Donde muere el héroe...

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Donde muere el héroe...

Mensaje por Nexum el Sáb Abr 27, 2013 7:38 pm

Bueno, después de varios intentos de modificar la trama de mi historia de Bionicle, finalmente conseguí ordenar los fragmentos y tener la historia de uno de mis SelfMocs, Toa Khaurus.

Personajes:


Donde muere el héroe...

Toa Khaurus avanzaba junto a su compañero, Toa Vramai, por las arenas del reino de Karzahni. El repulsivo tirano ignoraba que ellos estuvieran allí, por lo que tenían una firme convicción de que no iban a ser detectados durante su misión. Sin embargo, esto no los aislaba de peligros, pues el lugar que estaban buscando estaba bien protegido. Su misión: Encontrar la legendaria Kanohi Votrex, la Máscara de las Dimensiones*. Helryx necesitaba esa máscara, no les había dicho para qué, pero era urgente que la consiguieran.
“Venga, hermano, acelera el paso.” Khaurus se giró hacia su compañero Toa, a la vez que el sol caía sobre su Rode y provocaba brillos en la superficie de la máscara.
Vramai miró a su hermano y se acercó a él, diciendo en tono misterioso:
“Algo me dice que tendremos problemas.”
Khaurus rió.
“¿Problemas? El viejo Karzahni no sabe que estamos aquí. Será llegar, matar a lo que quiera que Makuta Nihkilus** haya apostado ahí como guardián y largarnos.”
No muy convencido, Vramai asintió, y continuaron la marcha hacia el templo que buscaban. Apenas una hora más tarde, el semi destruido templo se alzaba ante sus ojos. Khaurus miró la puerta, sin tocarla.
“Tiene un sello Makuta. Solo otro Makuta puede entrar aquí.”
Vramai se sentó en una roca cercana y suspiró.
“Entonces no tenemos nada que hacer… a menos que, amablemente, vayamos a hablar con, por ejemplo, Mutran, y le pidamos que nos abra el templo.”
“O… podemos usar esto.” Dijo Khaurus, a la vez que sacaba de su bolsa de viaje un tarro lleno de una substancia negra verdosa. “Esto, amigo mío, es la antidermis que queda de lo que una vez fue Makuta Gorantor. Me esperaba algo como esto, así que le pedí a Helryx que me prestara el tarro. Está aislado, así que no puede comunicarse con nosotros ni tratar de influirnos mentalmente.”
Khaurus acercó el tarro a la puerta del templo, y esta se abrió con un enorme estruendo. Dentro del templo había una escalera de caracol, que bajaba indefinidamente. Los dos Toa entraron y comenzaron a bajar las escaleras. Aproximadamente 3 minutos después, ya estaban en la cámara en la que Makuta Nihkilus había ocultado la Kanohi legendaria. Esta se hallaba sobre un pedestal, con varios pilares de piedra a su alrededor. Vramai se adelantó y cogió la máscara.
“Tenías razón, no ha habido ningún problema…”
Justo en ese momento, los pilares de piedra se rompieron y de ellos salieron cuatro Rahkshi, dos de ellos de visión de calor, uno de electricidad, y un cuarto de alteración molecular.
Los Toa sacaron sus armas.
“Has hablado demasiado pronto, hermano.”
Khaurus esquivó el primer rayo de calor, a la vez que golpeaba el suelo y causaba un movimiento de tierra que hizo tambalearse a sus enemigos. Vramai sacó su lanza de choque y la usó para cortar la cabeza de uno de los Rahkshi de visión de calor. Fue entonces cuando ambos Toa recibieron un impacto eléctrico por parte del Rahkshi de electricidad. Khaurus canalizó sus poderes de tierra a través de sus cuchillas de combate, dejando al ser enterrado bajo un muro de grava. Los dos Rahkshi restantes se lo pensaron dos veces antes de hacer cualquier movimiento, a conocimiento de que sus enemigos eran experimentados combatientes, y de que ya habían acabado con muchos como ellos.
Vramai se interpuso entre Khaurus y sus enemigos.
“¡Cúbreme, hermano!”
El Toa comenzó a cargar una onda de fuego desde su lanza, mientras Khaurus corría hacia los Rahkshi y se valía de sus cuchillas para alzar una columna de humo alrededor de ambos. Entonces, el Rahkshi de alteración molecular comenzó a disparar desde su lanza, tanteando el terreno y tratando de dañar a sus enemigos. Sin embargo, lo único que consiguió fue golpear a su compañero, reordenando sus moléculas y convirtiéndolo en un ser cuadrúpedo y extraño. Vramai soltó en ese momento su onda de fuego, lanzando a ambos Rahkshi por los aires, y dejándolos fuera de combate.
Khaurus se limpió el polvo de la máscara.
“Pues no ha sido para tanto… ahora solo tenemos que esperar a que Botar acabe sus asuntos y venga.”
Entonces Vramai adoptó una expresión siniestra y un tono de voz burlón.
“Has hablado demasiado pronto, hermano…”
“¿Perdón?” Preguntó el Toa de tierra, obviamente contrariado.
Vramai, sin darle tiempo a reaccionar, le lanzó una ráfaga de fuego y lo tiró al suelo. Luego, creó un campo de llamas a su alrededor.
“Tenías razón. No ha habido ningún problema… para mí. Porque el amo Nihkilus pagará bastante por tenerte y experimentar contigo, y dudo que te deje entero.”
“Eres un traidor… ¿Dónde diablos está tu honor?”
“El honor es de débiles. Y yo no soy débil. Estoy harto de obedecer las órdenes de Helryx, cuando todos sabemos que será inútil oponerse a la ira de los Makuta cuando esta sea liberada.”
En ese instante, se dio cuenta de que tenía la máscara de las dimensiones en sus manos. En aquel mismo instante, y con solo ponérsela, podría crear su propio universo del caos… y gobernar su propio destino.
“Por otro lado… el dinero es una recompensa poco ambiciosa… cuando puedes tener un universo prostrado ante tus pies. Creo que me quedaré con esto.”
Khaurus miró a su hermano con una mezcla de odio y compasión.
“Eres un necio… no uses esa máscara, no sabes lo que te hará.”
Vramai, sin hacer caso a su hermano, se colocó la máscara en la cara. Lo siguiente ocurrió muy rápido. Khaurus atravesó las llamas recibiendo gran daño, en un último intento de impedir que su hermano usara la Kanohi. Sin embargo, el Rahkshi de alteración de moléculas recuperó la consciencia y le disparó. Khaurus cayó al suelo y se desmayó, con una última y horripilante visión: Su hermano siendo desintegrado, junto con el espacio y el tiempo a su alrededor, mientras un ser dorado aparecía y lo recogía del suelo.


Urapu salió de la cámara, con una expresión de indecisión en su rostro.
“Creo que lo he salvado… o al menos lo que queda de él. Entre el fuego, el campo generado por la máscara y el rayo de alteración de moléculas, ha quedado tan dañado que tuve que hacerle una reconstrucción completa. Ya no se le puede reconocer.”
Los presentes trataron de mantener la compostura ante este comentario. Toa Hoxus habló en nombre de todos ellos entonces.
“Y… ¿Podemos verlo?”
El ingeniero Ko-Matoran asintió, y guió al Toa, Tobduk, Axonn y Helryx al interior de la sala.
Khaurus estaba sobre una mesa de operaciones, con un respiradero en lugar de su Rode habitual. Sus extremidades estaban acabadas en dos grandes garras mecánicas de tres dedos, para reemplazar sus manos, ahora inservibles. Su tamaño había sido reducido, y varios tubos cubrían su armadura plateada. Su corpulencia era ahora mayor, y sus hombreras se hallaban fusionadas a su cuerpo. Abrió los ojos.
Ante la expectación de todos, Khaurus se levantó de la camilla y comenzó a poner en uso sus nuevas piernas. Miró a Helryx y preguntó, con una voz que no correspondía a un Toa.
“¿Dónde… está… Vramai?”
“La máscara era demasiado poderosa para él. Destruyó el espacio y el tiempo a su alrededor, y absorbió su cuerpo. Botar llegó a tiempo para salvarte y recuperar la máscara, pero…”
Khaurus echó un vistazo a sus nuevas garras.
“No parezco un Toa. No soy un Toa.”
“Sigues siendo un Toa, solo que ahora eres…”
“No soy un Toa. Fui un necio… un débil… no supe reaccionar ante eso. Pero ahora Nihkilus me lo pagará caro… haré a ese necio retorcerse de dolor ante mí, haré que suplique clemencia. Lo mataré.”
Hoxus trató de frenar su ira.
“No, no debes matarle. La venganza y la ira no son propias de un Toa.”
“Yo no soy un Toa. Soy un cazador.” Se colocó la Rode en la cabeza. “No pienso regirme por unas reglas que no cuadran conmigo. Ahora ya no seguiré las leyes de un héroe… porque no pienso ser más un héroe.”
Dicho esto, salió de la sala, apartando a Tobduk de su camino.
“Entregadme mis cuchillas. Pienso ir a por esa bestia yo mismo.”
Porque donde el héroe Toa había muerto… el cazador había nacido.

*:La máscara de las dimensiones es una máscara legendaria creada por el gran ser Kuglaxx, que permite a su usuario (Un Makuta o superior) crear una dimensión alternativa, que se ramifica en el momento de uso de la máscara, con algunos días de margen, debido a las brechas de la máscara.
**:Makuta Nihkilus usó la máscara para crear su propia dimensión, y, tras mover unos hilos, volvió al UM original, dejando la máscara en el Reino de Karzahni, asegurándose de que éste la protegía, sin entrar al templo, y ocultando su existencia a los otros Makuta.


Comenten si les ha gustado, las críticas siempre son bienvenidas Very Happy
avatar
Nexum
Toa
Toa

Mensajes : 189
Fecha de inscripción : 03/05/2012
Localización : Dah

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.