y he elegido ya un rumbo



El final se acerca, La Bestia se acerca.



Historia 6- El Dios de la máquina

Cuarta Parte



Yo avanzaba en medio de la oscuridad, extendiendo mis brazos hacia las frías paredes, mientras gotas de agua fría caían al suelo a lo largo del lugar.

Fui avanzando entre el pasillo de piedra hasta encontrar luz, una reja de metal oxidado que abrí con dificultad. Y entonces me di cuenta; comencé a notar algo extraño, distinto en mí. Mis brazos…mis piernas, ahora eran distintas, yo era distinto a lo que creía ser.

Observé consternado mis cortos brazos, mis manos de armadura blanca, manchada de negro por suciedad y polvo. Mis pies comenzaron a doler, tenía heridas en ellos, desde que había despertado tenía ese dolor, pero no era hasta entonces que lo percibí. Supongo que es parte de lo que se llama locura, cuando no hay reacción ante las sensaciones propias.

Pasando mis manos por el rostro lo entendía, yo usaba una Kanohi Hau. Y yo recordaba aquél pasado, recordaba ser un Ko Matoran, un simple Matoran, un cobarde, ordinario, recordaba haber lucido así alguna vez.

Llegué a través de muros de metal a una celda, me encontraba en un cuarto encerrado, cuya única era una reja cerrada, que no conseguía abrir.

Yo trataba de negar lo que estaba sucediendo, intenté evitar mis pensamientos, hasta que ya no puede más.

- ¡KREXUS, ESTE ES UNO DE TUS TRUCOS, NO LOGRARAS NADA, DETENTE!

Y sin embargo, nada ocurrió. Me aferré de las barras de acero, mientras me desplomaba al suelo, y me colapsaba en la desesperación, la furia y la tristeza.


Entonces se escucharon pasos distantes, desde el otro lado de las rejas.

Alzaba la mirada lentamente, mientras veía al Glatorian que se acercaba. De una armadura rojiza y de una estatura ahora mayor, se encontraba Hutzu.

- Hutzu, ¿eres realmente tú?

- Sí, lo soy…Hola de nuevo, Razeetlab- Me dijo Hutzu, con una expresión neutral. Entonces Hutzu sacó de su espalda un lanzador Thornax, y lo apuntó hacia las rejas, mientras con la otra mano sostenía una bolsa.

- ¿Qué cosa estás…?

- Hazte a un lado, Razeetlab.

Yo retrocedí, haciéndome a un costado. Entonces Hutzu disparó. La explosión fue suficiente para dañar las rejas, pero no las destruyó. Entonces Hutzu tomó de la bolsa otro Thornax, y volvió a disparar contra las rejas. De una violenta explosión, el metal quedó doblado y desquebrajado en el suelo.

- Andando- Dijo Hutzu, mientras se alejaba, apresurado. Yo pasé y le seguí. Nos encontrabamos dentro de un enorme lugar, un pasadizo de roca, oscuro y frío. Yo reconocía ese lugar, lleno de jaulas y grabados. Estábamos en los Nuevos Archivos, en las zonas profundas.

- Hutzu, dime qué está pasando.

- Son los cazadores oscuros, están invadiendo la ciudad, Razeetlab.

- Yo soy Darkness….Esto es un truco, una alucinación causada por Krexus, esto no es nada más que eso. Hutzu, si en realidad lo eres, despierta de esto.

- ¿Por qué crees que estabas en Los Archivos para empezar? Tu condición mental es un poco…peculiar.

Observé a Hutzu fijamente, y él estaba convencido, su rostro no cambió de una expresión despreocupada y neutra. Entonces era realidad, y todo lo que creía de mi vida había sido una mentira…esa era la única explicación que quedaba; pero yo no estaba dispuesto a aceptar eso.

Como actuando de pura incercia, seguí a Hutzu a través de los caminos hasta llegar a la salida del lugar, en la que los cadáveres de un par de Matoran cubrían el área de tierra en que se encontraba aquella salida.


Tomamos un camino de tierra y árboles. Avanzábamos cautelosos, mientras Hutzu cargaba su Lanzador Thornax.

Entonces se escuchó una explosión desde detrás de nosotros. Al voltear los vimos, un grupo de Cazadores Oscuros. Se encontraban varios seres extraños, de grandes y robustas armaduras. En el medio, un ser más grande, un Cazador Oscuro que reconocí, con su armadura grisasea y negra, de la cual salían varios pares de brazos sosteniendo espadas y cuchillas afiladas. Era él, Oscuridad, el Cazador Oscuro.

- …Qué rayos está pasando…- Dije, confundido. Entonces Hutzu apuntó con el Thornax a los Cazadores Oscuros.

Haremos caer esta ciudad- Dijo Oscuridad, con una voz grave. Entonces se escuchó una marcha desde atrás de nosotros, silenciosa, pero acercándose rápidamente.

- No contaría con eso- Dijo Hutzu, mientras observaba fijamente a Oscuridad, apuntándose ambos con sus armas.

- No hay nada que puedan hacer- Dijo otro de los Cazadores Oscuros, mientras se acercaba. Y entonces, Hutzu disparó contra él. El impacto lo tiró al suelo violentamente, pero no lo mató. El ser de armadura oscura y robusta se incorporaba nuevamente, tomándose de un árbol.

Pero entonces el árbol comenzó a moverse, de pronto. Surgieron ramas que se enredaron rápidamente contra el brazo del Cazador Oscuro, hasta envolverlo, y entonces las ramas se tornaron en forma de lianas, y lo azotaron contra el suelo violentamente.

Desde atrás de nosotros llegaron, entonces.

Un grupo de Toa llegaron alrededor. Y no cualquier equipo Toa; liderando el equipo, estaba Toa Tahu, sosteniendo su espada de fuego, y los demás Toa Nuva a los lados. Kopaka lanzó una ráfaga de hielo y congeló a uno de los brazos de Oscuridad.

- Los estaba esperando- Dijo Hutzu- Y…¿quién ha hecho lo del árbol?

Los Toa no supieron contestar, pero entonces, desde la copa de uno de los árboles, bajaba una figura Toa rápidamente. Un Toa de máscara blanca y armadura verde y azul, sosteniendo una lanza que comenzó a brillar de energía, mientras hacía crecer vegetación desde esta. Lo reconocí, era Toa Lianyu.

Oscuridad lanzó un grito de furia, mientras blandía sus cuchillas y se liberaba. Yo y Hutzu retrocedimos, mientras los Toa comenzaban a usar sus poderes elementales, entonces. Uno de los otros Cazadores se acercó violentamente, mientras con unas grandes garras intentaba atacar a Hutzu. Hutzu cargó otro Thornax y disparó de nuevo, pero apenas afectó lo suficiente al Cazador Oscuro para hacerlo retroceder poco más de un bio.

El ser abrió sus mandíbulas de insecto nuevamente, y entonces, una enredadera lo tomó de uno de sus pies. Lo alzó por los aires, no sin antes pasar peligrosamente cerca de mí y de Hutzu.

Y entonces lo sentí, el dolor. Sin darme cuenta, una de las garras del Cazador Oscuro me había pasado por uno de los brazos, rebanando parte de mi tejido orgánico. Ahora el dolor se sentía distinto, se sentía más fuerte y más real que en mucho tiempo, y era claro que no me estaba regenerando.

- ¿Estás bien?- Me dijo Hutzu, observándome.

El dolor me era insoportable, lancé un grito, y perdí la consciencia, cayendo en el suelo de tierra.

Y así, sobre los campos de Spherus Magna, la oscuridad habría acabado, finalmente. Las pesadillas se habrían acabado, y todo habría de recuperar finalmente su destino inicial, las historias que pudieron ser, de un mundo en paz, de mi vida normal que había finalizado.

O al menos eso hubiese ocurrido, de no ser porque el Destino recobraba su fuerza, y alteraba toda la realidad, a causa de una sombra mayor que todo el universo. Algo malo estaba ocurriendo, a través de mi vida, a través de la vida de cada persona del universo; La Discordia llegó, entonces. Yo cerré mis ojos, tranquilo, mientras me disponía a dormir, y a nunca jamás despertar.

Caí sobre el suelo, y entonces dormí, de nuevo; tan sólo porque sí.
Y entonces comencé a recordar, lentamente, lo que creía, mis delirios y mi realidad al mismo tiempo.






Historia 7- El Toa de las pesadillas

Primera Parte



Y entonces comenzó el recuerdo, y la pesadilla interminable regresó.

Me encontraba en mis recuerdos lejanos, viendome como Darkness, en otra forma, en una de mis vidas pasadas. Un cielo oscuro y tormentoso cubría los cielos, pero no era Spherus Magna, era otra lugar, más lejano. Era la antigua Metru Nui, en medio del coliseo Matoran, yo podía visualizar cada detalle de mi alrededor. Mi armadura plateada, mi Ignika, y un par de figuras me acompañaban. Un Toa de fuego, Toa Dernkiherakx, que portaba la Kanohi de Teletransportación Interdimensional, y alguien más. Una silueta de armadura verde claro, una Reina Bohrok, la Bahrag Kandrahk.


El Toa sostenía una espada encendida en llamas con fuerza, mientras gritaba algo, con una mirada iracunda. La Bahrag de armadura más parecida a una Toa permanecía quieta, mientras en medio de los aires hacía formar una distorsión de la materia. Yo extendía mis brazos, lanzando rayos de sombra. Todos dirigiamos nuestros ataques hacia una misma dirección.

Y entonces lo visualicé, allí estaba él; Krexus, el Toa de las Pesadillas. Con una armadura verde oscura y amarilla, una de sus formas con las que yo lo recordaba. Pero él no estaba haciendo nada, él estaba tirado en el piso, apenas alcanzando a apoyarse con las manos, heridas. Nos observaba con una expresión de enorme sufrimiento, mientras parecía sollozar. La Kanohi de los Sueños estaba varios bios alejada de sus manos, en el espacio entre él y nosotros. Krexus decía algo, nos lo gritaba, impotente. Yo intentaba recordar qué había pasado.

- ¡Fue un accidente, la Kanohi se descontroló!- Salieron las palabras de su boca, en sus palabras se distinguía una desesperación real, un miedo y un sufrimiento enorme.

- No nos interesa si fue adrede o no, no eres nada, un estúpido Toa que creyó poder desorientar a unos seres tan poderosos como nosotros- Dije yo, entonces, mientras mis ojos se tornaban rojos, y comenzaba a irradiar sombras, distorsionándose en forma de ráfagas de energía.

Dernkiherakx activaba sus poderes. Y entonces convirtió su espada en una enorme hacha llena de llamas de fuego, mientras con su mirada rojiza veía a Krexus.

Kandrahk seguía estática, y concentraba su mente para controlar la protodermis en forma de polvo del medio del aire del ambiente, sus sitema robóticos calculaban mediante campos electromagnéticos la materia de todo el metal alrededor para poder controlarlo.

Krexus se incorporó debilmente, mientras se hacían notorias las graves heridas en sus piernas, con pedazos enteros faltantes, incinerados, o rotos.

- Por favor, perdonen mi vida, tengan piedad.

- No, pequeño, no vas a ir a ningún lado. Nadie contra nosotros tendrá piedad alguna- Dijo entonces ella, Kandrahk, con una voz completamente artificial, pero delicada- Y vas a morir con el conocimiento de que tu mundo va a caer, pieza por pieza, porque hoy nosotros seguimos vivos, en contra de toda corriente.

- Nosotros somos los nuevos Grandes Seres, nosotros destruiremos todos los mundos, de todos los universos, y ya llevamos la mayoría. Una vez que terminemos, lo reharemos a nuestra voluntad, pero sin más gente débil, sin más gente estúpida.- Dijo Dernkiherakx, con una sutil sonrisa.

Entonces Krexus cayó de rodillas, en inmenso dolor.

- Esperen…tú- Dijo entonces el Toa, mientras me veía fijamente.

- Dime.

- Yo he visto algo como tú…alguna vez. Yo tengo ciertos…poderes, cuando La Bestia se apodera de mi cuerpo..- Decía Krexus- ¿No quieres saber más, Darkness?

- ¡Oh, que impactante! Y yo me llamo Trenkrom e inventé a Mata Nui, claro.

- La bestia no tendrá piedad con ustedes, ¡no saben lo que hacen! ¡Escúchenme!

Entonces atacamos, yo formé tentáculos de sombra y de ellos formé cuchillas con las que rebanaba la armadura del Toa de psiónica. Dernkiherakx lanzó una enorme ráfaga de fuego, y entonces Krexus quedó envuelto en llamas, mientras su armadura dañada y el tejido orgánico del Toa se empezaba a carbonizar; lanzando gritos de dolor, mientras caía al suelo de brazos abiertos. Kandrahk calculó las partículas metálicas de la armadura de protodermis de Krexus y las hizo separarse entre sí, haciendo retorcer el cuerpo del Toa, separándolo, desmembrándolo, y quitando violentamente su armadura de sus tejidos orgánicos. Kandrahk entonces hizo fragmentar cada partícula de protodermis, hasta volverlas polvo.

Finalmente Krexus despareció, en un montón de cenizas y humo.


Yo estaba desconcertado de tan solo recordar aquél suceso, había pasado ya hace demasiado tiempo, y apenas tenía una ligera idea de cómo había sido, tras haber pasado milenios después de eso.

Mis recuerdos se volvían borrosos, mientras sentía un malestar, un mareo, y comenzaba a despertar. Abrí de nuevo los ojos.


Me encontraba despertando del suelo, me incorporé del cesped; pero ahora estaba en otro lugar, frente a una fortaleza vieja y oxidada, cubierta por escombros y de entre cuyas paredes crecía hierba. El lugar que yo reconocía como mi fortaleza, de alguien alguna vez conocido como La Oscuridad, que ahora me resultaba cada vez más lejano, pues todo a mi alrededor se sentía y se veía diferente, y yo me daba cuenta de ello poco a poco; que esta era mi nueva realidad, que siempre había sido, y que apenas la sentía. Observando mi armadura, en la zona de mis heridas había ahora vendajes.

Dos siluetas de armadura rojiza estaban sentadas tranquilamente detrás de mí: Luna, que ahora estaba viva, aún; y Hutzu, mientras él parecía estar limpiando un escudo que tenía entre sus manos.

- Hola, de nuevo- Me dijo Hutzu. Yo lo volteé a ver.

- Te has quedado dormido de nuevo, tus…alucinaciones- Dijo Luna, mientras me observaba.

- Yo no estoy loco, no aún, no completamente. Esto tiene que estar mal- Decía yo, intentando entender toda mi situación, y sin embargo, ahora no parecía que se pudiese hacer nada para cambiarla.


Última edición por Mafalda (Zalgo Lover) el Mar Jul 01, 2014 11:10 pm, editado 4 veces
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Amigo Robot Mexicano el Lun Jun 30, 2014 5:45 pm

OMfg mis respetos mijo :3

siempre me gusto tu manera de escribir tan madura mientras que en inprofesional escribes todo random
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Lianyu (Nagato Lover) el Vie Jul 18, 2014 6:41 pm

MexBot (Homura Lover) escribió:OMfg mis respetos mijo :3

siempre me gusto tu manera de escribir tan madura mientras que en inprofesional escribes todo random

+1? Reconozco que me agrada tal diferencia, pero hay veces que agradecería ver ese tipo de escritura en los posts en vez de tanto spam xDD

Bueno, el primer capítulo me gustó bastante por sus referencias a la historia oficial. Su reminiscencia a Metru Nui y la Guerra contra los Cazadores Oscuros, las menciones a personajes concretos, el uso de las medidas de distancia. Un poco raro que Razeetlab cayese inconsciente por un corte en el brazo, es decir, no le seccionó el miembro, así que doler le dolería pero no tanto como para dejarlo K.O... Pero bueno, era necesario que cayese inconsciente para la historia, así que no lo plantearé como queja. Simplemente, curiosidad.

El segundo capítulo... Me ha confundido pila. Por el diálogo, digo. Cuando Krexus se dirigió a Darkness, ¿eso era parte del recuerdo original? ¿O es que lo estaba modificando para transmitirle ese mensaje y hacerle cambiar su decisión de matarlo? Por lo demás, poco te puedo decir que no te diga siempre, está bien escrito (me gustó y desagradó a la vez la parte de la muerte de Krexus) y me sigues dejando con ganas de más, maldito )=


P.D: Me acabo de fijar que Razeetlab suena a Battle Zar al revés.
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Danknestl el Vie Ago 01, 2014 11:07 pm

He estado medio ocupado y sin lactoc :L
Graceaz por comentar c;
Lo de la muerte de Krexus...así pasó, tal cual, hace milochomil años en la vida de darnez, y Krexus decía la verdad, no fue su intención :v
Y....Me han dado graves bloqueos mentalescosa porque he hecho como 5 borradores y nada me convencía de como continuar la wea, pero sha masomenos :L

Estos capítulos a partir de ahora son cosa complicada que planeé desde que empecé la primera parte :BBB grandes cosas raras




Historia 7- El Toa de las Pesadillas

Segunda Parte


Yo me encontraba de pie sobre el monte, a la salida de la fortaleza de metal, mientras el viento chocaba contra mi rostro y las nubes pasaban sobre Nueva Atero. Sus edificios y construcciones se alzaban sobre el horizonte, pero a la lejanía se distinguía algo mal, una mancha en la ciudad, una serie de edificios dañados, exhalando humo, que parecían estar incendiándose lentamente, uno tras otro. Todos amontonados de tal forma que la destrucción se expandía hacia nosotros, hacia aquél lugar donde nos encontrábamos.

- Razeetlab...- Dijo Hutzu, entonces, desde atrás de mí- Debemos irnos, corremos peligro si no nos movemos de esta zona.

- No- Dije yo, serio- No me pienso ir de este lugar; nada de esto es lógico, todo es un sueño, ¿!Qué acaso no lo ven!?- Grité, mientras me daba la vuelta y veía a Hutzu y Luna.

- Esto es completamente real, tu mente está confundida- Respondió Hutzu, mientras dirigía la vista hacia el horizonte humeante. Me alejé, y me dirigí de nuevo hacia la entrada de la fortaleza oxidada.

- Está bien, iré con ustedes, denme un momento- Dije, serio, mientras me apoyaba en los barandales de una de las puertas metálicas.

Entonces entré al oscuro interior de la fortaleza, y comencé a ver la gran mesa cobriza del medio del lugar, allí donde yo tenía el recuerdo de haber guardado armas y herramientas. Sin embargo ahora sólo había un montón de pedazos de óxido y cosas viejas, amontonadas. Yo me acerqué y busqué con mis manos entre la chatarra hasta encontrar un objeto que llamó mi atención.

- Los Gripzork, los Gripzork aún deben de existir en este sueño, en esta realidad- Decía en voz baja, mientras sostenía en mis manos un artefacto cilíndrico, un recipiente plateado, ahora sucio y con manchas de óxido; era el Contender que me habían dado los Gripzork, o al menos se veía y se sentía como tal. Intentando averiguar qué pasaría, comencé a abrir el aparato, con precaución.

Usando mis pocas fuerzas logré abrirlo, y entonces ocurrió. El pequeño cilindro logró abrirse, mientras la tapa caía al suelo de metal, pero no hizo nada más, absolutamente nada. Desesperado, lo obervé, y ví que era un recipiente, un simple recipiente con pequeños objetos oxidados en su interior, ahora tirados sobre el suelo.

Estaba consternado; no sabía cómo reaccionar. Me puse de rodillas y comencé a ver las cosas que se habían caído.

Había un rollo de papel pergamino, que comencé a leer. Allí estaba dibujado, a penas distinguible, una figura, una silueta que portaba una Kanohi Ignika y que usaba una capa y una lanza; en la imagen parecía estar luchando contra otra silueta, de un Toa, un Toa con una extraña Kanohi, sonriente. Quité una mancha de suciedad de la parte superior del papel y apareció, con letras Matoran, un título “La Oscuridad”, seguido de más letras pequeñas que ya no se lograban distinguir. Yo estaba confundido, perturbado, no sabía qué pensar. Al lado había también unas cadenas para manos y lo que parecía ser un pequeño insecto Rahi muerto.

- Razeetlab...¿Qué haz hecho?- Me dijo Luna, que había entrado al lugar. Yo la vi fijamente, alterado, mientras ella se acercaba despacio.

Entonces legó Hutzu, acercándose rápidamente, mientras cargaba una bolsa de Thornax.

- Luna, aléjate de él- Dijo, mientras se acercaba, cauteloso. Yo me incorporé y le vi a los ojos.

- Hutzu, nada de esto puede ser real ¡Estamos dentro de un sueño, una alucinación!- Exclamé, consternado. No comprendía, y pensaba que aquella era la única explicación a lo que pasaba, pero sin embargo; cada vez veía mi situación cada vez más real, y aquella otra vida la veía más distante en mis recuerdos.

- Razeetlab, estás confundido...debí tirar esos papeles

- ¿Pero qué son, Hutzu? ¿¡Qué son entonces!?

- Son parte de escritos Matoran, cuentos, mitos inventados. Las historias que nunca ocurrieron, y que tú haz visto hace largo tiempo, y en tu locura, creíste verdad.

- Me estás mintiendo, todos ustedes, son un engaño- Dije, mientras me acercaba erráticamente a Hutzu, abrumado.

- Razeetlab, debes tranquilizarte y escucharme; te estoy diciendo la verdad. Desde que nos conocimos haz sido inestable. Tú crees ser Darkness, La Oscuridad, pero eso te llevó a Los Archivos. Tú mataste a un Toa, creyendo matar a Krexus, y aún ahora sigues estando...mal. Debemos irnos, o moriremos cuando lleguen los Cazadores Oscuros.

Sin decir nada, tomé las cosas y salí apresuradamente hacia afuera, de nuevo, sin decir nada. No comprendía la razón de mi existencia, ni me aceptaba a aceptar que estaba equivocado, no aún.
Me dejé caer sobre el suelo de tierra y comencé a sollozar, mientras encajaba mis manos sobre el cesped, frustrado.

Luna se me acercó con pasos lentos, mientras me observaba.

- Es hora de irnos...- Decía ella en voz baja. Yo me puse de pie lentamente, y la observé.

- Luna, es la última oportunidad, si es que me equivoco, dime, ¿Quién eres?

- ¿Qué cosa...?

- Luna, dime quién eres. Sabemos que ese no es tu verdadero nombre. Cuando nos conocimos, según lo que recuerdo, había alguien, un ser plateado, que te temía incontrolablemente. Dijo algo malo de tí, dijo que ibas a ser peligrosa, que estabas condenada a ello, y sin embargo tú no dijiste nada.

- ¡No sé de qué me hablas!- Exclamó, volteándose, pero entonces yo la tomé de un brazo con fuerza. Nos vimos fijamente. Entonces llegaba Hutzu, también.

- ¡Razeetlab, suéltala!

- Luna, ¿!Qué eres!? ¿Eres un truco, una trampa? Yo he tratado de leer tu mente y no he podido ver nada, nunca. No sé nada de tí más de lo poco que sueles hablar, han pasado años en mi memoria desde que te conozco pero no sé qué eres.

- Tus memorias están mal, no puedes distinguir...la realidad- Me respondió Luna, mientras se apartaba de mí.

Entonces tomé las cadenas y puse un extremo en una mano de Luna, atravesé la cadena por uno de las barras de metal de la puerta del lugar y el otro extremo lo aseguré en mi mano. Ahora estábamos encadenados a la fortaleza de metal.

- ¿¡Qué haz hecho!?- Me dijo Luna, mientras intentaba soltarse, sin éxito. Hutzu me observó seriamente, y hundió su cara en sus manos, enojado.

- ¡Razeetlab, eres un imbécil, ahora vendrán los Cazadores Oscuros y los matarán a ambos!

- Ya no le temo a la muerte, sé que no pasará nada. Hutzu, mi vida entera no pudo ser una mentira...Y de ser esto verdad, prefiero morir.

Hutzu se despidió de Luna y fue a buscar ayuda a la ciudad para sacarnos de allí; sabiendo que debía apresurarse.








Historia 7- El Toa de las Pesadillas

Tercera Parte



Los minutos pasaban, Luna y yo seguíamos esposados a la puerta de la construcción metálica; esperando algo.

Un viento negro y opaco se acercaba lentamente, el humo se extendía por el paisaje, hasta ser cada vez más cercano, y entonces llegaron. Subiendo por la pendiente, se encontraba el cazador oscuro Darkness, mientras su mirada rojiza irradiaba un resplandor sombrío; y sostenía sus cuchillas. Detrás de él, un grupo de tres Cazadores Oscuros más se acercaba lentamente.

Y sin embargo, no había señal de Hutzu, no iba a llegar a tiempo, ya no. Las llamas de fuego y humo negro se extendían a nuestro alrededor, mientras uno de los robustos Cazadores sostenía una lanza que lanzaba fuego a su alrededor, incendiando el suelo y las plantas del lugar.

-  No necesitan matarnos, no aún- Dijo Luna en voz alta, mientras se dirigía a Oscuridad, a la vez que intentaba liberar su brazo de las cadenas.

- El Sombrío ha de tomar el control de nuevo. Esta es la venganza de los Cazadores Oscuros, para acabar finalmente con el gobierno de los Matoran y Agori.

- Adelante- Dije yo, entonces, mirando a los ojos rojos de Darkness.

El enorme ser comenzó a acercarse , mientras sostenía sus cuchillas, lanzando un grito de furia desde sus fauces negras.

Y entonces ocurrió finalmente, que la realidad cesó, y volvió a girar una vez más.

Luna permanecía quieta, y de pronto sus ojos se tornaron completamente negros.Yo lo recordé entonces.

Cuando nos conocimos ella había hecho eso, cuando un enjambre Bohrok nos estaba atacando. Ella se detuvo, extendió un brazo y sus ojos se habían tornado completamente negros, igual que ahora.

Oscuridad blandió sus largos brazos violentamente contra nosotros, pero entonces, justo cuando las cuchillas estaban por chocar contra nosotros, algo sucedió.

Una energía, un fuerte resplandor color verde claro comenzó a emerger los ojos de Luna. Una energía de tal fuerza que detuvo el ataque de Oscuridad.

- Luna, ¿¡Qué está sucediendo!?

Entonces aquella luz se extendió violentamente por todo el lugar, cegándome.

A través de todo el firmamento, aquella luz se esparció, alterando la realidad una vez más.

Mi mente se encontraba inconsciente, pero no del todo. Mis pensamientos divagaban, mientras en mi mente lo único que visualizaba era aquél resplandor, aquella energía tan poderosa que ahora estaba controlando el Destino mismo, elevándose cómo ráfagas de viento a la vez que yo me veía cayendo sin fin a través de aquél brillo.


"¿Qué pasa?" Pensaba yo, mientras había dejado de sentir mi cuerpo, y tan sólo mi mente quedaba.

- Darkness, soy yo- Dijo entonces una voz, lejana y familiar, la voz de Luna.

"¿Qué está pasandonos, Luna? ¿Qué es esto?"

-Estas son mis palabras finales...- La oía decir, a la vez que su voz parecía cambiar lentamente, sus palabras se distorsionaban hasta ir pareciendo una voz mecánica, artificial pero delicada y conocida, remotamente- Soy Luna...yo...morí...Krexus me ha liberado de mi dolor, finalmente, Darkness.

"Luna, ¿Qué eres?"

- He tratado de decirte, tantos años...no he sido nada más que una esclava...Yo solía ser una sobreviviente, de las pocas de mi especie...tras la decadencia de la Isla de Karzahni...Ellos me llevaron...por tu culpa, tú fuiste quién arruinaste mi vida entera, Darkness.

"Luna...lo siento mucho..." Decía en mis pensamientos.

- Los Drikilinios tomaron a una persona al azar, en medio de la invasión de los Drakonianos a toda la realidad. Tomaron a Luna...sabían que tú me encontrarías y me llevarías...- Entonces se detuvo brevemente, en un sonido parecido a una interferencia de un artefacto eléctrico- Ellos predijeron que la llevarías a ella- Dijo entonces, pero ya no era Luna, Su voz entonces había completamente, una voz delicada y mecánica, demasiado fluida, demasiado correcta.

"¿¡Quién está hablando!?" Pensaba, esperando equivocarme en la identidad de aquella voz robótica. Simplemente no podía ser posible, o eso pensaba yo.

- ¿Por qué tuviste que elegirme, Darkness? ¿Por que no sólo te rehusaste a lo que te decía?- Dijo de nuevo la voz de Luna, en un tono monótono, triste.

"Yo fui tan descuidado contigo sólo porque...porque no te comprendí, no comprendí cuando intenté leer tus pensamientos, nunca. Tampoco comprendí por qué aquél ser plateado intentó matarte....Además porque tú causaste la muerte de Skripikt"

- Los Drikilinios metieron un alma de dentro de ella, carcomiendo su mente, poco a poco, a la vez que su voluntad se perdía...ahora es sólo un eco de alma que he usado para interrumpir el trance al que Krexus te ha puesto, desaparecerá en unos momentos- Dijo ella, aquella máquina; y entonces se comenzó a escuchar a Luna sollozando a la distancia, un sonido cada vez más débil, desapareciendo.

"¡Tú! ¡Tú hiciste esto!"

- No hay motivos para enojarse. Ella era una parte necesaria del plan, creí que éramos aliados...Aún somos amigos- Dijo ella, la voz artificial, de un tono alegre y despreocupado.

"Tú le hiciste esto a Luna, ¿¡Es que nunca sientes nada!? ¡No somos aliados, Kandrahk, ni siquiera eres mi amiga, maldita máquina!"

- Darkness, me han mandado a salvar tu mundo, cálmate, amigo.

Yo escuché las pisadas de Kandrahk, se aproximaban, ella llegaba.

De pronto nos encontrábamos ahora de pie, ella se puso enfrente de mí, una silueta delgada, de color verde claro, con partes de metal plateado y negro.

Observé aquella armadura robótica desgastada y antigua, formada de cables y luces entre las partes metálicas y afiladas del cuerpo mecánico. De su rostro curvo y afilado se formaba el resplandor azul de sus ojos, mientras nos veíamos fijamente. Entonces, Kandrahk lanzó un breve destello de su mirada, y todo se oscureció en un instante.


Abrí los ojos de nuevo, y comencé a escuchar relámpagos, observaba al oscuro cielo estremecerse entre relámpagos de sombras y remolinos de viento. Me incorporé apresuradamente, y entonces todo había regresado, los recuerdos, los acontecimientos, todo volvía a tomar su lugar.

- ¡Darkness!- Dijo Hutzu, en un tono preocupado. Yo le miré, volteando. Y entonces lo observamos, a la distancia, al borde del mirador de la torre cobriza, delante del cuerpo sin vida de Luna.

Krexus se volteaba lentamente hacia nosotros, a la vez que las nubes negras del cielo se comenzaban a arremolinar sobre nosotros.

- Buenos días, Razeetlab- Dijo el Toa, entonces. Él nos observaba confuso, no lograba comprender por qué habíamos logrado despertar. Yo me preguntaba si había sido sólo una casualidad, o aquello último que había visto en mi mente era real, y Kandrahk realmente había sido quién me había despertado; de ser así, ahora el mundo estaba bajo otro gran peligro.

- Yo he dejado de ser Razeetlab hace mucho tiempo, yo soy Darkness, La Oscuridad, y yo te voy a detener, Krexus- Dije, abrumado, mientras mis ojos se humedecían.

El universo, cada universo estaba comenzando a morir, la pesadilla andante se aproximaba.


Última edición por ʌ: ssǝuʞɹɐD el Vie Feb 13, 2015 3:19 pm, editado 2 veces
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

Mensaje por Danknestl el Lun Ago 18, 2014 8:26 pm

Holis... cat 

Atvertenzia aki ai un doble poststs :v sorrynotsorry
Ya casi acaba la coza :´v

(estaba en boceto todo, quise adelantarme postiando de una vez  drunken )



advertencia: no apto para mayores de 666 años


Sugerencia cosa: leer esta parte a continuación escuchando esto (para hacer la cosa mas amena digo yo (?)



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Historia 7- El Toa de las pesadillas

Cuarta Parte



Spherus Magna comenzaba a girar estrepitosamente sobre su eje, mientras las enormes masas de nubes rojas y negras la cubrían, hacían oscurecer el planeta entero, a lo largo de las ciudades, de las tierras distantes.

Pero el cielo contenía un último resplandor, un relámpago de energía de color verde brillante, saliendo hacia el espacio a la velocidad del pensamiento, mientras atravesaba el tiempo y el espacio, y rasgaba las galaxias, se distanciaba de aquél mundo de caos y miseria. La luz de la esperanza intentaba arreglar todo el dolor, intentaba cumplir su misión, pero era muy tarde, hacía mucho tiempo que ya todo estaba condenado.

Aquella energía cayó finalmente hacia las orillas de un mundo frío y distante, cayó en la luna de la Pangea de Tranzagar, en la Séptima Luna de la Constelación de la Máscara.

Mientras el sol azul y frío se ocultaba y la noche caía, aquél resplandor cayó contra el horizonte de roca, mientras generaba un campo de luz a su alrededor.

Aquella alma tomó los átomos del ambiente y los transformó, y entre ráfagas de energía, se formó una armadura, una forma física.  Sus ojos comenzaron a brillar de azul, mientras comenzaba a caminar, para completar su búsqueda, su misión interminable.

Y finalmente lo estaba encontrando; mientras el cuerpo mecánico de Kandrahk caminaba a través del polvo, miraba hacia el horizonte y lo encontraba, bajo el cielo lleno de estrellas, ella alcanzaba a ver la silueta de una máquina en forma piramidal.


Mientras tanto, del otro lado del universo, las pesadillas se convertían en realidad, y la muerte llegaba, mientras los seres del mundo, de cada especie, intentaban luchar, intentaban resistir, pero el dolor y la fuerza de La Bestia eran demasiado, siempre habrían de ser demasiado. Los gritos de los inocentes y los montones de cadáveres eran dejados tras una estela de fuego y cenizas, causados por los relámpagos de sombras que cubrían el mundo.

Ahora es cuando yo debería de haber muerto, tal como había muerto ya Luna, Skripikt y Dernkiherakx en el pasado, tal como los Gripzork y los Drakonianos habían desaparecido hace largo tiempo; pero no, aún no podía dejarme caer, tenía el impulso de seguir, aún cuando ya nada tenía propósito alguno.

Hice formar una guadaña entre mis manos, desesperado, con los ojos húmedos, mientras intentaba guardar la compostura, de frente a Krexus, quien me observaba, sonriendo, sin la menor reacción.

- Bueno, Darkness, tú próximo destino es el caos- Me dijo Krexus, mientras el firmamento se extendía detrás de su silueta, un cielo rojo y negro, en forma de ráfagas y relámpagos, con un enorme torbellino en el medio, absorbiendo y destruyendo lentamente, mientras los edificios despedazados se elevaban hacia la destrucción, iban al cielo.

- Krexus…- Dije entonces, acercándome- Yo te he vencido antes, no creas que esta vez será diferente. Deja tus pesadillas y enfréntame.

Entonces Krexus comenzó a reír, primero una risa sutil, y luego una estrepitosa risa, monótona y escalofriante.

- Darkness, si no te he matado hasta ahora es porque no he querido. Dios está en camino, a destrozar el universo, la realidad, a todo insecto, todo ser vivo insignificante en este mundo sin rumbo.

Y entonces comenzó, de entre el torbellino de sombras entre los cielos, se abrieron siete masas de nubes, arremolinadas entre relámpagos y sombras, de cada una cayó una estela de luz rojiza que cayó hacia los suelos. Siete enormes meteoros que llegaban desde el cielo sobre nosotros, cayendo hacia la torre del consejo. Las esferas de fuego se convirtieron en energía en el medio del aire, y en forma de violentos relámpagos, cayeron sobre Krexus, deslumbrando todo el lugar brevemente.

- ¿Qué pretendes, maldito?- Dijo Hutzu, con tensión en sus palabras.

- Oh, yo ya no haré nada, ha llegado la hora, del fin de la creación, en nombre de Dios.

- ¿¡Y qué es ese Dios!? ¿Un guerrero, una máquina, un poder?- Dije entonces, mientras me acercaba cada vez más al Toa de Psiónica.

- Todo eso y mucho más, Oscuridad. Es la Bestia, La Discordia, El Caos, aquél que corrompe y aniquila para poder dar salvación.

- Sí, ¿¡Pero qué cosa es!?- Exclamé entonces.

- Tiene muchos nombres, pero el nombre con el que se lo llamó en este mundo, los pocos que lo conocieron fue la pesadilla andante; Irnakk.

Quedé petrificado, aquella leyenda Skadi que Skripikt alguna vez me había contado se estaba volviendo realidad, la pesadilla andante. Yo veía consternado hacia la sonrisa inquietante de Krexus, no sabía qué esperar, Krexus no hablaba cosas posibles, pero ahora yo lo estaba viviendo, la desgracia era ahora inminente. Cada vez que había asesinado a Krexus en el pasado había sido en vano. No, ya ni siquiera eso, todo me había conducido a donde me encontraba. Krexus finalmente estaba cobrando venganza contra mí.

- Darkness, dime, ¿Nunca te haz preguntado por qué mis poderes son tan similares a los tuyos? El control sobre las sombras, la regeneración, superar las limitaciones de los mortales, el cambio de forma...

- No, no lo sé, Krexus.

- Darkness...- Dijo Krexus, mientras se acercaba, poniendo sus manos a los lados de mi rostro- Oscuridad, tienes que recordar, amiguito- Entonces comenzó a sonreír, a la vez que yo sentía un malestar en mi mente, en mi consciencia.




Historia 8- Bestia de Oscuridad

Primera Parte



Entonces lo recordé, finalmente, lo que había pasado hacía milenios. Lo que me había pasado a mi, en mis inicios, en el principio de La Oscuridad, aquellos días de los que yo me olvidé a propósito, para olvidar el sufrimiento y la ira pasada.

- Razeetlab...- Dije yo entonces, recordando mi antiguo ser, en la época en la que solía ser un Matoran, en la que una parte de mí lo era, el alma inicial de la que surgí.

- Recuerda, Oscuridad...Recuerda cómo obtuviste tus poderes.

- La Hermandad de Makuta....- Mi mente divagaba en recuerdos distantes que se iban aclarando de pronto- Ellos... tomaron varios Av Matoran, en su miedo de que la profecía del séptimo Toa se hiciese realidad. Razeetlab fue uno de ellos, lo encerraron, experimentaron con él. Y ahí fue creado; La Oscuridad, un experimento fallido, un intento de Matoran de sombra. Ahí fue que adquirí mis poderes Makuta y de Materia Oscura.

- Pero hubo algo más, Darkness...algo después. El resto de tus poderes, son demasiado para haber sido generados por experimentos Makuta. Fue algo mayor, algo poderoso.

- La Oscuridad....La Bestia. Había un ente interdimensional, algo que se metió dentro de mi cuerpo...Fue entonces que sucedió. Que me transformó en un peor ser, cuando asesiné a cientos, a miles, muchos mundos y almas a través de siglos. Una marioneta de una entidad destructora...pero lo olvidé, y no se cómo.

- Tú llegaste a un mundo muy especial un día, llegaste a mi mundo, a mi vida. Destruiste a todos los que conocí alguna vez, la gente me obligó a enfrentarte, y entonces morí. Todo mi ser murió, y Dios entró en mí, tras ser dañado por un golpe.

- No recuerdo bien nada de eso.

- Los cielos se abrieron y un Turaga lo detuvo, te detuvo, lanzó una enorme energía, y dejó un cuerpo. Un ser, del tamaño de un Toa, de armadura negra y plateada, con una capa negra y de ojos verdes.

- Eso es imposible...ese era yo. Eso sí lo recuerdo, pero fue hace demasiado tiempo.

- Y fue ahí cuando La Bestia entró dentro de mi alma, salvándome, y me hizo ver la verdad de esta vida sin sentido- Dijo Krexus, observándome a los ojos con su mirada vacía.

- Entonces…

- Entonces ambos recibimos nuestros poderes de la misma forma, de Dios mismo. Esa ignorancia te ha mantenido vivo, Darkness.

- Apenas y recuerdo lo que pasó después de los experimentos Makuta...pero...Aquella cosa con la que me encontré no era un Dios, era una cosa extraña, no tenía tanto poder como para lo que está haciendo en Spherus Magna ahora. Debió ser un ser de otro mundo, de otra dimensión, un tipo de alienígena.

Krexus retiró sus manos de los lados de mi cabeza, y se apartó un poco, dejando de sonreír.

- Dios ha crecido dentro de mi espíritu, y ha crecido dentro de ti, y traspasado a aquella Kanohi Kraahkan, y ahora ha llegado a destrozar toda la realidad misma, yo también voy a morir. No me arrepiento de nada, Darkness; es bueno confirmar que tú nunca quisiste dañarme, al menos en un principio. Tú me has arruinado, muchos dañan sin un propósito, desconocen la verdad, voy a hacer arder este mundo y le mostraré a todos el poder de Dios.

Hutzu se acercó entonces, empujándome, y se dirigió a Krexus.

- ¡No tienes por qué hacer eso, maldito desgraciado!- Dijo Hutzu, mientras desenfundaba velozmente su espada plateada. Krexus entonces se acercó a él lentamente, a la vez que de una mitad de su Kanohi comenzaba a tornarse color negro.

- ¿Lo vez ahora, Darkness? Todas estas personas son inútiles, están malditos. Esa ignorancia, ese odio irracional entre ellos, mi Dios nos salvará a todos. Todo debe ser destruido, toda la ignorancia y la inferioridad, para ascender en seres sólo de espíritu, tras ser depurados por el sufrimiento de los infiernos. ¡ESTE ES EL JUICIO FINAL, LA VOLUNTAD DE DIOS! ¡La ira es castigada con ira!- Krexus gritaba, sonreía sin dejar de mirarnos, extendía las manos, alegre; cómo si estuviese queriendo hacernos ver que en realidad no había problemas, él realmente estaba convencido.

Entonces sus ojos se tornaron de un resplandor rojo, y extendiendo un brazo, generó una mano de sombras con la que tomó a Hutzu y lo tiró de golpe hacia el borde del edifico, haciéndolo caer contra el suelo en llamas de la base de la torre. Yo me dirigí rápidamente hacia el borde del edificio, observando caer a Hutzu. Entonces él tomó su espada y la encajó contra las paredes de metal de la torre, sosteniéndose de entre una abertura del metal del edificio.

- ¡Darkness, no dejes vivir a Krexus y sácame de aquí!- Exclamó el Glatorian, mientras las llamas se acercaban a su armadura lentamente, rodeándolo. Yo estaba muy débil para ayudarlo, para sacarlo de allí, no podía hacer nada más. Aparté la mirada y la dirigí a Krexus, quién se alejaba lentamente, volteando hacia el cielo.




Historia 8- Bestia de Oscuridad

Segunda Parte



- Adiós, Oscuridad, yo...Yo te perdono- Me dijo entonces la voz de Krexus, pero lo que yo comenzaba a ver no era Krexus del todo. La mitad de su cuerpo se encontraba transformada, su armadura comenzaba a tornarse de color negro y rojo, avanzando hacia el resto de su cuerpo, mientras sus ojos resplandecían color rojo, se iban perdiendo, se hacían más pequeños dentro de la Kanohi, a la vez que sus colmillos se iban extendiendo, hasta que su boca cubrió todo su rostro.

- Krexus...- Dije yo entonces, sin saber qué hacer. Yo observaba cómo aquel ser se hacía más grande, más robusto y desfigurado, hasta que el cuerpo de Krexus fue irreconocible. Cuatro fauces más se crearon entre su cuerpo, y de sus brazos surgieron largos tentáculos y manos, y otras dos bocas de afilados colmillos.

- “Yo soy Dios”- Dijo entonces una voz, profunda y extraña, similar al hablar de los parásitos cerebrales. No provenía sólo de su cuerpo, aquél llamado lo escuché dentro de mis pensamientos. Me encontraba desconcertado, mientras aquella bestia generaba un campo de sombras flameantes que lo rodearon, agitaba y retorcía sus largos tentáculos rojos y negros, y comenzaba a abrir lentamente sus siete bocas.


Me aparté entonces, mientras sostenía firmemente mi guadaña metálica.

Entonces La Bestia, aquél ser demoniaco, comenzó a gritar, a rugir, a la vez que las sombras que lo envolvían se expandían, y todo su ser comenzaba a crecer de tamaño.
Usé la poca energía que me quedaba para activar mi Kanohi y trasladarme hacia las afueras de la ciudad; en un destello, me encontraba al pie de las montañas, observando cómo el cielo tormentoso sobre el lugar se arremolinaba sobre el edificio del Consejo, sobre La Bestia, aquella cosa en la que Krexus se había convertido.

A la distancia se podía ver cómo enormes tentáculos de sombra salían de aquella torre, desfigurándose y retorciéndose estrepitosamente. Entonces, cuando sus tentáculos de sombra dejaron de arremolinarse alrededor de la torre, vi cómo aquél ente se veía transformado en una cosa gigantesca.

De la altura de la torre misma, una figura confusa de bocas, cuernos y tentáculos se iba poniendo de pie lentamente sobre las avenidas de la ciudad. Cuando terminó de incorporarse, su altura sobrepasaba la de la torre misma. Mientras caminaba lentamente a través de los restos de Nueva Atero, la vida caía bajo la sombra de La Bestia.

Miraba consternado, mientras caía de rodillas, impotente. Y entonces fue que me di cuenta, me resigné, me di por vencido, acepté que no podía hacer nada, nunca hubiese podido hacer algo realmente, yo sólo había sido arrogante, y había terminado causando la muerte de Luna y de Hutzu, y de tantos más. Ya nada tenía propósito para mí, mi vida nunca había tenido un propósito.

La Gran Sombra, Irnakk, La Bestia, Caos, lo que fuese aquél demonio se acercaba lentamente, dando pesados pasos contra los suelos, con sus largas extremidades de animal, mientras seguía emanando aquél grito de furia continuo, resonando a través de la ciudad, causando un malestar en la mente de sólo escucharle y verle. Una abominación de la realidad difícilmente descriptible.

A través de todos los universos, a través de todas las galaxias y mundos, La Gran Sombra comenzaba a destruir, poco a poco, mientras los cielos de todo el universo se iban tornando rojos, y el fin del tiempo mismo llegaba a toda la creación.


Y sin embargo, del otro lado del universo, aún había una fuerza que se oponía. En la distancia, en los páramos vacíos de La Séptima Luna; cientos de luces comenzaban a verse sobre los cielos, mientras el ruido de maquinarias se hacía más fuerte, la noche era iluminada por la llegada de formaciones de naves estelares, de todas las formas y tamaños, de las diferentes especies de los mundos, que sabían que la realidad comenzaba a colapsar, e intentaban enfrentarse al Caos.

Los navíos metálicos sobrevolaban velozmente los cielos, mientras al llegar, enfocaban en medio del suelo vacío al Incubador del Génesis, aquél artefacto que había logrado conservase a través de milenios, de mitos y leyendas.

Había ya alguien de frente al Incubador del Génesis; Kandrahk, quien era iluminada también por las luces de la multitud de naves en el cielo. Mientras ella se encontraba frente a la pirámide metálica, giró con fuerza los engranajes metálicos, y entre éstos, puso una de sus manos sobre el metal. Kandrahk removió rápidamente su mano después de comenzar a encender el dispositivo.

Entonces el Incubador del Génesis comenzó a brillar de un resplandor azul, mientras sus engranajes giraban y se escuchaba el sonido de la maquinaria comenzar a activarse. Entonces el artefacto entero comenzó a expandirse, a aumentar de tamaño de sus partes metálicas, formando una pirámide aún mayor, y generando una compuerta en la cima del Incubador del Génesis, comenzando a abrirse.


La multitud de naves observaba mientras de la abertura del Incubador del Génesis se formaba un poderoso resplandor azul. En cuanto se disipó, se comenzaron a escuchar potentes gritos de furia salir desde aquella máquina, gritos más similares a los de bestias Rahi que a los de personas.

Kandrahk comenzaba a sonreír, mientras retrocedía. Entonces, desde la entrada del Incubador del Génesis, salieron largos y pesados brazos biomecánicos, extendiendo afiladas garras de entre armaduras plateadas, y asomando rostros alargados de reptil, de mirada rojiza, cuyas fauces abiertas hacían ver hileras de colmillos metálicos brillar.

Comenzó, que las enormes figuras aladas comenzaban a expandir sus enormes alas metálicas y comenzaron a elevarse sobre los cielos, volando en remolino sobre el Incubador del Génesis, hasta cubrir el firmamento entero, ascendiendo en una espiral que se volvía interminable. Uno tras otro, saliendo de aquella maquinaria imposible.

Kandrahk sabía lo que ocurriría, y sabía lo que estaba ocurriendo a través del espacio, la premonición que algún día me habría de dar, pero en aquél momento Kandrahk estaba convencida de su misión, para derrocar a Dios mismo.

Una luz poderosa se formó en lo más alto de los cielos, sobre el Incubador del Génesis y sobre Kandrahk y el grupo de Drakonianos. Una colosal nave afilada y curva, de color rojo oscuro y luces anaranjadas en toda su extensión; una Nave Maestra de los Drikilinios, que había llegado al momento indicado, en el lugar indicado.

Mientras aquél resplandor iluminaba el lugar, Kandrahk sabía que ellos habían llegado, y era el momento de revelarse contra las leyes del universo. Repetir el tiempo, para poder salvar la realidad.

Los Drakonianos habían resucitado desde los infiernos de la muerte, y ahora, con más poder que nunca antes, estaban preparados para lo imposible.
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Re: Próximo Destino: Caos - Segunda Parte

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